Selección > SELECCIÓN

Uruguay-Brasil: Cuando perder no siempre es perder

Uruguay mostró un juego superior a lo que se había visto en Asia, con buenos rendimientos, pero cayó 1-0 ante Brasil 

Tiempo de lectura: -'

17 de noviembre de 2018 a las 05:04

Uruguay perdió. Así escrito suena feo. Volvió a caer, como sucedió hace un mes ante Corea del Sur y Japón. No obstante, teniendo en cuenta las enormes bajas que tenía el equipo y la envergadura del rival, Brasil, hay que inferir que el equipo del Maestro Óscar Tabárez dejó una buena imagen y por varios momentos, fue superior a su rival.

Este equipo diezmado desde lo defensivo, mostró jugadas elaboradas, sociedades interesantes en un segundo tiempo en el que fue más y luego de 15 minutos en los que no se mostró firme al inicio del compromiso.

No hay que olvidar que en la línea de fondo debutaron Mathías Suárez como lateral derecho –nada menos que marcando a Neymar– y Bruno Méndez como zaguero central por derecha. El capitán de la sub 20 jugó como si lo hubiera hecho toda su vida en la mayor. No le importó que enfrente estaba Brasil. Fue un muy buen valor del conjunto celeste.

Un penal que comenzó con una mano clara de Danilo anteriormente a una falta de Diego Laxalt –de gran partido, pero que allí cometió su único error que costó caro–, le dio el gol de la victoria a Neymar a los 75 minutos.

Hasta allí, Brasil no había hecho méritos para llevarse el triunfo.

Pero casualmente desde esa jugada, Neymar empezó a jugar con su libreto conocido y sacó de quicio a más de un futbolista celeste, incluyendo a su compañero Edinson Cavani quien sobre el final le cometió una falta y fue amonestado. El salteño entendió que disimulaba y le tiró la pelota con desgano.

De no ser por el arquero

Alisson, la gran figura de la cancha, el conjunto celeste seguramente podría haberse llevado un triunfo de Londres.

El golero de Liverpool de Inglaterra sacó tres goles hechos, dos a Luis Suárez y uno a Cavani, mostrando un nivel superlativo y demostró por qué el club de Anfield pagó € 72 millones por él.

Uruguay comenzó esperando en el fondo, con escaso movimiento de pelota en la mitad de la cancha.

Allí, en esos primeros 15 minutos de asedio brasileño, se destacó Laxalt en la marca, muy ayudado por Cavani quien jugó como un volante externo más. Comenzó por izquierda y sobre los 25 minutos cambió con Gastón Pereiro de punta.

Tabárez paró al equipo con una línea de cinco hombres en el medio con Torreira-Vecino como doble 5, Rodrigo Bentancur un poco más adelantado y los ya nombrados Cavani-Pereiro más abiertos.

En el primer tiempo, sorprendió que Bentancur se equivocara tanto con la pelota en los pies, algo que no es muy normal en él. Esa imprecisión podía haber costado algún contragolpe rival, pero Lucas Torreira, más local que nunca jugando en el Emirates Stadium de su Arsenal, cortó los circuitos rivales.

Pese al ese predominio inicial brasileño, la primera jugada de gol fue uruguaya. Luis Suárez recibió al borde del área y sacó un furibundo derechazo que Alisson mandó espectacularmente al córner. Así se presentó Uruguay que jugaba con un hombre solo arriba, pero igualmente se las ingeniaba para complicar.

Desde ese minuto 21, el encuentro se hizo más de ida y vuelta y se tornó áspero. Allí fueron amonestados Torreira, Mathías Suárez y Matías Vecino en los celestes, y Douglas Costa y Walace en Brasil.

Neymar trató de hacerse del balón, pero fue bien marcado y cuando no pudieron con él, lo bajaron con falta.

La segunda chance del primer tiempo también fue de Uruguay. Fue en el momento en que se terminaba. Un notable pase de Luis Suárez a Cavani lo dejó solo con un cambio de frente de lujo, pero su remate –una vez más– lo tapó muy bien Alisson.

Brasil no era Brasil. Si bien se hacía de la pelota con asiduidad, había dejado atrás ese buen inicio que complicó al equipo de Tabárez.

Eso lo supo aprovechar muy bien Uruguay que en el complemento fue mucho más durante la primera media hora.

Alisson le sacó un excelente tiro libre al borde del área a Luis Suárez –similar al golazo que hizo ante Rusia en el Mundial pasado– cuando recién había comenzado la parte complementaria.

Entonces, los celestes crecieron con la pelota. Mejoraron Bentancur y Pereiro, Cavani jugó más adelantado por derecha y bajó innumerables veces a dar una mano. Fue otra de las figuras celestes.

Hasta que llegó esa jugada polémica que terminó con un claro penal de Laxalt. Primero fue mano de Danilo, que el árbitro inglés no vio. Neymar anotó y desde allí, creció en su juego y enloqueció a todo Uruguay. Jugó e hizo jugar a sus compañeros en esos 15 minutos finales.

Tanto fue así que dejó solo a Richarlison a los 82’, pero este le pegó de primera y la tiró afuera cuando tenía el segundo.

Una vez más, una selección uruguaya volvió a demostrar que cuando se incrementa el nivel de exigencia por parte de su rival –en este caso, el combinado
brasileño–, juega a otro nivel, se desempeña mejor, se siente más cómoda que enfrentando a rivales de menor enjundia como sucedió el mes pasado ante Corea del Sur y Japón cuando se perdió bien y sin mostrar casi nada. Ante Brasil mejoró mucho y no mereció la derrota.

 

LA FRASE

"El equipo me dejó conforme porque hemos jugado más allá de las dificultades que hemos tenido (bajas). Quedé conforme porque no es fácil para los jóvenes jugar sin demasiada experiencia previa. Lástima que se definió el partido por una jugada polémica que no lo mereció el encuentro; me hubiera gustado otro resultado que premiara el esfuerzo de los futbolistas, sobre todo de los más jóvenes que eran los que estaban menos protegidos”.

 
Óscar Tabárez
Entrenador de Uruguay

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...