El titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay, Jalil Rachid, aseguró que el contenedor con 3,6 toneladas de cocaína incautado en Portugal, que había partido de Asunción, no fue contaminado en su país y vinculó al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset con la operativa.
Rachid aseguró en una entrevista con el medio ABC de Paraguay que el contenedor incautado el pasado viernes en Portugal había partido de Asunción, pasado por Montevideo, Francia y finalmente el país europeo.
Según el titular de la Senad, en Asunción el contenedor fue controlado e incluso abierto. "Las imágenes no arrojaron nada llamativo. Se compartió las imágenes con Uruguay, se dio la alerta internacional. Y en Uruguay el escaneo no arrojó nada. Pasaron esos dos controles", afirmó Rachid y dijo creer que la carga no había sido inspeccionada en Francia, aunque no lo tenía confirmado.
A pesar de señalar que en Montevideo el contenedor había sido examinado, sostuvo que estuvo en el puerto durante "cuatro o cinco días" y que "las posibilidades de que se haya contaminado en algún tramo son altas", incluso bajo la hipótesis de que se haya hecho "dentro del propio barco".
¿Por qué se emitió una alerta internacional si las imágenes del escaneo no habían arrojado resultados? Según el jerarca paraguayo, porque la ruta que iba a seguir el contenedor, el tipo de carga y demás datos hacían levantar sospechas.
En palabras de Rachid, se tomaron en cuenta "muchísimos factores" para emitir la alerta internacional.
"La carga que se envía, cuando es sensible... Por sobre todas las cosas, la hoja de ruta que seguía por los antecedentes que tuvimos con Montevideo donde se contaminaron varias cargas, la estructura de Marset operaba en Montevideo entonces esos son factores que nos hacen tener en cuenta todo esta cuestión para dar la alerta internacional", aseguró.
Qué se sabe hasta ahora del cargamento con más de tres toneladas y media de cocaína
La incautación se produjo el viernes en Portugal, donde las autoridades encontraron más de tres toneladas y media de cocaína escondidas entre un cargamento de harina de soja.
Por esta incautación se detuvo a tres portugueses, acusados de formar parte de una organización criminal transnacional dedicada a introducir grandes cantidades de cocaína en Europa.
Las autoridades portuguesas señalaron que en el marco de esta misma investigación el pasado mes de junio decomisaron otros 2.952 kilogramos de droga en un almacén en Lisboa, oculta en contenedores de fruta importados legalmente de Latinoamérica por una empresa ajena a la trama.
Esta Policía precisó que la operación 'Tártaro', dirigida por el Departamento Central de Investigación y Acción Penal, ha evitado la elaboración de más de 65 millones de dosis individuales de cocaína.
Se incautaron además de varios coches de alta gama y documentación importante.
En Uruguay, luego de conocida esta incautación, la fiscal de Estupefacientes de 1° Turno, Mónica Ferrero, ordenó una investigación para conocer cómo habían sido los controles sobre este cargamento en el Puerto de Montevideo.