Fútbol > PEÑAROL CAMPEÓN

Ramos, el resultadista

El DT llegó con el libreto de su último pasaje en Danubio y con jugadores de jerarquía hizo la diferencia

Tiempo de lectura: -'

11 de diciembre de 2017 a las 05:00

Leonardo Ramos llegó a Peñarol golpeándose el pecho con su condición de "resultadista". Lo repitió cuando al equipo se le escapó el Apertura siendo el que más goles convirtió (29) y el que menos recibió (12). Cuando ganó el clásico del Clausura. Cuando su equipo se convirtió en una máquina de ganar en ese torneo. Y también el domingo cuando se consagró campeón uruguayo jugando dos discretas finales contra Defensor Sporting, primero por la Anual y luego una semifinal que fue final y copa por penales.

Fue resultadista su Progreso que en la temporada 2011-2012 le ganó 3-2 por penales en el Paladino a Huracán del Paso de la Arena –tras perder 2-0 y desaprovechar la ventaja del 3-1 de la ida– firmando así su ascenso a Primera.

Fue también resultadista aquel Danubio que ganó el Apertura en San José con un golazo del Bola Lima de tiro libre y que luego minimizó el vistoso juego de Wanderers -campeón del Clausura- y también por la vía de los penales se quedó con el Uruguayo 2013-2014.

Equipos fuertes en defensa, muy preocupados por minimizar el potencial del rival, despreocupados de la estética a la hora de jugar en largo desde el fondo, determinados para pelear la segundo pelota, hábiles para sacarle jugo a las pelotas quietas, prácticos, directos para llegar en posiciones de ataque.

Tal vez la semifinal de aquel Uruguayo ante Wanderers jugada en el Franzini condense muchas de las virtudes que tuvo aquel Danubio que goleó 3-0: Presión asfixiante sobre la prolija y estética salida bohemia, ataque profundo, solidez defensiva.

Pero la falta de vuelo futbolístico de las dos siguientes finales lo llevaron a ganar por penales con un agónico gol de Camilo Mayada de chilena que forzó la definición desde los 11 pasos.

En su retorno a Danubio algo cambió. Ramos montó un proyecto más ambicioso y esbozó un equipo protagonista a partir de una intensidad ofensiva mucho mayor.

Con laterales y volantes externos que generaban desequilibrio por afuera (Agustín Peña-Jorge Graví; Lucas Olaza-Marcelo Saracchi) y conducción interna y profunda a través de Ignacio González.

La idea de aquel equipo que peleó el Uruguayo Especial 2016 contra Nacional y que naufragó goleado en Capurro, ante un Fénix guiado por la magia de Fabián Estoyanoff –¡cómo no lo iba a querer en Peñarol con el paseo que les pegó aquella tarde!–, Ramos la llevó a Peñarol.

Le dio para pelear el Apertura con un equipo reforzado con varios jugadores que no terminaron dando la talla en el aurinegro: Lucas Cavallini, Mauricio Affonso, Luis Urruti, Nicolás Dibble, Alex Silva o Matías Mier. Otros que no rindieron en momentos decisivos como Gastón Guruceaga (el campeonato se escapó por un error suyo ante Plaza Colonia).

Pero reforzado con jugadores de jerarquía para el segundo semestre del año, el equipo se convirtió en una máquina de ganar.

Firmó una campaña récord en el Clausura igualando la marca del Peñarol de Diego Aguirre en el Clausura 2010, incluido el clásico que la Fiera no pudo ganar en aquel torneo ya que empató 0-0 con el Nacional de Eduardo Acevedo.

La figura táctica (4-4-2), el fútbol exquisito de Walter Gargano, la profundidad de los volantes externos, los laterales con subida constante, la aceleración central del Cebolla trazan un gran paralelismo con aquel Danubio de 2016. Con una jerarquía individual diferente.

El equipo arrasó con el Clausura y se encontró con un Defensor áspero para las dos finales. Un equipo que logró por primera vez frenar su potencial. El resultadista Ramos lo sorteó con una pelota quieta primero y una definición por penales después. Cumplió el objetivo con esencia pragmática. Sin el vuelo futbolístico que tuvo a lo largo del Clausura. Por eso, para el 2018 enfentará desafíos más grandes: la Libertadores, un Nacional herido y este Defensor hecho para dar batalla con una cantera increíble.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...