19 de octubre de 2012 21:28 hs

A fines de setiembre el Banco Central decidió aumentar la tasa de política monetaria con el fin de apuntalar el combate antiinflacionario. Sin embargo, un reciente estudio realizado por expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra que la tasa de interés de referencia en Uruguay todavía se encuentra en niveles bajos, que contribuyen a acelerar la dinámica inflacionaria.

En el documento de trabajo titulado “Cortar o no cortar: ese es el dilema (del Banco Central)”, los economistas Nicolas Magud y Evridiki Tsounta realizan un estudio sobre las tasas de interés neutrales para los países de América Latina. Esto es, la tasa de política monetaria que no contribuye a acelerar ni a desacelerar la evolución de los precios al consumo ni estimula un crecimiento por encima o por debajo del nivel potencial. Según la evidencia recogida por los investigadores del FMI, la tasa de interés neutra para Uruguay se encuentra en 3,8% real. En setiembre el Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU resolvió elevar en un cuarto punto porcentual la tasa de referencia, para dejarla en 9% nominal.

Al deflactar ese valor por la inflación esperada por la mediana de economistas de la encuesta de expectativas realizada por la autoridad monetaria (7,65%) para los próximos 12 meses, la tasa real actual se ubica en 1,4%, casi dos puntos y medio por debajo del guarismo a partir de la cual la política monetaria reduce las presiones inflacionarias, según los expertos. Para incidir a la baja sobre la variación del nivel de precios, la tasa de política monetaria debería ubicarse aproximadamente en 11,5%.

Más noticias

Magud y Tsounta llegan a esa conclusión a partir de la utilización de seis métodos diferentes de estimación de la tasa neutral de referencia fijada por el BCU y luego promediando los resultados. “La mayoría de nuestros resultados sugieren que la tasa de política monetaria en Uruguay se encuentra por debajo de su nivel neutral”, explican los expertos.

La brecha que se genera entre la tasa actual y la calculada por los economistas, define el sesgo de la política monetaria. Es decir, si el BCU está colaborando a mitigar las presiones inflacionarias o está contribuyendo a una demanda interna por encima de las posibilidades reales de la economía y eso acelera el aumento de los precios.

Contraindicaciones

Sin embargo, no es ese el único efecto que tiene la política de tasas sobre la economía. Al determinar la tasa a la cual se pagan los títulos de deuda en pesos, un aumento de la tasa de referencia lleva a los agentes financieros –locales y del resto del mundo– a deshacerse de activos en moneda extranjera para adquirir títulos de deuda en pesos. El problema se genera en el mercado cambiario, donde la mayor oferta de dólares presiona a la baja el tipo de cambio y reduce la capacidad competitiva de los bienes nacionales.

La investigación de los expertos determina que no sólo la brecha entre la tasa de referencia y su nivel neutral importa a la hora de evaluar el efecto que tiene la política monetaria sobre la dinámica de precios. También, señala, un aumento o una reducción de esa brecha tiene efectos en América Latina tanto sobre la inflación como sobre el crecimiento económico.

En tal sentido, el aumento de la tasa de referencia en Uruguay desde 7,5% en junio de 2011 a 9% en la última reunión de setiembre, si bien no alcanzan para darle un sesgo contractivo a la política monetaria, ayudan a reducir su contribución al aumento de los precios.

En setiembre, la inflación interanual en Uruguay alcanzó 8,64%, el mayor registro en lo que va del año. Temiendo una mayor aceleración en el ajuste de precios, las autoridades uruguayas resolvieron acompañar el alza de tasas con políticas que impacten directamente sobre el Índice de Precios al Consumo (IPC).

En palabras del director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, la intención de las autoridades es “frenar la inercia inflacionaria” con la congelación de precios en productos de supermercado hasta fin de año –acordada con el sector privado– y la rebaja de 10% en una canasta de 200 productos de alto impacto en el IPC.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos