Se terminó. Parece que el romance entre Diego Forlán y Atlético Madrid llegó a su punto límite. La relación no tiene marcha atrás. Y el uruguayo abandonará el Calderón pese a tener contrato hasta 2013.Las especulaciones sobre su futuro comenzaron a rondar por el ambiente. El primero que salió dispuesto a poner la plata arriba de la mesa por el rubio delantero fue Besiktas de Turquía.
En silencio, Sao Paulo mira de reojo la situación. Sabe que, en el fondo, hay una cuestión sentimental. Su padre jugó en el club y declaró que le gustaría que Diego defienda al club que tan bien lo trató.Y acá espera Peñarol. Aferrado a la declaración de Diego que comentó: “Los únicos escudos que beso son los de Peñarol y la selección uruguaya”. Bien, planteado el estado de situación, ingresemos en el hipotético caso de que el mejor jugador del Mundial y goleador de la liga española decida tomarse el avión y aterrizar en Los Aromos para defender la camiseta aurinegra. Habría que presentar una serie de situaciones en las que se vería involucrado Forlán en la particular liga uruguaya, que bien vale la pena analizar.
Supongamos que Diego llega a Uruguay, va a Los Aromos y, de cara a su primer entrenamiento, se encuentra con el viejo problema de siempre. Llueve en la capital y no hay cancha para entrenar. ¿Recuerda que protestaba cuando el jugador estaba en la selección y debían salir del Complejo obligado por esas circunstancias?
Los entrenamientos pueden cambiar en algo pero no marcarían la gran diferencia. Pero a la hora de concentrar sí las encontrará. Pasará de hoteles y lugares cinco estrellas a las “comodidades uruguayas”.
Otro detalle. Forlán es un adicto a las redes sociales. De hecho, hasta anunció su casamiento por Twitter. ¿Se lo imaginan en Los Aromos con la computadora, twiteando? ¿Qué diría Darío Rodríguez, que se formó en la selección con la vieja escuela de Paolo Montero?
Pero agreguemos una perla más: miren si por una de esas cosas del destino vuelve Julio Ribas a conducir al equipo. ¡Se imaginan al Gladiador! ¡Pondría el grito en el cielo!
Y ahí surge otro tema: la charla técnica. Forlán fue conducido por un entrenador como Sir Alex Ferguson. Imaginen entonces si para su primera charla técnica antes del debut se encuentra con Julito hablando de la vida y que hay que meter y trancar con la cabeza. Y propone que deben ser capaces de todo hasta de tirarse en el Pantanoso. ¿Se imagina la cara de Forlán? O si se le aparece el carismático Carlitos Manta preguntándole cómo hizo con los nigerianos de Tacuarembó: “¿A quién querés más? ¡A mí o a tu novia! ¡Contestá, me tenés que querer a mí!”, les decía.
Los equipos salen a la cancha donde Forlán encontraría otra dificultad. El eterno mal estado del campo de juego del Estadio Centenario, que cuando no es la lagarta (único país que sufre sus ataques), es la lluvia o la cantidad de partidos que soporta el césped.
Pero miren si el calendario marca que debe visitar a Tacuarembó y el presidente del club local decide que se juegue en el Goyenola porque el pueblo del Norte tiene derecho a ver jugar al ídolo uruguayo. De cambiarse en el Calderón, donde tiene locker con su nombre, sus zapatitos esperando y donde no falta absolutamente nada, deberá hacerlo en el escenario de la tierra de Gardel, donde hasta de pronto tendría que esperar a que se duche algún compañero porque no alcanzan los lluveros para todos.
Empieza el partido. En España, Forlán es goleador pero hay otras estrellas a las que mirar. Acá sería el centro de atención total. Debería absorber toda la presión. Allá hay otros focos de atención. Con Diego juegan el argentino Kun Agüero, la Perla Reyes, Ujfalusi, entre otros.Se sabe que en Uruguay hay determinado nivel futbolístico. ¿Cómo actuaría al sumarse al medio? ¿Lo consumiría la chatura?
Evidentemente que a la hora de marcarlo sería a muerte: no dispondría de la libertad que dispone en otros mercados. En Uruguay, por ejemplo, existe la vieja viveza criolla. Meterle la pesada al delantero o pegarle una buena patada para amedrentarlo es un clásico. ¿Qué zaguero no quisiera entrar en la historia como el primero en pegarle a Forlán en la liga uruguaya?
Como se puede apreciar, la quimera de que Diego Forlán vuelva a Uruguay no es sencilla.