A Uruguay le cuesta marcar. En sus últimos cinco partidos ha hecho tres goles y nunca ha anotado más de uno. Un problema que quedó patente el lunes en su debut mundialista contra Arabia Saudita, donde necesitó 27 tiros para sellar el empate 1-1.
El estreno en Norteamérica hizo poco por despejar las dudas generadas por el ataque charrúa desde hace meses. Y, aunque es verdad que la Celeste se topó en Miami con un excelente portero saudita, Mohamed Al Owaiss, autor de paradas cruciales en la segunda parte, también es cierto que los uruguayos fallaron ocasiones muy claras.
Antes, en la primera parte, el equipo dirigido por Marcelo Bielsa tuvo dificultades para poner en peligro a la defensa rival, bien replegada.
20260615 MOLLY DARLINGTON / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP Foto por MOLLY DARLINGTON / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP MIAMI, FLORIDA - JUNE 15: Marcelo Bielsa, Head Coach of Uruguay, talks to his players during the FI
Marcelo Bielsa en una pausa de hidratación
Foto: Molly Darlington/Getty Images North America/Getty Images via AFP
El juego uruguayo, lento e impreciso, no se pareció en nada al que promueve su técnico argentino, un fútbol hecho de presión asfixiante y transiciones rápidas.
La ausencia del centrocampista Giorgian de Arrascaeta, baja en el debut tras sufrir una lesión muscular durante la concentración premundialista, se notó en esos minutos grises de Uruguay.
El jugador del Flamengo brasileño ofrece un perfil creativo que escasea en la plantilla charrúa. Y sin él, el equipo pareció a menudo escaso de ideas en el primer tiempo.
Un delantero en horas bajas
A este problema de elaboración se sumó otra actuación decepcionante del delantero Darwin Núñez, sustituido en el descanso tras una primera parte muy discreta.
El 9 de la Celeste no marca con su selección desde el 27 de junio de 2024, contra Bolivia, en la Copa América de Estados Unidos.
Bielsa, amante de su despliegue físico, velocidad y entrega, se resiste a prescindir de Núñez, que ha vivido una temporada complicada en el Al Hilal saudita, donde el fichaje del francés Karim Benzema en febrero lo dejó sin cupo para disputar la liga nacional.
Frente a Arabia Saudita, su compañero de ataque, Federico Viñas, fue quien más peligro causó.
El delantero del Oviedo español lo intentó una y otra vez en el segundo tiempo, cuando Uruguay, mucho más precisa e intensa, asedió la portería rival.
Uruguay's forward #14 Agustin Canobbio and Saudi Arabia's forward #10 Salem Al-Dawsari fight for the ball during the 2026 World Cup Group H football match between Saudi Arabia and Uruguay at the Miami Stadium in Miami Gardens on June 15, 2026. (Photo by C
Agustín Canobbio de Uruguay ante Salem Al-Dawsari de Arabia Saudita por el Mundial 2026
FOTO: AFP
El sustituto de Núñez, el extremo Agustín Canobbio, se sumó entonces a las oleadas charrúas contra el arco contrario, y una remontada parecía inevitable.
Pero los sudamericanos tuvieron que esperar hasta el minuto 80 para batir al fin a Al Owaiss, que no pudo detener el disparo cruzado de Maximiliano Araújo. Pero, pese al empuje de la afición uruguaya en el estadio, no logró hacer el segundo.
El arquero saudita, decisivo, detuvo disparos de Brian Rodríguez y de Federico Valverde en los últimos compases del partido.
Uruguay, que tiró 10 veces a puerta, deberá sin duda afinar la puntería si pretende avanzar lejos en el Mundial. El 21 de junio, tendrá ocasión de hacerlo ante Cabo Verde, que logró el lunes un sorprendente empate a cero contra la favorita del grupo H, España.
FUENTE: Por Gerard Martínez, AFP