Fútbol > OTRA ALTA PARA PEÑAROL

Toro aurinegro: la historia del llanto a la ilusión

El goleador de Racing arregló con Peñarol por tres años a cambio de U$S 750 mil por el 50% de la ficha

Tiempo de lectura: -'

18 de enero de 2018 a las 20:06

11 de enero de 2017. El jefe de la sanidad de Gremio sale con una carpeta y el rostro duro como una roca. Debe comunicar una decisión difícil y no sabe cómo hacerlo. "Tenés una lesión en los ligamentos. Lamentablemente no te vamos a poder contratar. El pase se va a caer".


La cara, los sueños y la ilusión del botija se desmoronan. Mira a su pareja y a su representante pero no encuentra consuelo y se va del club de Porto Alegre con lágrimas en los ojos. El premio otorgado por El Observador como "Mejor delantero del Uruguayo Especial" en la encuesta de Fútbolx100 sirvió para matizar el dolor.

18 de enero de 2018, un año y monedas pasó de aquel trago amargo y mientras está en su casa recibe la llamada de su representante. "Está todo acordado, vas a jugar en Peñarol".

El pibe vuelve a contener las lágrimas. El esfuerzo, la operación en Buenos Aires y la larga recuperación valió la pena. Gabriel Fernández, el Torito, se convirtió en la séptima incorporación de Peñarol luego de que el club acordara con Racing, dueño de su ficha, comprar el 50% a cambio a U$S 750 mil para firmar un contrato por tres años.

"Fui con la ilusión de todo gurí que se va al exterior, con ganas de triunfar. Y bueno, me hicieron los exámenes médicos y en la resonancia saltó que tenía el cruzado roto. Los médicos me tocaron la rodilla y saltó que estaba roto. Por lo general se hace un chequeo antes de salir y eso no me tocó a mí. Cuando me lo dijeron se me vino todo abajo. Hubo lágrimas que derramé porque había hecho tanto sacrificio para llegar ahí y nada, me sentí mal. No quería nada. Me llamaban para una nota y no quería nada... Pero ta', ya sé cómo es y si Dios quiere voy a volver y más fuerte", contó Fernández a Referí cuando debió hacer de tripas corazón para asimilar el golpe bajo de la operación caída y volver a empezar.

Apenas se había filtrado el acuerdo por Luis Maldonado, la primera incorporación de Peñarol, cuando la Comisión de Pases y Contrataciones que integran Isaac Alfie, Pablo Sciarra, Alejandro Ruibal y Rodolfo Catino enfiló hacia Racing en busca de los goles de Gabriel Fernández.


En paralelo Nacional también hizo consultas por el goleador cervecero, un objetivo desde que Martín Lasarte era el DT.

Pero antes de que la negociación con los albos tuviera carácter formal, Peñarol pisó el acelerador para quedarse con el delantero y retirarse del mercado. Al cierre de esta edición el jefe de la sanidad de Peñarol, Edgardo Rienzi, elaboraba el informe final sobre la situación de Lucas Viatri junto a un oftalmólogo argentino y uno uruguayo para conocer los plazos finales de la recuperación.

Por las dudas, Peñarol volvió a cubrirse con un goleador que promete juego y goles en cantidad y calidad.

TRES CIFRAS CLAVES EN PEÑAROL

50% de la ficha es lo que compra Peñarol de Fernández, que jugará en el club por tres temporadas.

750.000 dólares pagará Peñarol por el arribo del goleador Cervecero. El acuerdo se hizo en cuotas.

7 incorporaciones son las que tiene Peñarol, que sumó también a Rodrigo Piñeiro, Rodrigo Rojo, Agustín Canobbio, Giovanni González, Fidel Martínez y Luis Maldonado.


EL SOCIO DE LOZANO

Fernández hizo las formativas en Bella Vista donde se destacaba en la delantera con Brian Lozano. Defensor Sporting se interesó en el goleador y también se llevó al talentoso volante, sin embargo a la hora de llegar a Primera División los roles se cambiaron y solo Lozano pudo jugar en el violeta.

Fernández pasó a Racing donde se consolidó en Racing como goleador y un delantero interesante. "Con Brian somos muy amigos, jugamos juntos en Bella Vista y en Defensor Sporting y después las carreras de cada uno nos separaron", contó Fernández a Referí. Lozano supo jugar en Nacional y ahora Fernández tendrá su oportunidad en Peñarol.

Comentarios