El escenario político de Peñarol vive horas vertiginosas de cara a sus próximas elecciones de autoridades que serán en diciembre próximo. En las últimas horas, Evaristo González lanzó de forma oficial su candidatura a la presidencia del club y confirmó a Referí que su compañero de fórmula será el Cr. Gustavo Guerra, actual delegado de la institución ante la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
La tercera postulación de Evaristo González
Esta postulación marca la tercera oportunidad en la que Evaristo González compite por el sillón presidencial carbonero.
La primera fue en 2020 y la más reciente en 2023, cuando estuvo a un paso de la victoria tras perder por una diferencia menor a los 500 votos frente al actual mandamás, Ignacio Ruglio.
Con la compañía de Guerra, el dirigente busca consolidar una alternativa sólida de gestión con fuerte presencia institucional.
Juan Pedro Damiani vuelve a la escena y movimientos de peso
El anuncio de Evaristo González se enmarca en un tablero electoral altamente dinámico de Peñarol donde destacan otros movimientos de enorme trascendencia:
1) El regreso de Juan Pedro Damiani: el expresidente confirmó su candidatura a la presidencia acompañado por Jorge Barrera. Aunque Barrera no será candidato a la presidencia -como había adelantado Referí-, se perfila para integrarse al Comité Ejecutivo de la AUF en caso de un triunfo de Damiani, marcando un retorno de peso para Peñarol tras el alejamiento impulsado por Ruglio durante sus dos gestiones.
2) La baja de Guillermo Varela: como también informó Referí el pasado viernes, Varela declinó competir como candidato a la presidencia en esta contienda.
3) Otros postulantes confirmados: la lista de aspirantes a la conducción mirasol incluye también a Santiago Sánchez, Pablo Schiavi, Carlos Lazzarino y Freddy García.
Aún se espera la casi segura postulación de Ignacio Ruglio por tercera vez a la presidencia, aunque allegados suyos dijeron a Referí que por ahora, no piensa confirmar nada por unas semanas más.
Con las fichas sobre la mesa, la interna carbonera entra en una fase decisiva marcada por alianzas estratégicas, retornos históricos y la convicción de Evaristo González de lograr el triunfo que se le escapó por un ajustado margen en los pasados comicios.