A horas de conocerse la decisión del Senado brasileño que terminó por separar a la presidenta Dilma Rousseff de su cargo por 180 días, la mandataria reaccionó por primera vez en su cuenta de Facebook afirmando que la decisión se trató de un golpe de Estado.
Rousseff dijo que la decisión del senado es una "injusticia histórica"
La mandataria utilizó las redes sociales para criticar la resolución política; dará una conferencia esta mañana