El ánimo de los productores agrícolas no es el mejor. Si bien en la presente cosecha de soja están obteniendo rendimientos superiores al promedio histórico de Uruguay, el potencial del cultivo era muy superior antes que se cortaran las lluvias, a comienzos de marzo. En aquel entonces las plantas estaban espectaculares, con muy buen tamaño, alta población de hojas y de chauchas, pero las precipitaciones empezaron a escasear en el período crítico, durante el llenado del grano.
Ignacio Foderé, director de Fadisol, reconoció que se perdieron unos 1.000 kilos por hectárea respecto al rendimiento potencial y además señaló que los costos siguen siendo altos, a pesar de la abrupta caída de los precios de los granos. Cabe recordar que el precio promedio de la soja en la zafra 2013/2014 fue US$ 480 por tonelada y que en la actualidad el precio se ubica en US$ 340 por tonelada.
Sobre los rendimientos que se están obteniendo en las cosechas señaló que hay diferencias de chacra a chacra, que tienen que ver con factores como el uso de tecnologías y de fertilización. También señaló que hay diferencias entre las zonas norte, este y sur. “Los rendimientos en el sur son muy buenos, la soja de primera alcanza 3.000 kilos por hectárea y la de segunda entre 2.000 y 2.500 kilos, que para los promedios históricos de Uruguay son rendimientos buenos. En el norte se obtienen entre 500 y 1.000 kilos menos y allí se nota que las chacras que fueron bien fertilizadas obtienen entre 500 o 1.000 kilos más”, detalló.
El empresario recordó que los agricultores, sobre todo los del sur, ya venían de otra etapa muy complicada, porque sufrieron enormes pérdidas en la campaña de trigo, cuantificadas entre US$ 300 y US$ 500 por hectárea. Señaló que la soja estaba obligada a compensar esa pérdida.
Operativa logística
Foderé indicó que la logística está siendo muy buena, no se están produciendo cuellos de botella y los embarques se están concretando a buen ritmo. De todos modos indicó que la operativa del puerto de Nueva Palmira está a tope, con 50% de cargas uruguayas y otro 50% de cargas de Paraguay, país que está logrando una cosecha excelente. Por otra parte señaló que hay disponibilidad de camiones y que las plantas están funcionando bien.
Reconoció que este año la actitud de la empresa que dirige, dedicada al acopio y exportación de granos, fue distinta. “Tratamos de pasarle al productor excelentes precios en términos relativos, con estrategias de cobertura, y Chicago nos permitió tener ventajas en los precios, que fueron trasladados al productor”, comentó.
Flujo comercial
Foderé indicó que sigue siendo muy bajo el volumen de ventas de soja por parte de los productores, agregó que hay un importante volumen que se negoció a través de primas y que se espera una fuerte venta en los próximos días, porque los productores están viendo que los actuales precios llegaron para quedarse.
Señaló la gran producción que se está logrando en los demás países de la región y que solo se podrá esperar una suba de los precios si ocurre algún problema climático en la campaña de verano de Estados Unidos, país que sembrará 1 millón de hectáreas más de soja, respecto al año pasado. Analizó que si Estados Unidos logra una cosecha normal el precio seguirá con tendencia bajista.
A este panorama se agrega un dólar fuerte y el petróleo a precios bajos. Foderé indicó que solo 10% de los costos del productor se pagan en pesos, fundamentalmente combustibles y salarios, y que la mejora del tipo de cambio se ve muy poco en el resultado económico de la empresa agrícola. Agregó que los precios de las rentas siguen siendo caros y que las empresas agrícolas siguen intentando renegociar los contratos. En cuanto a la tarifa de los fletes indicó que se mantuvieron respecto a la zafra 2013/2014.