28 de diciembre de 2023 5:04 hs

"Hay medios que además de informar, hacen oposición sistemática al gobierno". Corría el 27 de junio de 2006 cuando el presidente Tabaré Vázquez mencionó uno por uno a los medios que, a su entender, sólo informaban –entre comillas– lo que hacía "mal el gobierno". 

Con su reciente libro "Cómo ganar la batalla mediática, el dilema de la izquierda", el dirigente del Nuevo Espacio, Darío Mendiondo, plantea la polémica al concluir que un gobierno de izquierda debe "competir" con los medios privados "para generar opinión pública" en favor de los logros de la gestión y "salir del corsé de la neutralidad que termina siendo funcional al status quo", dice a El Observador

Mendiondo representa a su sector (hoy llamado Espacio Socialdemócrata Amplio) ante la Mesa Política del Frente Amplio, durante años fue responsable de Formación Sindical en AEBU y tiene un máster en Marketing Digital y Comunicación. 

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Fundación Mario Benedetti Lanzamiento del libro "Cómo ganar la batalla mediática, el dilema de la izquierda"

"Vivimos en un Estado de derecho con sistemas democráticos en que conviven el Estado y el mercado en permanente tensión. Pero la participación de los medios públicos respecto a los privados en el mercado, es muy desigual. La generación de opinión pública va a estar basada en el mensaje que transmiten los privados. Esto se contrarresta con una política institucional desde el Estado con el mismo nivel de intensidad y cobertura", sostiene para esta nota. 

Consultado al respecto, Mendiondo –que respalda la candidatura de Carolina Cosse– considera que "TV Ciudad está en el camino correcto en cómo construir una sociedad más democrática". El canal de la Intendencia de Montevideo es criticado por blancos y colorados –e incluso frenteamplistas– que acusan "falta de objetividad", "manija" contra el gobierno de Luis Lacalle Pou y "favores" a Cosse. 

El dirigente escribe en su libro que "es indispensable promover espacios de comunicación que permitan la construcción de un mensaje tendiente a difundir la gestión y los logros" de las administraciones de izquierda.  

"Los medios estatales no deberían soslayar esta posibilidad, aunque a menudo vemos cómo sucumben en una línea editorial que se desdibuja en aras de una objetividad inexistente, perdiendo la esencia política que debe tener como instrumento al servicio de un proyecto de transformación".

Mendiondo asegura que "la neutralidad generalmente refleja la falta de compromiso con una causa", con un enfoque que "se coloca «por fuera» de la situación, seguramente porque no le impacta directamente". "Para impulsar los cambios hay que comprometerse. No me imagino un proceso de transformaciones (...) con visiones neutrales", escribe. 

El dirigente agrega que en la comunicación sin compromiso, medios y trabajadores "se arrogan una pretendida autoridad para juzgar los hechos desde un nivel superior y terminan siendo funcionales al poder hegemónico". 

Camilo dos Santos Sede de Canal 5 sobre Bulevar Artigas

Mendiondo rebate la afirmación de que "la labor periodística es aséptica". En otro fragmento, describe que se trata de "una batalla de ideas" e insta a trabajar en marcos regulatorios de los medios sin que la contradicción entre Estado y mercado se resuelva "de un modo autoritario". 

"La inexistencia de una política en ese sentido coloca al Estado en una situación funcional al poder de los medios masivos, y lo que es peor, beneficiando a algunos con su publicidad", concluye. 

En otro pasaje, sugiere: "Si hay periodistas deportivos, de investigación, que cubren partidos políticos, (...) ¿por qué no preparar un equipo de periodistas especializados en cubrir la agenda política de un gobierno popular, difundiéndola y promoviendo su discusión? La agenda de un gobierno de izquierda no puede depender exclusivamente del libre juego de los medios masivos de comunicación".

AMLO, Mujica y publicidad oficial

El autor cuestiona cómo los medios privados terminan beneficiados por el propio Estado y reconstruye haberle preguntado "a un gobernante del FA" la razón de que la publicidad oficial fuera mayoritariamente para dichas empresas. "Es fácil, las empresas del Estado están en competencia", fue la respuesta."La única forma de lograr el mismo alcance que las empresas privadas es pautando en los medios masivos". 

Mendiondo se inclina por "una política de Estado" para "fortalecer canales alternativos" y "con la gradualidad del caso" revertir la dinámica actual. 

El dirigente recuerda diversos intentos por una comunicación alternativa como TeleSur, EcuRed e Hispan TV, aunque observa que un error común fue "contrarrestar" desde "una lógica reactiva, a veces en un lenguaje ofensivo desde posiciones defensivas", algo que conforma "a 'la barra' más fiel". El autor asegura que no es necesario "hablarle a la derecha" para satisfacer a la militancia de izquierda.

Foto: Leonardo Carreño. Archivo, conferencias de prensa en la Torre Ejecutiva

Llama, en cambio, a una "estrategia segmentada" con algunos que le contesten al adversario y otros que le hablen "a la gente que no esta completamente informada y tendrá que tomar posición, (...) con mensajes positivos, asumiendo autocríticamente lo que no se ha podido lograr (...) para construir pertenencia al proyecto político"

El autor cita como exitosa la estrategia de Andrés López Obrador (AMLO) en México con "Las mañaneras", en que se pronuncia sobre distintos temas y marca la agenda del día. Pese al intento del venezolano Hugo Chávez, el uruguayo José Mujica y el ecuatoriano Rafael Correa de tener espacios propios en los medios, Mendiondo considera "el formato de conferencia de prensa abierta y prolongada en forma sistemática y con frecuencia diaria" como "el más efectivo". 

Hay, a su entender, "una batalla táctica por ganar opinión pública favorable". En su ensayo de 149 páginas, el dirigente desarrolla quince claves que a su entender permitirán librarla. 

Voces contrarias

El debate tiene larga data y el Frente Amplio llegó, por ejemplo, a barajar la creación de un medio de comunicación propio. La iniciativa nunca prosperó. 

"Si tenemos problemas para coordinar una declaración política, ¿te imaginás lo que puede ser un programa con 35 grupos que te piden un espacio para dar su opinión? Puede ser más aburrido que un boletín de campaña electoral", argumentaba en 2016, por ejemplo, el director de Comunicación de la IM, Marcelo Visconti. 

El exsenador de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio, cuestionó en 2021 en La Diaria que la idea de un medio "como instrumento de propaganda" es una "visión totalmente equivocada, porque además hace algo poco interesante, que no tiene nunca atractivo"; "a la tercera vez que leés lo mismo en otra versión, ya no te interesó más. Es subestimar la inteligencia de la gente". 

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