La producción de carne de cerdo en China no se recuperará en 2022, según las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que espera una caída de casi 5% respecto a 2021 –especialmente en la segunda mitad del año–, lo que incrementará las importaciones en casi 6%.
La producción de carne de cerdo ha aumentado fuertemente este año, pero eso se debe a que ante los bajos precios muchos productores están liquidando su producción porcina, lo que se sentirá el próximo año y parece consolidar la oportunidad de la carne vacuna uruguaya.
La proyección del USDA es que la producción porcina caiga en 2,25 millones de toneladas. Los datos productivos de China parecen corroborar esa proyección de descenso.
EO En efecto, en el tercer trimestre de este año (julio/setiembre) la producción de carne de cerdo estuvo en 12 millones de toneladas, 43% por encima de lo producido en el mismo trimestre de 2020. En los primeros nueve meses de este año la producción resultó 38% mayor a la de 2020. Pero el tercer trimestre ya mostró un declive respecto al segundo trimestre, cuando se produjeron 13,46 millones de toneladas. Un crecimiento que sacrifica producción futura.
El stock de cerdos de China empezó a caer en julio y siguió así desde entonces. A fines de setiembre hay 437 millones de cerdos, dos millones menos que en junio.
EO Las importaciones de carne vacuna de China y su participación en el comercio mundial crecerán por octavo año consecutivo en 2022: agregará 250.000 toneladas a las 3 millones de toneladas de 2021. Continúa la tendencia clave de la carne en este siglo. Otros mercados asiáticos: Japón, Corea y Hong Kong completan el top five de importadores mundiales de carne vacuna (Estados Unidos es el segundo).
La crisis provocada por la fiebre porcina africana que diezmó la hacienda suina en China en 2020 contribuyó a acelerar la demanda de carne bovina y, como consecuencia, las importaciones. Y la fiebre porcina no está completamente solucionada. Aunque Estados Unidos reporta avances en una vacuna, faltan años antes de que esté disponible masivamente.
Uruguay seguirá teniendo una clara ventana de oportunidad para exportar carne vacuna y mantener los altos valores de toda la cadena ganadera mientras la carne de Brasil siga vedada por el principal importador, China, como consecuencia de los dos casos atípicos de vaca loca registrados en los primeros días de setiembre. En ese sentido esta semana el gobierno brasileño determinó que deje de producirse carne con destino a China, que sumará a comienzos de noviembre dos meses sin comprar el producto brasileño.
Lo que sucede con la carne de cerdo tiene así impacto global. En 2016 China representaba el 10% de la importación global de carne vacuna, y para 2022 ya habrá superado el 30%.
Estas 250.000 toneladas adicionales que China importará en 2022 –8% de aumento respecto a 2021– equivalen prácticamente a la mitad de lo que Uruguay exporta anualmente. El gran interrogante en el mercado es la fecha de regreso de Brasil al mercado principal y el impacto que eso tenga sobre los precios internacionales.
Para 2022 la proyección del USDA indica que Brasil exportaría 2,65 millones de toneladas de carne vacuna, 80.000 más que lo proyectado para 2021. Pero estas cifras pueden cambiar de acuerdo a la fecha de reapertura del mercado chino. El USDA apunta que habrá “una mayor disponibilidad de ganado y mejores márgenes para los frigoríficos”. Es factible que parte de lo que Brasil no está pudiendo exportar se difiera y pueda generar una mayor oferta sobre fines de este año y comienzos del año próximo. En parte por ese factor y por el riesgo climático creciente en Uruguay el precio del ganado gordo ha bajado esta semana.
Pasado el factor sanitario, Brasil acentuará así su liderazgo exportador de carne vacuna a nivel mundial, casi duplicando los volúmenes de ventas al exterior de Estados Unidos, el segundo exportador mundial.
EO Sin embargo, en 2021 el incremento avasallante de Brasil como exportador se frenó. Venía de aumentar de a 200.000 y 300.000 toneladas anuales, con porcentajes de crecimiento de dos cifras. En el presente año, según la proyección del USDA, con 2,575 millones de toneladas exportadas solo habrá crecido 1,4%, 36.000 toneladas adicionales respecto a 2020. En 2022 acelera el crecimiento exportador, pero no sostiene el ritmo de aumento exportador de la década pasada.
El otro gran competidor de Uruguay, Australia, crecerá más que Brasil. Exportará 130.000 toneladas más de carne que en 2021 y comenzará a recuperarse tras la caída de 2020, cuando perdió 15% de sus exportaciones (266.000 toneladas) como consecuencia de la sequía que diezmó entre 2019 y 2020 su stock ganadero –alta faena de vientres, caída generalizada del peso carcasa– y de sus desavenencias geopolíticas con el gobierno chino.
“Se espera que la producción de Australia se recupere en 8%, ya que las mejores condiciones de las pasturas han estimulado la reconstrucción del rodeo”, establece el último informe trimestral del USDA del mercado internacional de carnes, “y se verá impulsada por un mayor suministro de ganado listo para la faena el próximo año y un aumento del peso canal respaldado por la menor tasa de sacrificio de vientres”.
El tercer competidor de Uruguay no se recupera. El USDA no espera que Argentina recomponga su estructura exportadora. Sus ventas pasarían de 720.000 toneladas en 2021 a 680.000 el año próximo, una caída de 17% respecto a las 819.000 toneladas que exportó en un entonado 2020.
EO Con la recuperación plena de la producción de carne de cerdo pospuesta, tal vez a 2023, aparece despejado el horizonte para la carne uruguaya en China, aunque en un mercado que también tendrá más puja desde los dos grandes competidores de Uruguay.
Canal Horeca
La carne vacuna en China está ganando consumidores, tanto a nivel minorista tradicional como a través de canales de comercialización online, algo que se vio acentuado en la pandemia. Según el reporte trimestral de mercados internacionales de carne del USDA, la demanda en ciudades de segundo y tercer orden está creciendo, y una vez levantadas la mayoría de las restricciones por la pandemia en 2022 volverá a crecer el consumo en el canal Horeca (hoteles, restaurantes y catering), el que más se vio afectado entre 2020 y 2021 por las limitaciones a la movilidad.
Juan Samuelle Producción ganadera en campos de Uruguay.