En esta reunión en Viena participan ministros y altos cargos de 53 países, así como numerosos organismos internacionales, con el objetivo de consensuar una posición antes de la próxima sesión especial sobre drogas de la
, que se celebrará del 19 al 21 de abril y es el primer encuentro de este tipo en casi dos décadas.
Fedotov recordó que en el mundo hay 27 millones de drogodependientes con problemas graves de salud, de los cuales 12 millones utilizan drogas inyectables como la heroína.
El diplomático ruso también subrayó que el tráfico de drogas y los enormes ingresos que genera son un gran problema en numerosas regiones del planeta, entre ellas, América Central.
El experto lamentó que programas de prevención, tratamiento y rehabilitación de consumidores sean muy escasos en muchos países, y solicitó aplicar medidas basadas en el respeto a los derechos humanos.
Destacó que hay alternativas al encarcelamiento por delitos menores, como la posesión de droga para consumo personal, y animó a aplicar programas de prevención y reinserción social.
Con esa medida se evitaría que "individuos vulnerables en prisión fueran reclutados por criminales o incluso terroristas", indicó Fedotov.
Pese a los esfuerzos internacionales el número de consumidores de drogas ha aumentado en casi un 20 %, desde los 206 millones de 2006 a los 246 millones en 2013, según recuerda esa organización usando los propios datos de la ONU.