La batalla del gobierno tiene tres frentes: el rojo de las cuentas públicas, la elevada inflación y la fuerte pérdida de competitividad. Los tres registraron en la segunda mitad de 2012 una fuerte recaída provocada por una serie de eventos imprevistos en un contexto de escaso margen de maniobra por parte de las políticas públicas.
Tres frentes de batalla para el equipo económico
Todo venía bien: las cuentas públicas relativamente en orden, la inflación en niveles tolerables y la competitividad a raya. Pero hoy la economía reclama atención urgente