Es un descalabro defensivo, en 13 días se le desmanteló el equipo y no juega a nada: el sombrío panorama de Jadson Viera en Nacional
Nacional perdió más que tres puntos este domingo en la visita a Juventud: el plan de juego del entrenador no prende, se perdieron los clásicos, se fueron los que bancaban al cuadro y los desafíos que se vienen más que ilusionar, dan miedo
Terminado el primer tercio del Torneo Apertura, Nacional está envuelto es un nuevo estado de crisis. Como cuando cesó a Martín Lasarte en marzo del año pasado. Como cuando quedó último en su grupo de Copa Libertadores. Como cuando perdió 3-0 contra Peñarol en el Torneo Clausura. o como cuando cesó a Pablo Peirano. El ciclo de Jadson Viera, cimentado sobre la confianza de una serie final ganada contra Peñarol, prometía recuperar la esencia del buen juego. Esa que el hincha de Nacional busca desde el 2022 cuando el DT era Pablo Repetto. Pero partido a partido, el golpe de la ilusión es cada vez más grande.
Este domingo Nacional perdió en el Estadio Artigas de Las Piedras 3-1 contra Juventud que conformó su equipo con suplentes porque jugó el jueves contra Deportivo Independiente Medellín por la ida de la ronda 3 de la Copa Libertadores, y todos sus titulares quedaron en descanso para el viaje y la revancha del próximo jueves.
Pero lo que es peor de todo es que el equipo no juega a nada. A absolutamente nada.
Viera sedujo a Flavio Perchman con un manual que desarrolló notablemente en Boston River durante dos temporadas.
Nada de ese trabajo se ve reflejado por ahora en su Nacional.
El equipo no sabe a lo que juega, no sabe cómo ir por afuera ni cómo atacar por calles centrales. Y más temprano que tarde termina pegándole de punta y para arriba para que Maxi Gómez se faje con los centrales rivales e intente destrabar lo que el entrenador y sus compañeros no saben cómo.
Aquella pretemporada en la playa con la cual las redes oficiales del club ilusionaban a los hinchas ahora no son más que espejitos de colores.
Aquel "diciembre larguísimo" con el que Flavio Perchman chicaneaba a los hinchas de Peñarol es ahora un búmeran que augura no un mes sino un primer semestre de año eterno para los tricolores. En abril se viene la Copa Libertadores y más que ilusión, lo que este equipo de Nacional genera es miedo, ante un desafío de semejante porte.
¿Ese título de campeón no le confiere al entrenador un crédito extra para sostener su proceso en Nacional? No mucho. La copa está en la vitrina y nada la moverá. Pero el gran mérito que hizo Nacional para ser campeón fue conformar un plantel de mayor profundidad de recursos (mérito dirigencial) mientras Peñarol era un sanatorio, además de que los palos lo salvaron en momentos claves en las dos finales y que en la segunda final no se cobró un claro penal a los 8' de juego.
Los errores dirigenciales que perjudicaron a Jadson Viera
20260308 Nacional Juventud Torneo Apertura 2026. Foto: Gastón Britos/Focouy
El final de Juventud vs Nacional
Foto: Gastón Britos/Focouy
Si Nacional redondeó en el segundo semestre de 2025 un gran período de pases y terminó cerrando un plantel perfecto para el medio local, este año lo de Perchman son más errores que aciertos.
Se encachiló con Maximiliano Silvera, solo para devolverle a Peñarol la contratación de Léo Coelho de 2023. Y al delantero le costó mucho enfrentar a su exclub y excompañeros. Son solo seis partidos para juzgar una contratación por dos temporadas, pero de momento la apuesta viene saliendo mal. Y Nacional extraña esa vivacidad que le dio Christian Ebere en las finales contra Peñarol. ¿No era a ese jugador al que se debía destinar el esfuerzo económico?
En 13 días, a Nacional se le desarmó la columna vertebral. Christian Oliva se fue a Santos. El tricolor se había decidido a esperar hasta el final del período de pases a César Araújo. El volante terminó en Tigres. Recién tras la salida de Oliva se fue por otro 5 y se acordó la llegada del argentino Mauricio Vera quien no tuvo un buen debut ante Juventud. Es un volante de otras características, mucho más técnico para el armado de los ataques. Pero Oliva tenía un peso específico muy importante para este equipo, sobre todo en partidos decisivos.
Antes del clásico se acordó la salida de Julián Millán a Fluminense. ¿Se blindó Nacional con la llegada de Agustín Rogel? No. En sus dos primeros partidos, el zaguero mostró estar bajo. No entró bien en el clásico y hoy jugó mal ante Juventud. Millán era zurdo y ahora Nacional no solo pierde sus goles y sus duelos defensivos ganados, sino también su capacidad de salir por bajo y también de meter pelotazos largos cruzados.
En el mismo clásico se lesionó Sebastián Coates. Es cierto que el capitán ha abusado sobremanera de los pelotazos largos desde su retorno al club. Pero a la hora de jugar los partidos decisivos, en general ha rendido.
Paolo Calione volvió a quedar en el debe, pero los juveniles necesitan continuidad para devolver rendimientos.
Nacional sabía que iba a perder a Oliva y muy posiblemente también a Millán. Debió moverse antes y mejor para tener piezas de recambio.
Todo eso tapa la contratación de Agustín Vera quien llegó cuando Jadson ya era entrenador y se decidió insólitamente darlo a préstamo después de acordarse la salida de Rómulo Otero a Criciuma.
Al despoblado panorama defensivo, a Viera se le sumó ante Juventud un bajo partido y lesión de Juan de Dios Pintado y un pésimo rendimiento de Camilo Cándido.
El equipo no lastima con la pasada al ataque con los laterales y tampoco hace daño en el uno contra uno con los extremos.
Extraña a Juan Cruz De los Santos, un jugador que se desgarró tres veces en seis meses. Tomás Verón Lupi y Baltasar Barcia por ahora no dieron la talla. Rodrigo Martínez insinuó cosas en pretemporada que en los primeros partidos no concretó.
El Diente López con su ingreso -tardísimo- en el clásico y el partido ante Juventud ya se ganó la titularidad para todo el semestre en lugar de Silvera.
Pero el entrenador termina acumulando gente por el medio y en lugar de alimentarlos con centros sacados desde el fondo de la cancha, los martiriza con el juego directo de sus defensores, contumaces salteadores de líneas.
Este lunes se reunirá la directiva de Nacional. Sebastián Eguren deberá presentar su informe deportivo. Se escuchará a Perchman, quien fue quien apostó por Viera. Luego al resto de los dirigentes.
Nacional lleva cuatro años cambiando entrenadores. Repetto fue el último que abrió una temporada y la cerró, en 2022.
El tricolor se ha convertido en una máquina de picar entrenadores. Y ahora, ya casi por la automaticidad que trae la costumbre, todos los reflectores apuntan a Jadson Viera.