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Valverde, el prodigio de La Unión con futuro celeste

Un recorrido por la infancia de un crack que saltó a Primera y a la selección a fuerza de un talento único

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06 de junio de 2018 a las 05:00

La tarde del 19 de mayo de 1978 tiene su historia. César Luis Menotti reunió a todo el plantel que preparaba para el Mundial de Argentina y dejó fuera a tres jugadores, entre ellos, Diego Armando Maradona, que en ese entonces tenía 17 años. El diario Clarín contó unas palabras que tuvo Leopoldo Jacinto Luque con él: "Mirá, nene. Quedate tranquilo que vas a jugar tres o cuatro Mundiales. Yo sí me tendría que pegar un tiro si quedaba afuera, a vos te queda mucho por delante", le dijo. Pero Diego estaba muy molesto. Lloró mucho en la intimidad y años después contó en su libro "Yo soy el Diego": "No me quedé ni un segundo más ahí: yo ya no me sentía parte de ese grupo".

Hace pocos días, el Maestro Tabárez le dio de baja a Federico Valverde para el Mundial de Rusia 2018. No se compara al jugador, sino a la situación. Hay diferencias y semejanzas: el volante también tiene por delante al menos tres o cuatro Mundiales. Tiene solo dos años más de los que tenía el astro argentino entonces. La gran diferencia es que se sigue sintiendo parte de este grupo y que si por él fuera, viajaría en el mismo avión. Ya lo hizo saber en las redes.

Su historia, la que pide revancha en un futuro muy cercano, tiene mil anécdotas.

Como cualquier niño, Federico pedía de todo para los Reyes, pero solo jugaba con la pelota. Con dos clavitos, su papá Julio le colocó una red en una pared que dividía el estar con la cocina. Federico pateaba horas todos los días semejando que hacía goles. De a poco se fue cayendo el revoque y quedó toda la pared marcada. Su hermano mayor, Diego, se mudó allí hace un tiempo y pese a que hizo reformas, ese hueco en la pared lo dejó sin tocar. "Esto es algo histórico. Hay que guardarlo como recuerdo", dijo a su familia.

Doris, su madre, limpiaba casas y vendía la ropa que le daban como sobrante en la feria de Larravide para hacerse de algunos pesos extra. Nunca se despegó de él.

Con tres años y con pañales, el 6 de marzo de 2001 empezó a jugar en el baby de Estudiantes de la Unión, aunque no podía alternar en partidos oficiales ya que se necesitaba tener seis años.

En aquella época no había zapatos de fútbol tan chiquitos. Su madre recorrió muchos lugares y terminó encontrando unos usados en una feria. Le pusieron una puntera de cuero que cada tanto, por el uso, se rompía y había que llevarla al zapatero.

A los tres años, en un partido no oficial, hizo su primer gol contra Danubio y en el festejo se sacó los pañales para siempre.

Cuando se fue a probar a Peñarol –siempre con Doris–, muy tímido, se apoyó en un árbol y no se movía. Se acercó un personaje y le dijo: "Oiga, ¿usted viene a jugar? ¡Juegue!". Federico, de nueve años, se puso colorado ante el vozarrón imperativo que había escuchado y se juntó con los demás niños. Quien lo había interpelado era nada menos que Néstor Goncalvez (hijo), el encargado de elegir a los futbolistas que se iban a probar. Doris miraba la práctica. De repente escuchó cerca de ella que Goncalvez dijo: "Este tiene pinta de crack", y ella se acercó orgullosa a decirle que era su hijo.

"Esos pibes que generan asombro no se te olvidan. Lo trajeron a Las Acacias con nueve años. Había que sacarle palabras con tirabuzón. Mi padre dijo: 'Che, cómo juega ese flaquito. Usted es la mamá, cuide que no pierda la humidad'", recuerda Néstor consultado por Referí. Hace algunos años, en agradecimiento, le regaló una taza en la que el el DT desayuna siempre: "Gracias por enseñarme a volar: Federico Valverde y flía (Pajarito) Feliz cumple 27/09/2011", dice.

Fue al Jardín de Infantes 223 en la calle Asilo y su maestra Teresa le hacía pelotas con papel, pero las destrozaba. Entonces comenzó a hacerle con medias.

Con 13 años fue por primera vez a jugar a la selección sub 15 de Alejandro Garay luego de que Goncálvez se lo hiciera ver al DT celeste. Cuando fueron a hacer el primer viaje, el Maestro Tabárez les pidió que tuvieran buena educación, buena presencia y que fueran prolijos, ya que representaban a Uruguay. Al regreso, su padre le preguntó a Garay cómo se había portado Federico: "Ese chico no para hasta la selección mayor", le dijo el técnico. Pero el papá en realidad quería saber cómo se había portado como persona. El DT le respondió: "Como persona también va a llegar a lo más alto. Lo felicito por cómo lo criaron".

Cuando jugaba en las infantiles de Peñarol, una tarde llegó Antonio Pacheco a ver jugar a sus hermanos mellizos. Justo ese día, Federico estaba en cama con 39 grados de fiebre. Doris llamó a Goncálvez para avisarle que no podía ir y el técnico le dijo que era una lástima porque estaba Tony y todos se tomaban fotos con él. Cuando se enteró Federico, le imploró a su madre que lo llevara con fiebre y todo. Se tomaron un taxi hasta Las Acacias y llegaron justo antes de que Pacheco se fuera. Federico finalmente se pudo sacar la foto con uno de sus ídolos. Años después, el propio Pacheco se quedaba con él –ya en el plantel principal– para tratar de pegarle como Federico en los tiros libres. Tony no entendía cómo hacía para pegarle a la pelota y que bajara tan rápido hacia el arco. Y lo peor es que no le salía.

Tuvo dos ídolos más en el fútbol y con ambos tiene historias.

Uno es Diego Forlán. Es uno de los futbolistas que más lo aconsejó en su carrera. Al igual que Goncálvez, le pidió que trabajara mucho y que tuviera humildad.

En un partido con Peñarol, Diego –quien entonces se encargaba de los tiros libres– le dijo que le pegara él. Tenía 17 años y no podía creer que su ídolo lo dejara. Ya no podía creer que estaba jugando con él, pero esto era demasiado. "Pateá como en las prácticas", le dijo, y Federico le dio al horizontal.

Su tercer ídolo no es uruguayo. Se trata del alemán Tony Kroos, volante de Real Madrid. Un día, cuando estaba aún en ese equipo antes de pasar a Deportivo La Coruña, Kroos lo saludó y Federico llegó emocionadísimo a su casa y se lo comentó a su madre.

En una práctica le hizo un cañito al técnico Zinedine Zidane. El lateral brasileño Marcelo le preguntó: "¿Sabés a quién le hiciste un cañito?". "Sí, a Zidane", le respondió Federico. Marcelo no salía de su asombro por "el atrevimiento": "Este chico es increíble".

Hace poco, ya en Deportivo, se enfrentaron a Barcelona y cuando terminó el partido Luis Suárez fue hasta el vestuario de La Coruña a llevarle su camiseta.

El club Estudiantes de la Unión, en el que empezó en el baby, cobró US$ 11.300 por el pase a Real Madrid que, dicho sea de paso, fue el más caro en la historia de Peñarol: € 5 millones. Y ese pequeño gran club de baby pudo hacer varias obras con ese dinero.

"Arreglamos la vereda que se hizo toda nueva, el techo del salón más grande donde se hacen fiestas se hizo todo nuevo ya que se llovía mucho, la parte del banco de suplentes y la cabina en la que firman los futbolistas los formularios se hicieron a nuevo. A su vez, se hizo toda la cañería de desagües y graseras que eran muy viejos y se tapaban. Se está haciendo una tribuna, se colocan redes flamantes para separar el predio, en la parte de la cantina también haremos un techo nuevo y la iluminación", contó a Referí el presidente Walter Borges.

Su mamá tiene siete álbumes con toda su historia desde que empezó hasta hoy. "Tengo pastito de distintas canchas, boletos, piedritas del Complejo Celeste", contó Doris a Referí.

El día del debut en la selección mayor contra Paraguay en Asunción, sus padres estaban en La Coruña y veían el partido en un celular.

"Lo viví con mucho amor y mucha emoción. Cuando pateó al arco y anotó el gol, se cortó la transmisión y no pudimos ver si había sido o no. Le dije a mi esposo: '¡Fue gol de Fede! ¡Lo siento acá! ¡Late fuerte!' (y se tocó el corazón). No lo podría describir con palabras. Fue algo divino", explica Doris y se emociona.

Y agrega: "Estábamos abrazados con mi esposo, llorábamos. Como mamá te digo que fue el día más feliz de su vida en la parte deportiva. Le miré la cara cuando hizo el gol y fue como decirle al Maestro (Tabárez): 'Te cumplí', porque también el Maestro se arriesgó mucho. Era un niño en ese momento. No sabía cómo iba a salir la jugada. Confió en él. Yo sé cómo es mi hijo. Fede sintió "no te fallé, Maestro".

El pasado lo catapultó. El presente lo llevó a lista previa de 26 jugadores, aunque una lesión le sacó ritmo durante la temporada e hizo que quedara fuera de la lista definitiva. De todas maneras, como pasó con Maradona luego de 1978, el futuro puede hacerlo eterno.

Frases

"Mi alegría pasa por el hecho de decir, 'tomé la decisión de fichar a este jugador, di el puntapié inicial y ese chico llegó'. Me da tranquilidad"
Néstor Goncálvez, el técnico que lo eligió para que comenzara su carrera en Peñarol

"Con respeto, por más que el Maestro Tabárez diga que se aprende, yo creo que se nace. Y tenemos el orgullo y el honor que desde aquí comenzó a mamar el fútbol y nació para jugar al fútbol"
Luis Tomeo, delegado de Estudiantes de la Unión

Las cifras

13 años tenía la primera vez que fue al Complejo Uruguay Celeste a entrenar con la sub 15.
5 millones de euros pagó Real Madrid por su pase convirtiéndolo en el más caro de la historia en Peñarol.
2006-2007 fue la temporada en la que fue nombrado por primera vez como el capitán de Estudiantes de la Unión en el que sería varias veces campeón. Desde que se fue, nunca más lo lograron.

El libro de anécdotas

Su primer día en el Complejo

La visita de Valverde al Complejo y sus primeros recuerdos
Un recuerdo muy especial
Un recuerdo muy especial

En agosto de 2012 fue a entrenar con la sub 15; se llevó piedritas y guardó los boletos.

Su primer título

primer titulo en su carrera 2003 estudiantes de la union, Federico Valverde
Campeón con Estudiantes de la Unión 2003
Campeón con Estudiantes de la Unión 2003

Con Estudiantes de la Unión en baby fútbol consiguió su primer campeonato. Lo logró en 2003.

Primera práctica en Peñarol

primera práctica en peñarol, Federico Valverde
Primera práctica en Peñarol
Primera práctica en Peñarol

Fue en 2009 cuando visitó Las Acacias para empezar su carrera profesional.

Distinción

Federico Valverde en Limoges
Distinguido en Limoges
Distinguido en Limoges

Una de las tantas distinciones personales la logró en Limoges, Francia, luego de ser campeón con la celeste juvenil.

Amigos y compañeros

Santiago Bueno, Federico Valverde y Diego Rossi, Peñarol
Con Santiago Bueno y Diego Rossi en Peñarol
Con Santiago Bueno y Diego Rossi en Peñarol

En Peñarol, Federico no solo jugó, sino que tuvo algunos amigos. Entre ellos, Sebastián Bueno y Diego Rossi, dos de sus principales laderos no solo dentro de la cancha.

El recuerdo de Goncalvez

Néstor Goncálvez
Néstor Goncálvez y un recuerdo especial
Néstor Goncálvez y un recuerdo especial

Néstor Goncálvez, quien le dio el visto bueno para que comenzara su carrera en Peñarol tras verlo en una práctica en la que fue a probarse, tiene al día de hoy una gran relación con Federico, quien hace años le regaló una taza. "Desayuno todos los días con ella", contó el entrenador a Referí.

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