Los radares móviles instalados en las rutas ya no fiscalizarán ni multarán por infracciones de tránsito, sino que se utilizarán para desplegar estrategias de prevención y represión de delitos.
El Ministerio del Interior relocalizará los radares móviles, que desde diciembre eran operados por la Policía Caminera, y dispondrá de ellos para controlar la seguridad en las rutas y en las ciudades, confirmaron fuentes del ministerio a El Observador.
Los equipos móviles que se instalarán a nivel nacional cuentan con un software especial y están dotados de una programación, analítica y algoritmo de datos que les permitirá a las autoridades policiales tener información en tiempo real de hechos delictivos, informó El País. Eso permitirá prevenir y esclarecer casos de inseguridad, y así "combatir el delito", aseguraron desde la cartera.
La nueva función, netamente policial, permitirá rastrear autos robados, requeridos, circulando sin matrícula, vehículos clonados o circulando a contramano.
Algunos de ellos estarán fijos, montados sobre plataformas, y otros estarán en vehículos policiales que estarán circulando en diferentes calles o rutas.