Al presidente Tabaré Vázquez el desastre vivido en Dolores y el resto del país con el tornado y las inundaciones lo encuentra en un momento político complicado, pero la actitud que tomó de entrada lo mostró como la cabeza de un gobierno que da la cara ante la catástrofe y atiende el drama de los damnificados. En momentos donde su popularidad está en niveles bajos (35% en marzo, según Equipos) y el Frente Amplio administra distintos líos (ANCAP y Sendic, por ejemplo), Vázquez se muestra haciendo cosas y ofreciendo soluciones a gente vulnerable.
23 de abril de 2016 5:00 hs
Como si fuera poco además, Vázquez puede en este escenario desarrollar una de sus caras más efectivas: estar cerca de la gente. Esa sensibilidad le ha dado rédito, y él lo sabe. "Con la gente no le gana nadie", dijo un mes atrás el prosecretario Juan Andrés Roballo al explicar la estrategia del "gobierno de cercanía". Y Vázquez también sabe que la gente valora mucho de un político la honestidad y sensibilidad ante sus problemas, antes que otras cosas.
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A nivel de ministerios también parece haber una buena respuesta. Todas las áreas dieron asistencia con los jerarcas de primera línea al frente. Así, cada secretario de Estado involucrado en la ayuda estuvo por Dolores y escuchó a los vecinos. Incluso en un tema tan complejo para la izquierda como la seguridad, el director nacional de Policía, Mario Layera, estuvo a la cabeza de las operaciones contra delitos de oportunistas en esa ciudad de Soriano.
Dos actitudes
Vázquez tuvo una reacción inmediata y logró capitalizar la oportunidad que le abrió la catástrofe. El mismo viernes que ocurrió el tornado en Dolores decidió suspender un Consejo de Ministros que tenía previsto realizar en Lavalleja y, al mismo tiempo, puso a disposición de los damnificados a todo el aparato estatal, con los ministros al frente. A las pocas horas viajó al lugar de los hechos para recorrer las consecuencias de esos minutos fatales y hablar con los vecinos. Días después volvió a visitar familias inundadas.Pero en diciembre de 2015, cuando miles de uruguayos fueron desplazados por las inundaciones en distintos puntos del país, el líder nacionalista Luis Lacalle Pou criticó públicamente a Vázquez y al gobierno por no estar al lado de los damnificados. En medio de una recorrida con los vecinos, el senador blanco dijo que él sí estaba junto a ellos, y reclamó que el presidente fuera a verlos. Eso provocó un cruce entre ambos, porque el presidente señaló luego que al nacionalista no le "hacía falta" ir con los inundados "a sacarse fotos". También llamó a canales de televisión (algo poco habitual) para pedir que no se use a las personas damnificadas por la crecida de ríos y arroyos "con fines político electorales".
Ahora, en cambio, Vázquez se movió de otra forma y Lacalle Pou lo destacó. En entrevista con El Observador TV esta semana, el nacionalista dijo: "Me parece bien que (Vázquez) haya ido porque es el más importante de todos nosotros. Hay uruguayos sufriendo la pérdida de vida, de casas, hay gente que perdió su trabajo. Me parece perfecto que esté ahí en Dolores".
De yapa el presidente Vázquez cosechó entonces un elogio de su contrincante blanco, algo que no sucede con frecuencia.
Esa "presencia" junto a la gente de la que hablaba Garcé se ve reflejada también en el manejo de la información oficial del gobierno. En su sitio en internet, la Presidencia suele difundir noticias favorables a sus intereses. En las últimas horas la Secretaría de Comunicación Institucional (ex Sepredi) colocó en esa página un recuadro con la leyenda "gobierno de cercanía", donde se muestran fotografías del presidente Vázquez en distintas situaciones con vecinos, principalmente niños y ancianos.