Los últimos días el agua se sintió diferente. Tenía un gusto más cercano al agua de OSE que salió siempre de las canillas y prácticamente no se sentía la sal. Un rápido sondeo en la redacción de El Observador lo reflejó: algunos volvieron a preparar el mate con el agua de OSE y otros guardaron agua para regar las plantas, por si la calidad empeora.
Pero, no fue solo percepción: los niveles de sodio y cloruro venían bajando y desde el fin de semana dieron un salto en la calidad: el sodio pasó de 403 mg/l el jueves a 181 mg/l al día siguiente, el viernes 14 de julio –en la sexta línea, que fue el valor más bajo–. Y el domingo llegó a 80 mg/l de sodio en dos de las tres de bombeo.
Este lunes se registró 101 mg/l de sodio en el agua. Aunque hubo un aumento, el nivel se mantuvo por debajo de los límites habituales del agua de OSE. Por su parte este martes volvió a bajar y se ubicó en 80 mg/l.
Incluso, el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, se aventuró a decir que "el pico" de la crisis del agua "ya pasó".
Gracias a las lluvias de los días pasados, OSE logró descartar al Río de la Plata como fuente de agua y ya no está mezclando agua dulce con agua salada. Eso se está traduciendo en la mejora de la calidad. Fuentes del organismo explicaron a El Observador que por el momento el sistema metropolitano se está abasteciendo solo con agua dulce del río Santa Lucía Grande. Además, el agua dulce del embalse de Aguas Corrientes rebasó y se pudo contener en la represa precaria que se construyó de urgencia en Belastiquí –un terraplén que cruza de un lado al otro el Santa Lucía–.
Pero, además, las lluvias también incrementaron las reservas de la represa de Paso Severino que pasaron de 2.581.204 de metros cúbicos del jueves a cerca de 8 millones este martes. La semana pasada OSE dejó de tomar agua de esa fuente y cerró las compuertas para que la cantidad de agua disponible aumente más rápido al no usarse para consumo.
En OSE prefieren no hablar de plazos. Las fuentes dijeron que no saben hasta cuándo se podrá mantener esta mejora en la calidad del agua, pero sí saben que se debe a varios factores: el consumo en Montevideo y el área metropolitana disminuyó. El frío y las vacaciones de invierno influyeron para que eso suceda. Además de que las reservas de agua dulce han ido en aumento.
Con este escenario desde el organismo aseguraron que la tendencia a la baja del sodio y el cloruro en el agua se mantendrá en estos días. A su vez, aún están en marcha las obras para tener una fuente alternativa de agua dulce en el río San José.
Inés Guimaraens
Obra al costado de la ruta 45, en San José
Las obras comenzaron el 26 de junio y el gobierno prevé que queden prontas a finales de julio. Las seis empresas constructoras que están trabajando en la banquina de la ruta 45, en San José, ya colocaron 5.000 metros de tubos de hierro, de siete metros de largo cada uno. En total, deben colocar 13.500 metros. El resto de los caños para completar la tubería está llegando cada día desde Brasil, de donde se importaron, con un ritmo de 20 camiones diarios.
Sin embargo, las fuentes de OSE dijeron que, por el momento, no será necesario recurrir al río San José para sacar agua dulce. Según las estimaciones la empresa podrá sacar de allí unos 200 mil metros cúbicos de agua dulce por día. Es decir, un poco menos de la mitad del consumo total diario de Montevideo y el área metropolitana.
Mides reevaluará los apoyos para agosto
El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) reevaluará si continuará en agosto transfiriendo a los usuarios el monto equivalente a dos litros de agua embotellada por día por miembro de la familia.
El ministro Martín Lema dijo a El Observador que la decisión dependerá de los informes que presenten OSE y el Ministerio de Salud Pública (MSP) respecto a la calidad del agua. Las transferencias que se hicieron seguirán llegando hasta el 4 de agosto, debido a que se hicieron de forma escalonada.
"En este momento el panorama cambio para mejor. Pero, teniendo todavía días para conocer el alcance del nuevo panorama, es prudente esperar. Si hoy resolviéramos por sí o por no (sobre mantener los apoyos) estaríamos tomando una decisión sin información actualizada", explicó Lema.
Por otro lado, el ministro puntualizó que, pese a que mejore el panorama, el MSP quizás mantenga las recomendaciones para embarazadas, menores de dos años o usuarios del Mides con enfermedades crónicas. "Ahí nosotros mantenemos el apoyo de acuerdo a población determinada como de riesgo. Por eso siempre (estamos) a la espera y el análisis de los informes de OSE y el MSP", señaló Lema.