-¿Cómo ve el partido de este viernes por cuartos de final?
-En estos partidos, y en la medida que se va aproximando la última parte del Mundial, se profundiza la paridad entre los equipos. Cada vez es más difícil ganar. Ghana es un equipo de buen potencial. Tiene jugadores fuertes, rápidos, de buena técnica y, sobre todo, dribbling en carrera. Nosotros tenemos nuestras expectativas. Sabemos que será muy difícil y estamos haciendo lo posible para llegar de la mejor forma. Al equipo se lo ve bien, pero la hora de la verdad será a partir de las 20.30 de este viernes (15.30 de Uruguay).
-¿Qué diferencia hay con Sudáfrica, el otro conjunto africano al que enfrentó Uruguay en la fase de Grupo?
Es difícil comparar. Quizás Ghana es un país que se acerca más al fútbol de elite, sobre todo por lo que hace a nivel juvenil. Tiene jugadores campeones en el último mundial Sub 20 y es una cuestión de tiempo para que sigan en esta senda. Ya se los ve en su segundo Mundial consecutivo, es la primera vez que accede a cuartos de final y está con la expectativa de ser el primer africano en ser semifinalista (en la historia de la Copa del Mundo). Por el lado de la motivación lo vamos a encontrar muy fuerte.
-¿Qué opina acerca del buen desempeño de las selecciones sudamericanas?
-Como entrenador de fútbol sudamericano me reconforta, pero no es una sorpresa para mí, pues la Eliminatoria sudamericana es más dura y los equipos que la superan tienen que tener un potencial mínimo. Y este torneo sirvió para demostrarlo. Los equipos sudamericanos, por suerte, tuvieron mucho que ver en el desarrollo de este Mundial.
-¿Qué espera de Luis Suárez, Diego Forlán y Edinson Cavani?
-Creo que tenemos un buen potencial. A mi manera de ver el fútbol, el principal potencial es la capacidad individual de los futbolistas y estos jugadores dieron prueba en sus medios que lo tienen y muy importante. Pero para ellos no hay ninguna responsabilidad especial. Lo que espero es que se inserten en el equipo y que, como los otros jugadores, den lo mejor de sí. Nos preparamos sin dar responsabilidades especiales. Este partido no será la excepción. Esperamos mucho de todos los jugadores porque concretar los sueños que tenemos dependerá de que juguemos bien.
-¿Uruguay sintió el cansancio en el partido por octavos de final ante Corea del Sur?
-No lo vi cansado, sino no podría explicar los últimos 12 minutos del partido. Me parece que fue un problema futbolístico. Quizás una creencia equivocada de que no nos podían hacer un gol. Lo que cambió el partido fue que Corea del Sur nos hizo un gol y esa es una experiencia que debemos capitalizar. Para el próximo partido no vamos a esperar que Ghana nos haga un gol. La intención de Uruguay, con todo respeto al rival, es pasar a la semifinal y eso pasa por ganar y, para eso, hay que jugar bien y responder a lo que se planifica. Dentro de nuestra planificación está acercarnos más a esos 12 minutos finales del último partido. Si el rival nos lleva para atrás hay que superarlo, porque sería suicida.
-¿Qué opina acerca de la polémica designación del juez inglés y el posterior cambio que hizo la FIFA?
-No son temas que se traten. No sé si los futbolistas saben quién es el árbitro. El tema no es importante. Acá vienen los mejores árbitros, que los entrenaron para este Mundial. No me importa la nacionalidad. El árbitro lo que hace es aplicar un reglamento de 17 reglas que es igual para todos. Tenemos, creo yo, que mejorar esa cultura nuestra. No abrir paraguas, no es necesario. No estoy criticando ni nada por el estilo, pero siempre que hay una coincidencia o algo nos ponemos a dramatizar. No hay ningún árbitro que pueda contra un buen equipo Además, presumo, que los cuatro árbitros que dirigirán en cuartos de final son grandes candidatos a la final y ninguno es tonto. Creo que es un beneficio para los que nos toca disputar los cuartos.
-¿Uruguay puede ser una sorpresa?
-Ojalá seamos una sorpresa. Todavía falta por recorrer, pero en caso de que entremos en el marcador de los cuatro finalistas, seríamos una sorpresa con antecedentes históricos que no tuvo ninguna de las otras. Eso lo sentimos, porque algún vínculo debemos tener con aquellos grandes campeones.
-¿Qué le pareció el escenario donde jugará Uruguay este viernes?
-El estadio es impresionante. Lo estábamos mirando a oscuras cuando llegamos y es grandioso, pero la circunstancia que más me llamó la atención fue ver la bandera de Uruguay y Ghana. Respecto a lo que dicen los futbolistas de volver acá es el sueño, pero no queremos pensar porque el hecho de pensarlo desestabiliza y desconcentra. No renunciamos a nada. En la medida que avancemos nos vamos a enfrentar a equipos de gran potencia, y, en lo previo, no tenemos más potencial que otros, pero seremos difíciles para cualquier rival.