11 de octubre 2013 - 15:51hs

Aunque no quieren presentarlo como un triunfo, ni desean seguir enfrentándose con la Sociedad Uruguaya de Cardiología (SUC) ni con la Cátedra de Cardiología de la Universidad, el Fondo Nacional de Recursos (FNR) cuenta con un estudio que le da la razón en la polémica sobre los stents coronarios: el monopolio instaurado por el FNR desde febrero no trajo –al menos hasta el momento– resultados negativos.

Desde que se conoció la decisión del Fondo, hace aproximadamente un año, los cardiólogos de la SUC y los de la cátedra se pusieron de punta. Explicaron que al haber un solo proveedor de stents, se limitaría la variedad de grosores y tamaños de estos instrumentos que sirven a los especialistas para desobstruir arterias. También aseguraron que al no poder echar mano a ciertos tipos de stent, las angioplastias más delicadas se complicarían, aumentaría la cantidad de cirugías al menos en un 5 % y los pacientes correrían más riesgo de muerte. Desde el otro lado, el FNR justificó que la medida implicaría un ahorro anual de US$ 800 mil, y alegó que la empresa ganadora era capaz de brindar los stents más utilizados por los cardiólogos.

El estudio realizado por técnicos del FNR, al que accedió El Observador, analiza las intervenciones cardiológicas con stents realizadas entre febrero y junio de 2013 y las compara con las estadísticas de 2011 y 2012, período en el cual regía el sistema de “multimarca”. Concluye que luego de la implementación del monopolio no hubo menos angioplastias, no aumentaron las cirugías coronarias, y los resultados que miden el éxito de los procedimientos se mantuvieron incambiados.

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Alarico Rodríguez, subdirector técnico del FNR, aclaró a El Observador que si bien “los resultados son auspiciosos”, es preciso evaluar a los pacientes un año después de la intervención, ya que así se contemplan los “reprocedimientos” (los casos en los que la angioplastia falló y fue necesario volver a operar).

Además, Rodríguez reconoció que el estudio aún no fue confrontado con la SUC y la cátedra, y que le gustaría que los cardiólogos hicieran “sus críticas”. “Está hecho con honestidad absoluta, pero pueden creernos o no”, señaló. De todas formas, en el FNR confían que la investigación pondrá punto final a la larga polémica en torno al tema. Por su lado, los hemodinamistas que han denunciado los perjuicios del monopolio están “cansados” y “resignados” (ver recuadro).

Los números

El estudio, que fue presentado el miércoles en la Comisión de Salud de Diputados, revela que en el período anterior se hicieron, en promedio, 277 angioplastias y 103 cirugías coronarias por mes. Desde que rige el monopolio se realizó la misma cantidad de angioplastias mensuales (278) y un número apenas menor de cirugías (99). A su vez, el FNR se propuso analizar qué sucedió con los pacientes intervenidos 30 días después. Transcurrido ese tiempo es posible evaluar tres variables: el “éxito angiográfico” (si se logró desobstruir la arteria al menos en un 50% y recuperar el flujo sanguíneo), el “éxito del procedimiento” (si no hubo complicaciones mayores durante la hospitalización posterior) y la mortalidad. Los mismos pacientes serán estudiados un año después de la angioplastia para medir si fue necesario revascularizar sobre la misma arteria.

El éxito angiográfico fue de 98,9% cuando había más disponibilidad de stents y de 98,% con el monopolio. El procedimiento fue exitoso en el 96,8% de los casos durante el tiempo previo, y en el 96,7% de los pacientes intervenidos recientemente. La mortalidad también fue similar: 3,7% antes del monopolio, y 4% después.

Durante la comparecencia al Parlamento, las autoridades del FNR informaron que entre febrero y junio se reportaron 20 fallas en stents, informó El País. Según dijo Rodríguez a El Observador, esto representa el 1% de los dispositivos. Entre 2006 y 2011 el porcentaje de fallas osciló entre 1,7% y 4,5%.

Nuevo convenio

El 10 de setiembre el FNR y la Asociación de Institutos de Medicina Altamente Especializada (donde se realizan las angioplastias) firmaron un convenio que habilita a los cardiólogos a usar un 5 % de stents de otros proveedores.

La presidenta de la SUC, Mónica Giambruno, dijo a El Observador que la sociedad no ha sido notificada formalmente de ese acuerdo. “No sabemos desde cuándo rige ni cómo se implementará”, advirtió. Desde la perspectiva de los cardiólogos el convenio implica un avance, en tanto les permite solucionar aquellos casos en los que los stents del proveedor oficial no se adecuan al paciente. Giambruno recordó que los expertos internacionales habían recomendado a la SUC que el porcentaje de stents de otras empresas fuera de entre 20% y 40% del total.

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