Real Madrid perdía 3-1 ante Sevilla este jueves por la Copa del Rey y peligraba su clasificación ya que había ganado 3-0 en la ida. Fue entonces cuando le sancionaron un penal a su favor y Sergio Ramos lo convirtió con esta exquisita definición.
Sergio Ramos, jugador clave en la estructura de Real Madrid, por su capacidad y velocidad defensiva y también por sus goles claves cuando pisa el área contraria en jugadas de pelota quieta, se inició en Sevilla y pasó en 2005 a los merengues a cambio de € 27 millones.
En declaraciones recogidas por Marca, Ramos explicó su polémico gesto al festejar el penal cuando miró fijo al sector donde se ubican los ultras de Sevilla, les dio la espalda y se señaló su nombre en el dorsal. Luego pidió perdón a los otros tres sectores del Sánchez Pizjuán.
"No le he faltado el respeto a la afición del Sevilla, al revés, les pedí perdón a una parte, a la otra no. El Sevilla siempre será mi casa, me piten más o me piten menos. El sevillismo merece todo mi respeto pero los que se acuerdan de mi madre desde el minuto 1 no. El día que me entierren habrá dos banderas: la del Sevilla y la del Real Madrid", dijo en decclaciones recogidas por Marca.
"A otros como Rakitic o Alves se les recibe como héroes, y a los que hemos 'mamao' de aquí...", agregó.