El living de su casa de Malvín Norte ha sido su búnker político. Esos sillones rodeados de decoración católica y fotos del papa Francisco han sido testigo de infinidad de reuniones con dirigentes partidarios y militantes sociales desde hace casi tres décadas.
Un cristiano pobre en busca de los "viejos valores"
El precandidato del Partido Nacional cuestiona la falta de barrio de los líderes blancos