Para las mujeres que viven en Treinta y Tres, la probabilidad de ser asesinadas por sus parejas o exparejas es tres veces mayor a la de las que viven en Montevideo, reveló un informe del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior con base en el promedio anual de muertes por violencia doméstica del período 2008-2012. Sin embargo, el gobierno resolvió inaugurar hace dos años un sistema de tobilleras electrónicas para prevenir los casos de violencia doméstica en Montevideo, basado en razones instrumentales: probar un sistema nuevo en Treinta y Tres era harto más difícil que hacerlo en la capital, porque en ciudades pequeñas, víctimas y victimarios tienden a acercarse más, incluso involuntariamente.
Por el camino quedó Paola Correa, de 28 años, asesinada por su expareja de dos puñaladas el 16 de enero de este año en Vergara, Treinta y Tres. Dejó seis hijos, varias denuncias contra su expareja y una duda: ¿qué hubiera pasado si el sistema de tobilleras electrónicas que se implementa en Montevideo se ejecutara en el departamento con mayor índice de violencia doméstica?
“Yo no puedo esperar a que sigan matando a mujeres”, dijo Jenny Escobar, presidenta de Mujeres de Negro, a El Observador TV. La organización que lidera reclama que el Ministerio del Interior lo antes posible expanda a todo el país su sistema de tobilleras electrónicas, que hoy se aplica en Montevideo, San José y Canelones.
Desde que se inauguró el dispositivo, en febrero de 2013, ninguna de las 328 mujeres que lo usaron sufrió “situaciones de riesgo”, informó el miércoles pasado Marisa Lindner, directora la División de Políticas de Género del Ministerio del Interior durante el gobierno anterior. “Vamos por el buen camino”, agregó. Las Mujeres de Negro reconocen los avances pero señalan el reloj y apuran al gobierno, mientras cruzan los dedos.
En los primeros 55 días de este año hubo 13 muertes por violencia doméstica, la misma cantidad que en todo 2014, informó el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, quien expresó que la “coyuntura nacional es dolorosa”. El jerarca se comprometió a instrumentarlo en todo el país en este gobierno y a llevar este año el sistema a Maldonado.
Escobar advirtió que, si se expande el sistema a razón de un departamento por año, seguirán muriendo mujeres en el interior.
Fuentes del ministerio aseguraron a El Observador que este año el dispositivo también se aplicará en Colonia y en Florida.
El invicto de dos años de las tobilleras electrónicas se opone a la concentración de muertes en el interior. Mujeres de Negro tiene información precisa sobre el homicidio por violencia doméstica de nueve mujeres este año: ocho crímenes fueron en el interior y uno en Montevideo. Entre los homicidios ejecutados en el interior, uno fue en Delta del Tigre, departamento de San José, y otro en Toledo, Canelones.
Además, fueron asesinados tres hombres por violencia doméstica y un bebé recién nacido. Entre los homicidas de este año, hay tres policías y una mujer.