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13 de febrero 2026 - 5:00hs

Imaginá esta situación: un alumno llega a la escuela, saca su celular de su bolsillo y lo guarda en un estuche que lleva con él siempre. Hasta que no termine la jornada lectiva es imposible para él volver a utilizarlo.

Esta es una propuesta de Motived, una startup uruguaya que dispone de este producto para ayudar a instituciones educativas en la gestión del uso de celulares en aulas. Su responsable local, Fernando De Amores, lo describió como un enfoque “pedagógico, humano y flexible”.

El objetivo es atacar un tema presente en las aulas uruguayas. Según datos de la OCDE en los resultados de PISA 2022, el 52% de los estudiantes uruguayos de 15 años declaró que se distrae utilizando dispositivos digitales como el celular durante las clases de matemática.

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Según explicó, el programa combina una solución operativa con una plataforma educativa propia. “Es una funda de cierre magnético para celulares, que nosotros le decimos pouches”, dijo De Amores. La funda tiene inhibidor de señal por lo que no es posible recibir notificaciones de ningún tipo.

Técnicamente se basa en un mecanismo mecánico sencillo similar a las etiquetas de seguridad que se usan en las tiendas de ropa. Cuando ponés el teléfono adentro y cerrás la funda, esa traba se engancha sola y queda cerrada. Es como cuando cerrás una puerta con pestillo: queda bloqueada y no se puede abrir tirando nomás.

Para abrirlo, no alcanza con intentar abrirlo con la mano. Tenés que acercar la parte del cierre a una base especial que lo destraba. Esa base es la que libera el seguro y permite que el estuche se abra.

El objetivo, afirmó, es “promover una relación más consciente de los chicos con la tecnología”. En esa línea, sostuvo que se busca “recuperar” en el aula espacios de atención, aprendizaje, vínculo y convivencia.

De Amores señaló que el plan incluye un acompañamiento de “principio a fin” para cada institución. Indicó que diseñan protocolos, una implementación a medida, una comunicación clara y una evaluación de resultados para sostener políticas en el tiempo.

El funcionamiento, de acuerdo con su descripción, es previsible para los estudiantes. “El chico llega al colegio, al comenzar la jornada escolar, guarda su celular en la funda magnética y lo cierra”, explicó. Durante el período escolar, el teléfono permanece con el alumno sin uso y “sin ingreso de notificaciones”. Al finalizar el horario establecido o cuando la institución lo disponga, la funda se abre y el celular “vuelve a estar disponible”.

Uno de los puntos que destacó es que el sistema evita quitarle el dispositivo al estudiante. “No implica quitar el teléfono, revisarlo, ni sacárselo al alumno ni confiscarlo”, afirmó, y agregó que el alumno “siempre es responsable del dispositivo”.

Para abrirla, explicó que se utilizan esos imanes "que están colocados en la institución". Se pueden ubicar en la entrada o salida de la institución, o asignarlos a referentes de ciclo, directores, subdirectores o coordinadores, según número de alumnos y características del plan.

También disponen de imanes "móviles", que sirven para retirar los celulares de esas fundas ante situaciones excepcionales o emergencias.

Piloto en un colegio, conversaciones con más instituciones y eje formativo

Motived cerró un piloto en Montevideo, según De Amores. Dijo que la primera instancia con el equipo de implementación estaba planificada “para la semana que viene” al momento de la entrevista.

La decisión institucional, afirmó, fue comenzar con estudiantes de séptimo y octavo. “El alcance más o menos van a ser unos 100 estudiantes”, indicó.

En paralelo, aseguró que la startup está en contacto con más de 20 colegios que solicitaron reuniones para conocer el sistema. También mencionó su participación en Proeducar y el intercambio con docentes y directivos vinculados a AUDEC.

¿Puede tener resistencia de los alumnos? De Amores sostuvo que el enfoque no se plantea como prohibición. “No estamos mirando esta solución como como una prohibición, sino como una posibilidad de educar, de acompañar”, afirmó.

De todas formas, reconoció que puede existir resistencia inicial por parte de adolescentes. En ese punto, dijo que se requerirá trabajo para “explicar, para convencer, para acompañar”, y que en experiencias vistas afuera los estudiantes “luego terminan reconociendo” el valor del esquema.

No solo la funda

El programa, según describió, no se limita al uso de la funda. Incluye una plataforma de formación orientada a buen uso de tecnología, salud mental y hábitos de convivencia, dirigida a alumnos, docentes y familias.

“Brindar la posibilidad a los padres, a los profesores y a los propios docentes de que reciban formación”, dijo, al explicar el rol del campus virtual. Añadió que el enfoque busca instalar el tema “en la agenda pública” como necesidad de acompañamiento.

Sobre el desarrollo de esa plataforma, afirmó que trabajan con profesionales de la región. Mencionó conversaciones con perfiles de Uruguay y Argentina, y un formato autogestionado para que cada usuario avance “con sus tiempos”.

De Amores también marcó su mirada desde la docencia y la gestión. “Soy docente hace 20 años, profesor de Historia”, dijo, y señaló que la sola presencia del celular en el aula “implica distracción”, según su percepción.

En esta etapa, MotivEd está ofreciendo un precio preferencial para los primeros colegios en sumarse, y además brinda pilotos gratuitos por 30 días.

Cómo se creó este proyecto y qué resultados arrojó en otros países

Los productos que traen desde MotivEd fueron inventados por un estadounidense llamado Graham Dugoni en 2014, quien lo creó originalmente para evitar que las personas los usen en espectáculos. Desde MotivEd aclararon que ese producto tiene modificaciones a cómo fue construido originalmente.

Según informó la revista Forbes España hace dos años, el costo de cada uno de estas fundas cuesta US$ 30.

Su fundador dijo en 2024 que ya tenía decenas de clientes en más de dos docenas de países y en los 50 estados de Estados Unidos. En sus primeros años, el 70% de los ingresos de Yondr procedían de clientes del mundo del espectáculo.

En una entrevista a CBS, Dugoni dijo que la perspectiva de la empresa no es que se les esté quitando algo a los estudiantes o al público. Por el contrario, afirma que el efecto real es que "les están devolviendo algo", que es la capacidad de atención y la interacción social directa.

Según un estudio reciente de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER) de Estados Unidos, prohibir los celulares tiene un impacto positivo en las notas, pero los resultados requieren paciencia.

La investigación, basada en datos de un gran distrito escolar de Florida tras la prohibición estatal, los efectos no fueron inmediatos: en el primer año aumentaron las suspensiones cuando empezó la aplicación disciplinaria y los puntajes se mantuvieron similares. En el segundo año, los puntajes mejoraron, con efectos más marcados en varones y en secundaria.”

De Amores aseguró que tienen plantes internacionales. Señaló que el objetivo es una “bajada a Latinoamérica”.

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