"Me empezó a venir la persecuta": el inquietante momento que vivió Victoria Rodríguez con el regalo de un admirador secreto
Victoria Rodríguez contó un curioso episodio que vivió luego de que un regalo sorpresa llegara a su casa y le hiciera creer que podía ser víctima de un ataque
3 de abril de 2025 12:20 hs
Victoria Rodríguez Inés Guimaraens
Victoria Rodríguez relató este miércoles en Punto de encuentro, el programa que conduce en Radio Universal, un inquietante momento que vivió en su casa luego de recibir un regalo de parte de un admirador secreto que la sumergió en la "paranoia total" al creer que podía sufrir un ataque.
Al comienzo del programa, Rodríguez le contó a sus compañeros Leonardo Sanguinetti y Fabián Tiscornia que en la tarde del martes, mientras estaba en Canal 12 conduciendo Esta boca es mía, la llamaron desde su casa para avisarle que habían llegado flores acompañadas por un Ricardito, enviadas por un remitente anónimo.
El relato de Victoria Rodríguez sobre el regalo que recibió
"Lo primero que pensé fue que era para mi hija, porque cuando estás en situación de amor cero, ni te imaginás", comentó en referencia a su situación sentimental. "Es horrible, pero no te imaginás quién puede haber sido. Y le dije a la mujer que trabaja en casa que eran seguro para mi hija, del novio. Pero no, decía Victoria Rodríguez".
"Me empezó a venir la persecuta, entre que estoy expuesta por mi trabajo, veníamos hablando de temas complicados, venía justamente de hacer notas y entrevistas por el tema Conexión Ganadera y aparece la vinculación con el lavado de activos. Entonces di la orden de que nadie comiera el Ricardito", contó la conductora, que se justificó para esa decisión en algunos episodios que se han dado en Montevideo en las últimas semanas. "No sé, las bombas, las amenazas, estamos todos muy locos. Paranoia total mía", explicó.
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Sin embargo, la jornada todavía tenía para ella guardada el momento más inquietante. "Cuando me estaba por dormir, me vino esa gana de dulce, miro a la derecha y estaba el Ricardito en mi mesa de luz. Y lo comí", contó.
"Me acosté y me empecé a sentir mal, mareada, ganas de vomitar imponentes, la panza me hacía ruido. Fui al baño, me lavé la cara, me fui a dormir y acá estoy. Sugestión, somatización. Maldito dulce de la noche", concluyó Rodríguez, que cerró su relato explicando que no logró develar la identidad de su admirador secreto.