Para la consultora Equipos Delgado mantiene una "ventaja amplia" sobre Raffo, tanto en escenarios guiados como espontáneos.
En el primer caso, recoge 56% de las adhesiones sobre 28% de Raffo, mientras que en las espontáneas los porcentajes son de 43% contra 12%.
En 2019, tras una interna marcada por la novedad y “el peligro” de Sartori, Luis Lacalle Pou anunció la misma noche de la disputa a quien sería su compañera de fórmula. El nombre de Beatriz Argimón sonó inesperado pero también necesario en una jornada en la que el Frente Amplio no pudo sellar su fórmula.
Lacalle Pou había utilizado el tiempo de veda electoral para contactarse con los líderes sectoriales y comunicarles la decisión adoptada tras vencer por amplia ventaja a sus rivales. El actual presidente obtuvo un 53,7% de los votos, Sartori 20,6%, Jorge Larrañaga 17,6%, Enrique Antía 7,51% y Carlos Iafigliola 0,37%
¿La misma lógica del Lacalle Pou de 2019 regirá para el Delgado de 2024?
El dilema de los blancos tiene por tanto varias aristas. Hay cierto consenso entre los blancos acerca de que si Raffo “vota bien” –en el entorno del 30%- se habrá ganado el derecho, no establecido en ninguna disposición, de acompañar a Delgado como compañera de fórmula. Pero por debajo de ese guarismo, Delgado se sentirá libre de elegir a quién completará la dupla. Y no necesariamente tiene que ser Raffo. ¿O sí?
Mantener cohesionado al partido es una de los desafíos que enfrentará Delgado cuando –si la distancia que revelan las encuestas es correcta- le gane la interna a Laura Raffo y a Jorge Gandini este 30 de junio. Mantener cohesionado al partido es una de los desafíos que enfrentará Delgado cuando –si la distancia que revelan las encuestas es correcta- le gane la interna a Laura Raffo y a Jorge Gandini este 30 de junio.
Fuentes nacionalistas dijeron a El Observador que sería conveniente que, en ese caso, Delgado converse “con la estructura” del Herrerismo –el principal respaldo de Raffo junto a Alianza Nacional- para llegar a un acuerdo acerca de quién sería la persona más conveniente para asumir esa responsabilidad.
“Raffo es candidata pero no es líder de los sectores que la apoyan. Por lo que si la diferencia es grande habrá que hablar con los líderes sectoriales, en particular con (Luis Alberto) Heber que es el líder del Herrerismo que apuntala esa candidatura”, dijo a El Observador unas fuente blanca.
Es un secreto a voces entre los nacionalistas que la preferencia de Delgado no pasa por Raffo sino que busca una alternativa que, como hizo Argimón con Lacalle Pou, “cinche” su postulación. En ese sentido, la que lleva la preferencia es la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, pero hay dudas sobre la voluntad de la jefa de la economía uruguaya en ocupar un futuro lugar en el Parlamento.
“En la campaña va a haber un espacio para hablar de economía y ahí Azucena puede ser muy importante”, dijo un allegado a Delgado.
Ante la incertidumbre, otros actores nacionalistas ven con expectativa la aparición de una nueva figura femenina en la realidad partidaria como lo es la de la nueva presidente del Partido Nacional, Macarena Rubio, que llegó al cargo tras el affaire Iturralde. Otros nombran a la senadora Gloria Rodríguez, al intendente de Soriano, Guillermo Besozzi e incluso al exministro de Salud Pública, Daniel Salinas.
Consultado sobre la forma en que se elegirá la dupla nacionalista, Delgado subrayó que las fórmulas “no se hacen por paramétrica y planteó tres aspectos a tener en consideración. "Primero, las internas hay que ganarlas. Segundo, hay que ver cómo votan cada uno de los candidatos y sectores del partido. Eso es un dato de la realidad importante y hay que ponderarlo. Lo tercero: tiene que ser algo motivante, complementario, potente, que enamore y genere esa esperanza necesaria para ganar en octubre y noviembre", dijo.
De todos modos remarcó que sea cual sea la decisión será "acordada con los demás sectores".
Consultada sobre los dichos de Delgado, Raffo respondió que ella vive la política “de una forma diferente”. "No hablamos de fórmula, de porcentajes, hablamos de los problemas de la gente. De los problemas que tiene y cómo solucionarlos. El 30 de junio los uruguayos y los blancos en particular votarán en la interna y ahí veremos. Tenemos que ver lo que los uruguayos dijeron y por supuesto darle a todos nuestros electores una fórmula de unión de todo el partido", afirmó.
Sobre estos asuntos, el también precandidato Jorge Gandini señaló que la fórmula no necesariamente tiene que ser paritaria. “Tiene que ser la fórmula que sea la mejor para ganar, tiene que cerrar lo más posible al partido en sus corrientes, en sus versiones, tiene que ser buena para convencer”, afirmó en el programa Primera Mañana de El Espectador.
La idea de “cerrar el Partido”, es decir, que las distintas corrientes se vean representadas, fue reafirmada por el senador Carlos Camy de Alianza Nacional que apoya la candidatura de Raffo. Camy dijo en el programa Desayunos Informales que “el partido tiene que estar todo representado; cuando el partido no se representa enteramente en la fórmula puede haber circunstancias que todos lamentamos”. “No puede ser pan con pan y no me imagino una solución que no escuche, que no mire, que no atienda lo que la población nacionalista votó ese día”, dijo.
En ese sentido, y en una suerte de alerta para Delgado, sostuvo que la decisión adoptada por Jorge Larrañaga en 2004 cuando venció a Luis Alberto Lacalle Herrera “con 70% y cerró (la fórmula) con Sergio Abreu, no comprendió al otro sector del partido y hoy veo que fue un error”.
En el entorno de Raffo ya no callan su molestia por lo que, consideran, es un desplante por parte de Delgado. “Hay una campaña de desmerecimiento a Raffo, porque todas las semanas aparecen nombres y no se conocen las fuentes. Lo hacen para opacarla, como que ella no podría estar a la altura. Nos estamos pasando de picardía política dentro de la interna”, dijo el diputado Sebastián Andújar en radio Sarandí.
Fuentes nacionalistas señalaron que, llegado el momento, Delgado resolverá de acuerdo a las circunstancias. Y prefiere que esas circunstancias le otorguen la libertad de señalar a quien lo acompañará a su diestra hasta octubre y, eventualmente, hasta noviembre. Pero si no es Raffo, se abre una incertidumbre que puede dañar la unidad partidaria.
Lo cierto es que las dudas sobre la candidatura a la vicepresidencia dominan a los blancos y muchos se preguntan si la resolución del asunto dejará tras de sí una fila de desencantados. El peso de las urnas el 30 de junio develará parte de ese dilema.