El desliz verbal que tuvo el presidente José Mujica en abril cuando, sin percatarse que los micrófonos estaban en encendidos en un acto en Florida, disparó la polémica frase: “Esta vieja es peor que el tuerto” –en referencia a la presidenta argentina, Cristina Fernández–, no pudo ser más inoportuno. En ese momentno, el presidente de ANCAP, Raúl Sendic, estaba en Buenos Aires negociando distintos temas de la agenda bilateral con uno de los hombres más influyentes en el gobierno de Fernández: el viceministro de Economía, Axel Kicillof.
Las controvertidas declaraciones provocaron un roce diplomático que repercutió en esas negociaciones. De hecho, Sendic emprendió su regreso a Montevideo horas más tarde. El paso de los días y un pedido de disculpas que del propio presidente Mujica por carta a su par de Argentina, permitió recuperar el diálogo bilateral rápidamente para abordar la agenda común de trabajo en la que están involucrados los dos hombres con línea directa a los mandatarios rioplatenses.
Lejos de los últimos choques públicos que han protagonizado los cancilleres, Luis Almagro (Uruguay ) y Héctor Timerman (Argentina), la designación de Sendic por parte del presidente Mujica para intentar avanzar en la agenda de temas bilateral con la vecina orilla, fue en silencio y sin generar “mayor ruido” ni “expectativa” por la obtención de resultados concretos. Los vaivenes diplomáticos con Argentina demuestran una larga historia de marchas y contramarchas. Mujica ha reiterado en inumerables ocasiones que no hay otra vía que la “negociación bilateral” para intentar sortear las dificultades con la vecina orilla.
Un “K” en Capurro
La presencia de Kicillof en la inauguración de la planta de Alur en Capurro sorprendió a varios ayer, pero no al entorno más cercano del presidente Mujica. Cuando la prensa interrogó a Sendic por la presencia del jerarca dijo sin vueltas: “Lo invité porque tenemos una relación de complementariedad y amistad también”.
Y agregó: “Hemos estados encontrándonos en forma periódica tratando de limar algunas de las dificultades que hay entre el gobierno uruguayo y argentino y por eso le solicitamos a Axel (Kicillof) que venga, y lo hizo acompañado de nuestro embajador en Buenos Aires (Guillermo Pomi)”, comentó Sendic.
La designación de Sendic y Kicillof por parte de Fernández y Mujica para intentar encausar una relación bilateral que ha estado plagada de cortocircuitos en los últimos años tiene cierta lógica. El actual presidente de ANCAP forma parte de “riñón” del presidente Mujica. El propio Sendic ha reconocido en más de una oportunidad que tiene un trato permanente con Mujica. La agenda de consulta la mayoría de las veces es abierta y trasciende a la gestión del ente petrolero.
En la otra vereda, ocurre algo similar con Kicilillof. Un funcionario que, según relatan distintos medios argentinos, tiene “hipnotizada” a la presidenta argentina y cada día cobra mayor protagonismo en la conducción del gobierno “kirchnerista”. Los hechos han demostrado que su influencia en la conducción del Ejecutivo argentino, que está muy por encima del cargo que ocupa como viceministro de Economía (ver perfil). De hecho, en Kicillof recayó la polémica estatización de la petrolera YPF y es él quien lleva adelante la gestión de la petrolera.
Axel kicillof
Viceministro de Economía
41 años
Doctor en economía
Es el referente en materia económica y hombre de confianza permanente de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Fue el ideólogo de la reforma que le permitió al Banco Central girarle más recursos al Tesoro y de la intervención del Estado en empresas estratégicas como YPF. Fue militante estudiantil en la década del 90 e integra La Cámpora. “El sueño de Kicillof es dirigir la economía argentina, planificarla, moldearla a su gusto”, sostiene el autor argentino del libro “El Creyente ¿Quién es Axel Kicillof”, Ezequiel Burgo.