27 de diciembre de 2023 5:02 hs

"Una cosa es la firma y otra cosa es lo que el PIT-CNT postula", dejó en claro la intendenta Carolina Cosse a los pocos minutos de haber publicado una carta de dos carillas para fundamentar por qué firmaría por el plebiscito por la seguridad social, aunque no avaló ni rechazó las propuestas contenidas en la papeleta. 

"Si se consiguen las firmas esto vuelve al Parlamento por el artículo 331 de la Constitución de la República y ahí se establece que incluso puede haber en la Asamblea General otra propuesta alternativa", dijo. "Estoy convencida que está en el ánimo del constituyente (...) Mi pensamiento es que el constituyente quería una reconsideración", sostuvo. 

En el texto publicado el 15 de diciembre, Cosse esgrimió: "Ello nos dará la oportunidad de que sea nuevamente debatido e incluso que surjan alternativas que sean positivas para nuestra población. Por lo tanto, considero apresurado expedirse sobre la propuesta actual"

Tras dilatar durante meses una definición sobre el plebiscito que divide al Frente Amplio y a la propia interna sindical, Cosse compró tiempo –al menos hasta fines de abril de 2024, que es la fecha límite para entregar las firmas– para no contradecir a ninguno de sus aliados.

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Luego de que el Frente Amplio resolviera la libertad de acción para sus militantes, la intendenta había fundamentado una nueva dilatoria bajo la premisa de que su precandidatura estaba respaldada tanto por sectores que apoyan el plebiscito como por otros que están en contra.

El Partido Socialista fue uno de los impulsores de la papeleta que triunfó dentro del PIT-CNT, mientras que el Partido Comunista adhirió a la recolección de firmas una vez que la central cerró filas. Es que la corriente comunista había quedado en minoría dentro de la central sindical con su propuesta de una papeleta que solo dejara sin efectos la última reforma jubilatoria. 

Inés Guimaraens Carolina Cosse en un desayuno de ADM

El texto final busca consagrar en la Constitución de la República la eliminación de las AFAP, mantener los 60 años como edad de retiro y la anexión de las jubilaciones mínimas al salario mínimo nacional. El Espacio Socialdemócrata Amplio, la tercera pata de la estructura política que promueve la candidatura de Cosse, está en contra, al igual que buena parte de la dirigencia del Frente Amplio, incluidos el MPP y los seregnistas. 

"Firmas sí, propuestas faltan. Hasta podría haber opciones positivas, mejoras, falta", terminó de justificar Cosse una vez que anunció que firmaría la papeleta. 

Sin embargo, la eventual formulación de un texto alternativo al del PIT-CNT no está en la agenda de ninguno de los dos sectores con representación parlamentaria que la respaldan como precandidata

El Partido Socialista analizó en su Comité Ejecutivo del pasado lunes 18 que "no hay margen" ni "condiciones" dentro del Frente Amplio, y menos aún en la coalición de gobierno, para construir otra propuesta.

En una reunión en que los socialistas también valoraron la salida política lograda por Cosse, así como el respaldo a la recolección de firmas en un evento del partido –como lo era la reinauguración de la Casa del Pueblo en Las Piedras–, la dirigencia repasó el antecedente de la reforma constitucional de 1966 y dio por hecho que nada tiene que ver las circunstancias actuales, según reconstruyó El Observador

Al mismo tiempo, el Partido Comunista va a "analizar distintas estrategias" una vez que se alcancen las firmas. "No lo hemos pensado", dijo el secretario general de la colectividad, Juan Castillo. El dirigente señaló que la explicación de Cosse "fue una elaboración que habrá hecho con sus asesores más cercanos" y que sus legisladores no tienen hoy por hoy nada previsto

El Espacio 1001, a través del sublema Unidad para los Cambios, tiene hoy seis diputados y dos senadores, mientras que los socialistas más el PVP reúnen cuatro diputados y un senador. En total, son 13 legisladores. Un proyecto alternativo de la Asamblea General requeriría una mayoría absoluta de 66 votos.

El artículo 331: las papeletas y los acuerdos políticos

"La Asamblea General por mayoría común puede aprobar un proyecto sustitutivo, pero es aditivo", dijo a El Observador el constitucionalista Martín Risso. "Los dos se someten a votación. Se pueden aprobar los dos o rechazar los dos o aprobar uno"

El antecedente directo de una consulta popular a través de recolección de firmas del 10% del padrón que expusiera también una alternativas en la Asamblea General fue en 1966, cuando de hecho terminó triunfando la llamada "reforma naranja" postulada por el Parlamento que dejó por el camino el sistema de gobierno colegiado. 

"En el '66 hubo un acuerdo político. Había tres proyectos de reforma (uno de los blancos, otro de los colorados y otro del Fidel) y ninguno de ellos podía ser aprobado por no tener mayorías. Los sectores mayoritarios del Partido Nacional y el Partido Colorado acordaron un proyecto sustitutivo en la Asamblea General y de los cuatro que se sometieron a voto de la ciudadanía, y el aprobado fue el que surgió ahí", expuso el constitucionalista colorado Ruben Correa Freitas.

Foto: Leonardo Carreño. Asamblea General por el veto a Casa de Galicia

"Para que exista un sustitutivo de un proyecto de reforma constitucional tiene que haber acuerdo político. El proyecto del PIT-CNT es absolutamente contrario a la ley que ya está aprobada. ¿Cómo es posible pensar que pueda haber un acuerdo político si el PIT-CNT no tiene representación parlamentaria y la coalición quiere que se mantenga la ley?", se preguntó el experto.

"El planteo es absolutamente inviable, porque es el agua y el aceite", concluyó Correa Freitas. 

A esto se suma que el Frente Amplio ya saldó la discusión en su programa de gobierno, en el que ratifica su voluntad de convocar a un diálogo social una vez en el poder, aunque deja la puerta abierta a un sistema con tres pilares "en modalidades consistentes con el marco constitucional vigente" luego del plebiscito. 

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