La vamos llevando como se puede. Metiendo cabeza. Tratando de hacer caso a las recomendaciones de no salir de nuestras casas y tratando de entrenar con lo que tenemos cada uno en nuestras casas. Obviamente, dista bastante de lo que se hace en un entrenamiento de fútbol.
¿Cómo fue su llegada a Nacional, cómo se concretó?
Se dio bastante rápido. Yo volví de jugar en Colombia con la selección y me empecé a enfocar en eso, en dónde iba a jugar. Llegué el miércoles, el viernes se cerraba el período y se dio el jueves lo de Nacional, y el viernes ya firmamos. Fue todo una locura, porque se dio sobre la tarde y cerraba la AUF. Al otro día fui a entrenar y a la otra semana ya estaba jugando. Todo se dio muy rápido, por suerte me recibieron de la mejor manera y eso me ayudó a que se me hiciera más fácil.
En el Preolímpico estaba con Mathías Laborda y Santiago Rodríguez, dos compañeros hoy en Nacional, ¿le hablaron algo de cómo era el club, les preguntó?
Sí, yo justo además era compañero de habitación de Mathi Laborda y estábamos todo el tiempo hablando. Por más que yo estaba jugando en la selección, algo estaba enterado de lo que pasaba acá. Y siempre estábamos hablando, ellos siempre me decían que había un grupo hermoso, que la mayoría eran jóvenes pero que los grandes estaban siempre con los más chicos, ayudando. Y ahora, cuando llegué, me di cuenta de eso, que el grupo está muy integrado.
En la negociación también apareció Peñarol, ¿usted marcó su posición para llegar a Nacional?
Sí, yo mantuve algunas conversaciones con el presidente de Racing (Nicolás Núñez) y le hice saber que quería jugar en Nacional. Como corresponde, él estaba defendiendo los intereses de Racing en la negociación y yo lo único que hice fue trasmitirle mi intención, que en realidad era un sentimiento, porque es un sueño que tengo de niño.
Diego Battiste
¿Cómo fue el primer día en Los Céspedes?
Lo viví cumpliendo un sueño. Si bien había ido con Racing a jugar en inferiores, no conocía la parte donde está la Primera división. Los funcionarios me recibieron notable. Otra cosa que me sorprendió es que hay muchos funcionarios. Yo acostumbrado a lo que había en Racing, que estaba el utilero, los técnicos y hasta ahí; en Nacional está lleno de personas que están constantemente para ayudar y dar una mano. Seba Fernández me mostró las instalaciones, él me recibió, y la verdad que es un fenómeno, estoy bastante agradecido con él.
¿Con quién comparte habitación?
Estaba con Thiago Vecino, Brian Ocampo y Mathías Laborda. Nos llevamos bien de bien, hay una cercanía de edad que hace que se dé la relación. Y yo me llevaba con Mathías y cuando en un grupo conocés a alguien es más fácil para integrarse.
¿Qué le pareció Gustavo Munúa como entrenador en sus primeras prácticas y partidos?
Me gusta la metodología que tiene. Las prácticas son muy pero muy intensas, hacen trabajos que están muy buenos y muy interesantes. Obviamente, todavía no lo hemos podido demostrar adentro de la cancha. Si bien en las prácticas salía muy bien, en la cancha nos ha costado un poco. Pero creo que con el paso del tiempo va a salir. Nacional el año pasado tenía un estilo totalmente distinto a este y es difícil acostumbrarse a otra cosa. Todo lleva su tiempo.
¿Cómo es jugar con Nacional un primer partido en el Gran Parque Central?
La sensación de jugar en el Parque y con el estadio lleno estuvo magnífica, porque se siente de verdad, la gente se siente de verdad. Cuando salís a la cancha es impresionante y jugando es difícil escuchar a un compañero por el griterío que hay. Y cuando hicimos el gol al final (en el 1-0 ante Estudiantes de Mérida), se cayó todo el estadio.
Leonardo Carreño
Y también tuvo su debut en la Libertadores en el triunfo 1-0 ante Alianza en Lima, ¿cómo lo vivió?
Fue muy importante, sin dudas. De los tres partidos que jugué, dos fueron por Copa y jugué en el exterior, que nunca me había pasado. Todo suma y es aprendizaje. Por suerte ganamos, tenemos seis puntos en seis jugados. En la Copa venimos bien, falta ponernos a tiro en el campeonato local.
En su puesto está el recuerdo fresco de Matías Viña, quien dejó la vara muy alta, ¿cree que eso le puede generar una presión extra y que los hinchas le exijan más?
Sin dudas que la vara quedó recontra alta, Viña tuvo una explosión en el fútbol uruguayo que lo terminó dejando en la selección. Capaz que sí, que el hincha esté acostumbrado que en esa posición era el mejor jugador que tenía Nacional y puede ser que la presión esté sobre mí para que me acerque un poco a lo que él mostró. Obviamente, todo lleva su tiempo, yo necesito también el apoyo para poder lograrlo y estar a la altura de lo que hizo Matías Viña en Nacional. Todo lleva su tiempo. Hay que pensar que hace dos años Viña jugaba en la Tercera de Nacional y fue muy rápido lo de él. Todo se puede lograr.
¿Cómo es su rutina en estos días de cuarentena, retomó los estudios, mira series?
El día se hace larguísimo, hay mucho tiempo libre. Y me he organizado un poco para encarar dos materias que me anoté en la facultad, para tenerlas más a tiro cuando llegue la hora de los parciales. Después, entrenar, mucho tiempo libre, charlar con la familia, mirar series… La verdad que se hace difícil llevar el día a día.
Pedro Monteverde / DeChalaca.com
¿Cuáles son esas dos materias complicadas?
Yo estoy estudiando la carrera de contador público en la Facultad de Ciencias Económicas de la Udelar. Y tengo colgada una materia que me está costando bastante. En la facultad te brindan solo dos chances para poder recursar la materia por revisiones, por pruebas, si no después tenes que darla libre. Y a mí me queda una chance sola en esa materia que me tranca todas y no me quiero jugar ese último tiro ahora. Yo me esperaba un semestre bastante cargadito, nunca pensé que iba a pasar esto... Esas dos materias son Derecho Comercial y la otra es Marketing Básico, que esa es opcional.
¿Los entrenamientos son a la mañana?
Sí, entrenamos a la mañana por Zoom, con los profes de Nacional.
¿Cómo se las arregló para entrenar en su casa?
Tengo patio, vivo en una casa en el barrio Colón. Y ya aproveché para invertir un poco en algunos elementos de gimnasia, para hacer pesas y todo eso, que yo no tenía, y me armé algo lindo para tener en casa. Y tengo eso para entrenar cuando entreno por la mañana en Nacional y me dan ganas de hacer algo de tarde. Y un poco le meto por mi cuenta, pero controlado y coordinado por el profe.
¿Y tienen charlas entre los jugadores además de las prácticas?
No se da mucho. Pero siempre antes o después del entrenamiento tenemos unos minutos para distendernos y hablar. Esas son cosas que se extrañan mucho.
¿El club está trabajando en el aspecto motivacional en estos días?
Sí, Gabriel Gutiérrez, el psicólogo de Nacional, siempre está en contacto con nosotros y siempre hablamos y hacemos videollamadas con él. El club en ese sentido está cuidando todos los detalles.
Pedro Monteverde / DeChalaca.com
¿Y con la comida hubo algún control?
Desde el primer día la nutricionista nos manda recomendaciones. Yo en ese sentido no tengo muchos problemas, como bien siempre y no tengo esa tendencia como pueden tener algunas personas que si comen mal suben de peso con facilidad.
¿Qué series mira, cuál es su preferida?
Tengo varias, ahora paso mirando series… Recién terminé La casa de Papel. Pero si tengo que elegir una como favorita y creo que no hay ninguna que la supere, es Prison Break, que hace pila de tiempo que la vi, pero no he visto ninguna que la supere.
¿La nueva temporada de La Casa de Papel que le pareció?
Está buena… Le dieron otra vez un final abierto para seguir sacando temporadas. Creo que ya deberían empezar a darle un cierre.
¿Cómo ve la salida de esta situación con el coronavirus, cree que habrá que esperar mucho para que vuelva el fútbol?
Faltar, falta. Me parece que vamos por buen camino por lo que estoy viendo en las noticias y lo están manejando bastante bien en Uruguay. Obviamente, el fútbol en estos casos pasa a segundo plano, hay que tratar de contenerlo (al virus) de la mejor manera en la población. No sé qué pensarán las autoridades del fútbol, cuándo pensarán volver. No creo que se estire mucho más. En Uruguay me parece que lo están controlando bastante bien.