Ucrania necesita más recursos económicos de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos. Sin una nueva inyección de fondos para mantener a flote el Estado, tras casi 700 días de guerra y con una gran parte de su presupuesto destinado a gastos militares, el presidente Volodomir Zelensky afrontará una grave dificultad interna.
Según un informe del gobierno ucraniano, de no llegar los aportes externos, faltarán fondos para pagar los salarios de casi 2.000.000 de empleados públicos y tampoco habrá partidas para cubrir a cerca de 1.000.000 de personas que reciben ayudas sociales.
Ese documento ucraniano fue enviado al gobierno de Estados Unidos, a la sede de la UE y a otros gobiernos aliados de Ucrania. De acuerdo al gobierno de Zelensky, los paquetes de apoyo financieros que permanecen congelados y pendientes de aprobación en Washington y Bruselas suman U$S 100.000 millones.
Por la parte de la UE, la traba la puso Hungría, ya que su presidente Viktor Orbán vetó la ayuda de € 50.000 millones que Bruselas le prometió a Kiev. Los socios comunitarios barajan alternativas para no dejar a Zelensky sin recursos y eso será tratado en la cumbre de los 27 socios europeos del próximo 1 de febrero.
El documento enviado por Zelensky afirma que, por los “gastos prioritarios” para defensa y seguridad, así como en los compromisos de la deuda pública, existe “un riesgo de incumplimiento de los gastos” en el pago de salarios para más de 1.450.000 empleados públicos.
A eso se sumarían los pagos por los permisos de maternidad a unas 700.000 personas y a otras 160.000 personas que reciben ayudas sociales por tener rentas muy bajas.
De acuerdo al académico ucraniano Tymofy Milovanov, de la Kyiv School of Economics, Ucrania perdió casi el 30% de su PIB el año pasado. Esos guarismos coinciden con los del FMI.
Ucrania precisa de los fondos europeos para mantener la economía, ya que la recaudación impositiva va a defensa y no cuenta con recursos para los gastos regulares del Estado. Un tema adicional es que, para poder proseguir la guerra, Zelensky advirtió que necesita reclutar más de medio millón de soldados.
La UE quiere destinar en los próximos cuatro años un paquete especial de € 50.000 millones, de los cuales € 33.000 millones son créditos y los otros € 17.000 son subvenciones sin rembolso. Para concretarlo necesita el voto de los 27 socios, incluida Hungría.
Sin embargo, la UE no logró Orbán, aunque sí levantó el veto para que el club comunitario abra conversaciones de adhesión con Ucrania, acepte votar esa cifra. A falta del voto húngaro, algunos estados se plantean días desembolsar dinero a través de planes bilaterales.
Según un artículo del Financial Times, eso permitiría que Kiev lograra aportes por € 20.000 millones, lo que supone la quinta parte del cálculo del gobierno ucraniano. Pero, además, se trataría de préstamos reembolsables en la mayoría de los casos y deberían ser votados por los parlamentos de los países.
El panorama de la ayuda de Estados Unidos para Ucrania también afronta dificultados. El presidente Joe Biden prometió a Zelensky unos U$S 50.000 millones, pero de momento no son votados en el Congreso por la poca predisposición de los republicanos que reclaman más fondos para evitar la migración desde la frontera sur de su país.
La extensión de la guerra es aprovechada por Moscú, ya que la economía de Rusia no está golpeada. Es más, el propio Vladimir Putin afirmó que casi el 95% de las exportaciones de petróleo y gas destinadas a Europa occidental fueron reconducidas a China e India principalmente.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo este miércoles que “los fondos de apoyo a Kiev no podrán cambiar el curso de los acontecimientos. Ese dinero se asigna en detrimento de las economías de la UE, que ya están pasando por momentos difíciles”.
La directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió en un comunicado que “a medida que la guerra se prolonga, presiona las finanzas públicas de Ucrania”. Lo hizo el pasado 12 de diciembre, cuando ese organismo financiero envió un paquete de U$S 900 millones.
Ucrania recibió U$S 1.200 millones para Navidad. Se trata de aportes del Banco Mundial más recursos enviados por los gobiernos de Noruega y Suiza.
Jacob Kirkegaard, investigador del German Marshall Fund (GMF) public una artículo titulado “No es caridad”, en el que dice: “Para Europa y Estados Unidos es una cuestión de interés estratégico que Ucrania gane esta guerra porque si la gana Rusia será una amenaza directa para varios Estados miembros de la UE. Y, por tanto, para todos. Si Ucrania no obtiene apoyo militar y financiero, Rusia ganará”.