Los jugadores de la República Democrática del Congo (RDC) se llevaron este miércoles una mano a la boca y dos dedos a la sien antes de disputar en Abiyán (Costa de Marfil) una semifinal de la Copa de África para protestar por el conflicto armado en el este del país, un gesto que se viralizó en redes sociales.
Los jugadores y el cuerpo técnico, incluido el entrenador francés Sébastien Desabre, se llevaron mientras sonaba el himno nacional la mano derecha a la boca en señal de silencio y dos dedos de la mano izquierda en la sien simbolizando una pistola, con el fin de llamar la atención sobre la violencia armada que sacude al este del país.
Este gesto se viralizó en redes sociales en una campaña en la que asociaciones y ciudadanos congoleños piden el fin del conflicto a través de la etiqueta #CaDoitCesser ("Eso debe parar" en francés).
AFP
El DT francés Sébastien Desabre se sumó al reclamo
Los jugadores de los Leopardos, como se conoce popularmente al combinado nacional, también disputaron el encuentro con un brazalete negro en el brazo derecho, en señal de luto y recuerdo a todas las víctimas del conflicto.
"Todo el mundo ve las masacres en el este del Congo, pero todos guardan silencio. Usad la misma energía que ponéis en hablar de la CAN (Copa Africana de Naciones) para resaltar lo que nos pasa, no hay pequeños gestos", afirmó el pasado lunes en su cuenta de la red social X el delantero y nuevo jugador del Betis Cédrik Bakambu.
AFP
Los jugadores de Congo y su protesta
Por su parte, el capitán de la selección, Chancel Mbemba, lanzó también un mensaje el pasado lunes en X: "Mis pensamientos están con todas las víctimas de las atrocidades de Goma y sus familias. Rezo de todo corazón para que mi país vuelva a encontrar la paz".
La selección congoleña hizo el simbólico gesto antes de la semifinal que disputó contra la anfitriona del torneo, Costa de Marfil, que ganó por 1-0 en un partido en el que el delantero del Borussia Dortmund Sebastian Haller anotó el gol del triunfo.
AFP
El DT francés Sébastien Desabre se sumó al reclamo
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU en el país (Monusco).
El conflicto se ha agudizado desde 2022, cuando se reactivó el poderoso grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que lucha contra el Ejército congoleño en combates que han causado el desplazamiento de más de 2,5 millones de personas, según la ONU.
EFE