Ha sido una temporada un poco diferente a lo que estaba acostumbrado, y también ha sido una temporada en la que más he aprendido en todo sentido como profesional. Ha sido atípica porque al final ganamos dos títulos, entonces hay que destacar eso: que terminamos ganando dos títulos muy importantes. LaLiga, que es el trabajo de todo el año, por la manera en que lo logramos y por cómo se dio el final. También ganamos la Supercopa. Entonces me siento feliz.
A nivel personal fue un año un poco atípico porque no jugué lo que quería. Tuve ese tiempo del parate. Entiendo que fue el período en el que más he aprendido, y estoy convencido que va a ser muy importante de cara a lo que se viene.
¿Cuáles son esos aprendizajes?
Estar en un rol diferente, algo que nunca me había pasado. Porque desde que llegué a Barcelona todo me sucedió muy rápido en el fútbol. Siempre fui protagonista, titular. Entonces, al jugar un poco menos este año, al principio me costó porque uno siempre quiere estar adentro de la cancha. Entonces, aprendí a entender los momentos. También a entender que había parado, y ver todo de otra manera me ayudó a crecer y a verlo diferente. A ser líder también desde el rol que tenés. Todo eso es muy importante, porque a pesar de que quizás no tenés todos los minutos que querés, debés ser el líder y tenés que ser ejemplo. Estoy en un club que tiene jugadores muy jóvenes y, como líder, ellos no te pueden ver apagado. Tenés que ser el que más entrena y un ejemplo. Eso fue lo que aprendí y lo incorporé. Entonces me digo, ‘¡Hey, a trabajar, a ser ejemplo!’, para que ellos puedan ver que quizás no estoy jugando tanto, pero sigo ahí metiéndole duro. También es una forma de verlo de una manera diferente, porque podés planificar tu carrera a futuro, y eso es lo que hice. Creé un grupo a mi alrededor que sé que va a ser muy importante de cara al futuro, con gente que me ayuda en todos los aspectos, a nivel físico y en todo sentido, y eso va a ser clave para lo que viene.
Hablás de liderazgo, ¿cómo aprendiste a liderar?
Entiendo que a mí me sale naturalmente desde chiquito. Me sale muy natural, no intento fingir nada. Obviamente que también tuve grandes líderes, capitanes en el fútbol uruguayo. Me acuerdo en Rentistas de Deivis Barone, Jason Viera; en Boston, Diego Scotti, el Hormiga Valdez. Eran espectaculares. La clave fue que siempre pusieron el equipo por delante de sus intereses. También en la selección, cuando me tocó llegar estaban Diego Godín, que para mí es de los mejores capitanes, Luis Suárez, Edinson Cavani y toda la gente, pero especialmente Diego, que era el capitán en ese entonces. Aprendí muchísimo de ellos y es lo que intento replicar y demostrar a mi equipo.
¿Qué enseñanzas te dejó Diego Godín?
La pasión. Cuando venía a la selección, la pasión por lo que representaba, en ese caso la selección. Vivía todo de una manera tan apasionada. También Diego era de los que siempre ponía la selección por delante, y eso fue clave. Y es lo que, por ejemplo, me pasó un poco este año, no tener ese ego, sino pararse en un lugar para liderar al equipo y dar lo mejor para que ellos, tus compañeros, estén bien.
¿En el liderazgo no siempre hay que hablar? ¿Hay que transmitir con ejemplos?
Yo no hablo todo el tiempo, sino que intento predicar con el ejemplo. Si hay algún momento en el que hay que hablar, hablo. A pesar de que tenemos un grupo joven, tenemos total confianza de que si hay que decirle algo, lo decimos. Tenemos un grupo muy sano en el Barça y eso es clave.
La vida de Ronald Araujo en Barcelona y su futuro en el club
Llegaste a Barcelona siendo un chiquilín, ¿qué queda de ese joven de 17 años que partió en busca de sus sueños?¿Qué se mantiene de sus raíces del Ronald de Rivera?
Creo que todo, especialmente los valores. Por mis valores doy todo. No negocio los valores que me enseñaron mis padres, y la fe. Intento seguir creciendo y seguir aprendiendo. Entiendo, también, que todavía me queda muchísimo camino por delante. Soy joven todavía, y creo que hay que seguir en esa. Te diría que los valores no los negocio.
Barcelona es tu lugar en el mundo. ¿Qué tienen en común Barcelona y Rivera?
¡Qué linda pregunta! A ver, en común tienen la familia. En Rivera fue donde crecí, donde están mis padres, mis amigos, y Barcelona es donde está mi familia, donde están mis hijas, donde está mi mujer. En los dos lugares hay gente importante y son dos lugares muy diferentes pero muy especiales porque tengo gente de mucho afecto ahí. Entonces, diría en común, la familia.
¿Hasta cuándo jugarías en Barcelona?
Como mínimo hasta 2031. Tengo contrato hasta esa fecha. Estoy muy feliz en Barcelona, y siempre lo digo: todavía hay mucho por hacer, por crecer y por seguir aprendiendo.
¿Cómo es la vida de un futbolista en Barcelona? Te lo planteo desde este lugar porque el imaginario colectivo genera un montón de situaciones que posiblemente no son reales.
Tenés mucha repercusión en todo lo que hacés. Eso es muy lindo porque te plantea mucha responsabilidad. Son desafíos muy interesantes que te hacen crecer y te hacen sacar lo mejor de vos. Estás en el mejor club del mundo, entonces no podés relajarte ni un segundo y que debas superarte cada vez más. Bienvenido sea, eso te hace mejor y personalmente lo tomo como un reto muy lindo.
Ganaste todo con Barcelona, pero falta la Champions. ¿Es el sueño que te alimenta hacia el futuro?
Sin duda. Ganar la Champions es el sueño de cualquier jugador de fútbol. Y ese es el reto que tenemos por delante. Y siempre digo que no hay duda que llegará. Ojalá que esté al caer, porque al final tenés con qué y cada año el equipo va agarrando más experiencia, y no tengo duda de que tarde o temprano va a llegar la orejona.
¿Hay que imaginarlo para lograrlo?
Sin duda.
¿Tenés que sentir que estás levantando el trofeo?
Sí. Tenés que creer que podés ganarlo. Ahí es donde viene todo, con el trabajo. Pero primero es necesario creer que podés hacerlo.
¿Cómo es la vida de Ronaldo Araujo en Barcelona? Llevas a tus hijos al colegio. ¿Cómo es tu vida, el día a día?
Mi día es muy tranquilo. Soy muy familiero, de estar en mi casa. Salgo poco. Por la mañana me levanto, llevo a mis hijas a la escuela, que me queda cerquita de casa, y después que las dejo voy a entrenar.
¿Sos el que llega temprano al entrenamiento?
Sí. También el que se va más tarde, eso seguro. Porque como llevo a las niñas, a veces me da para llegar antes y otras no. Tenemos que llegar a las 9.30 y completar el iPad con el peso y una serie de informaciones.
¿Cómo es ese proceso? ¿Llegás al club? ¿Completas toda tu información del día?
Sí.
¿Todos los días?
Todos los días tenés que dar información sobre el sueño, el nivel de cansancio, el nivel de estrés, la fatiga muscular... te dan la opción de completar del 1 al 10 los cinco ítems. A partir de eso, tienen una referencia de cómo estás y del peso. Al completar esa información ya tienen, también, el horario en llegaste al entrenamiento. Esto lo debemos hacer antes de 9.30. Después tenemos media hora de desayuno, hasta las 10, y a las 11 comienza el entrenamiento, y me voy entre 15.30 y 16 llego a mi casa. Estoy un rato, voy a buscar a mis hijas, comparto momentos con ellas y ya me meto a hacer mi recuperación. Ese es prácticamente mi día a día.
¿Cuidás tu físico de una manera especial?
Sí, tal cual. Entender eso al principio cuesta, pero después de toda la experiencia que he tenido con las lesiones, comprendí que debo ser más del 100% profesional con mi cuerpo.
Esto surgió a partir de las lesiones.
Sí, y de la experiencia, y cuando lo entendés debés ser 100% profesional. Quizás a alguno le alcanza con menos, pero yo necesito estar al 100% y tener un equipo de trabajo muy bueno.
Los sueños con la selección: levantar la Copa del Mundo el 19 de julio
Giremos para la selección uruguaya por un momento, cerrá los ojos y te pido que pienses en el 19 de julio de 2026. ¿Te imaginas levantando la Copa del Mundo?
¡Qué lindo sería! Sí, me imagino. Soy de los que te digo que hay que creer, que hay que tener fe de que podés hacerlo. Debés tener el hambre de levantar la Copa del Mundo, porque eso es lo que te motiva realmente. Y tenés con qué creer. Debés creer, porque tenemos una selección en la que se mezclan los jóvenes, el talento, experiencia, y jugadores que están a un gran nivel. Entonces hay con qué creer, ¡hay con qué creer! Tenemos un grupo muy lindo y muy sano también, y eso es clave. Podemos lograrlo, pero hay que ir paso a paso porque es un Mundial. Después son detalles, pero tengo la fe de que podamos lograrlo, sin dudas.
Es importante que la gente lo pueda ver y pueda recibir este mensaje. Ser campeón del mundo es el sueño de todo el país.
Es el sueño de todo el país y de todos los uruguayos. Y creo que hay herramientas para eso, y hay que estar ilusionado. Hay con qué, está la ilusión y vamos a dejar la vida en la cancha para buscar el Mundial.
¿Está en su mejor momento la selección uruguaya para alcanzar ese sueño?
Sin duda. En el Mundial tenés que ser muy inteligente porque se juegan varios partidos y el objetivo es llegar hasta la final. Entonces, creo que deberemos ser inteligentes y saber gestionar los partidos, los momentos. Y ya está. Porque creo en el equipo que tenemos.
La dolorosa experiencia del Mundial 2022
¿Cómo viviste aquel Mundial 2022 y qué sentís de cara al de 2026?
No pude jugar y fue muy doloroso para mí. Fue muy doloroso. Me costó mucho salir de eso. Porque tenía la ilusión de jugar un Mundial… era el primero. En ese momento sufrí la lesión y trabajé mucho, mucho, para estar. Sabíamos que si pasábamos la fase de grupo podía estar y estaba preparado, pero no se dio y cuando quedamos eliminados fue donde bajó todo y fue muy difícil y muy doloroso. Ahora lo afronto de otra manera, con más experiencia. Me siento muy bien, con mucha ilusión de poder representar a la selección en mi primer Mundial. Y con muchas ganas de jugar y ser quien soy.
La pregunta que más te hicieron en los últimos tiempos es, ¿lateral o central?
Sí, me preguntan mucho.
¿Qué respondés?
Mi posición natural, donde me siento más cómodo, es como central. También, jugar de lateral no es algo nuevo para mí. En mi carrera fui pasando por varias posiciones e intento adaptarme de la mejor manera. Y estoy para lo que me diga el técnico, para lo que pida la selección. Estoy para jugar desde donde toque. Si te tengo que decir algo, obviamente que me siento más cómodo de central.
Imaginemos el escenario de Uruguay y de España al final de la fase de grupos, se acerca Bielsa y te dice, ‘vení, Ronald, vas de lateral’, ¿qué respondés?
Voy a ayudar donde toque, en la posición que sea, donde me pida. Siempre voy a estar para ayudar a la selección.
¿Cuáles fueron los tres delanteros más difíciles para marcar en tu carrera?
Es difícil, pero a pesar de mi corta edad tuve el privilegio de jugar con grandes. Si tengo que mencionarte tres, diría Messi, Cristiano y Neymar.
Tuviste la suerte de no defender a Suárez.
Lo enfrenté, sí.
Es cierto, en Barcelona vs Atlético de Madrid entre 2020 y 2022. ¿Era duro, Luis?
Duro no, ¡durazo! (Se ríe). Y nos metió un gol, me acuerdo. Lucho es espectacular. Es de los más grandes de la historia.
Las experiencias y vivencias con Luis Suárez que marcaron la vida de Ronald Araujo
Como uruguayo uno se siente orgulloso de haber tenido un futbolista de esa característica, ¿verdad?
Lucho para ha sido una persona clave en mi carrera.
¿En qué sentido?
Cuando llegué al Barça, sobre todo al primer equipo, era muy joven en un plantel lleno de estrellas y me costaba involucrarme, pero Lucho desde el primer momento me dijo, ‘venía acá con nosotros’. Me hacía sentir muy cómodo. Y después en mí día a día en Barcelona siempre estuvo muy atento a si necesitaba algo y muy pendiente de que no me faltara nada. Hasta el día de hoy ocurre que termino un partido en Barcelona y me está escribiendo si va todo bien. Me manda mensajes, porque sabe todo lo que significa Barcelona y porque también vivió de todo ahí. Tiene mucha experiencia e intenta transmitirme todo eso y se lo agradezco porque ha sido una persona clave en el fútbol para mí.
Es de esos jugadores que te marcan la vida, no solo la carrera deportiva.
Siempre lo digo a todos, el cariño que le tengo a Lucho. Estaré siempre agradecido a él.
¿Entrar siendo un chiquilín en ese vestuario? Debe haber sido inmenso el vestuario.
Sí, claro, porque entraba en un vestuario de bestias con las que jugaba a la Play con ellos. El fútbol me llevó muy rápido. De repente estaba en Barcelona y compartiendo con los de la Play. Y me cohibía, pero Lucho desde el principio estaba ahí. Además, Lucho es muy amigo de Leo. Entonces, también, estaba ahí tomando mate con los dos. Estaba bien apadrinado. Me cuidaban mucho. Y eso fue clave, porque ya desde un principio pude marcar mi lugar y ganarme un espacio en el vestuario.
De alguna manera lo que vos estás haciendo, de acuerdo al relato del comienzo de la charla, estás repitiendo ese modelo que aprendiste con estos grandes líderes para con las nuevas generaciones, tratando de seguir el camino, el legado que te fueron dejando.
Sí, exacto. Tuve capitanes y gente que ha sido clave, que me ha ayudado muchísimo y entonces es lo que intento replicar. Es verdad que las generaciones de ahora son diferentes a las de antes. Cuando llegaba era mucho más tímido. Ahora ya no es así. Pero vas intentando marcarlo.
¿Son más despiertos?
Sí, no le tienen miedo a nada. No tienen vergüenza. Todo eso para jugar al fútbol es espectacular, porque entran sin miedo. Es tremendo.
Ver a Uruguay campeón del mundo en la final del 19 de julio es el sueño de todos los uruguayos. Dentro de tu análisis, ¿cuál sería el lugar lógico en el que podría bucear Uruguay en este Mundial? ¿Hasta dónde podría estar realmente peleando con todos? ¿Semifinal? ¿Cuartos? ¿Final?
En la final. Soy muy optimista. Hay que creerlo, y trabajar. Obviamente, después hay muchos detalles, pero sí, me veo ahí en la final. Si Dios quiere, ojalá se dé. Porque esa debe ser la mentalidad. Debemos ir todos con esa mentalidad de llegar, y darlo todo porque hay con qué creer.
¿A España lo ves como favorito?
España es la favorita, sin duda. Tienen una gran selección. Son los últimos campeones de la Eurocopa. Tienen grandes jugadores. A muchos los conozco del club. Sin dudas, ellos son los grandes favoritos. Y nosotros también, con nuestras herramientas vamos a darlo todo.
El episodio de salud mental que marcó la temporada 2025-2026
¿Cómo viviste este año el proceso de salud mental? ¿Cómo lo transitaste? ¿Cómo saliste y qué le transmitirías a aquellos que de alguna forma se pueden ver reflejados en vos porque están viviendo una situación similar?
Fue un momento clave en mi vida. Sabía que me pasaba algo, pero era de guardarme todo. Llevaba mucho tiempo con esto, más de un año y algo con esa sensación, con esas cosas, y no me sentía yo. No me sentía yo en mi casa, no me sentía yo futbolísticamente.
¿Cuáles fueron esas sensaciones?
Me sentí abatido y triste. Ahí, cuando pasó la jugada de Chelsea, en ese momento dije, ‘ya está’, debía reconocer que algo me está pasando y, sobre todo, pedir ayuda, que era lo que más costaba. Debía contarle a mi mujer, a la gente cercana y a mi familia cómo me sentía realmente, debía decirles que no me sentía bien y que necesitaba trabajar. Que necesitaba hablar con alguien, que me dieran una ayuda profesional. También yo soy un hombre de fe, y necesitaba conectarme otra vez con mi esencia, con mis raíces. Entonces atravesé un momento clave. Y creo que también fue de mucho valor hablarlo, pedir ayuda. Eso fue clave. Porque uno se guarda las cosas, quizás por tabú, por tu entorno, por vergüenza, y hacer eso en un club como el Barcelona, no era fácil. Ahora te puedo decir que valientes es la gente que lo hace. Porque hay que ser valiente, hay que hablarlo, poder gestionarlo, porque a partir de ahí... tu vida cambia. Por ejemplo, hoy me siento muy feliz, fui muy feliz a partir de ese momento porque ahora sé cómo gestionar las cosas, relativizo mucho más todo, lo veo desde otra perspectiva. Me siento feliz, me siento feliz en casa y también obviamente vuelvo a disfrutar de lo que más me gusta hacer que es jugar al fútbol. Y cuando se disfruta de eso ya todo va a fluir solo. Entonces, solo les puedo decir que sean valientes a la hora de hablar porque hay que comentarlo, hay que decirlo que es clave.
Hay que salir.
Sí.
Pero, cuesta mucho.
Sí, cuesta. Y uno se va guardando todo, por lo cultural, por el tabú. Por ejemplo, en mi caso, en mi familia, somos del campo, entonces, me costaba mucho decirles a mis padres lo que estaba pasando, porque, también mucha gente en mi caso puede pensar, ‘este está lleno de plata’, pero el dinero no es todo. Yo necesitaba hablarlo, necesitaba volver a sentirme como soy y fue clave ese momento y hoy me siento muy bien y muy feliz, gracias a Dios.
Desde afuera parece que tenés la vida solucionada, pero en realidad vivís problemas de salud mental, como muchos.
Es así. Voy a dar un versículo bíblico que me gusta, que dice, que ‘el amor al dinero es la raíz de todos los males’. Es importante, pero no es lo más importante. Lo más importante es tu esencia, tus valores, tu fe, tu familia, disfrutar de lo que vos hacés. Esa es la clave.
¿Cuáles fueron las personas claves de ese proceso?
Mi mujer, sin dudas. Fue la primera a la que se lo dije. Fue muy valiente. Además, enemos dos niñas chiquitas que demandan muchas cosas. Ella estaba con las niñas y estaba también conmigo. Fue clave. También la gente muy cercana, mi círculo muy cercano fueron clave en todo eso. Y los profesionales porque ellos me dieron herramientas. No me dieron la solución, pero sí herramientas para saber cómo manejarme.
Cuando te ves hoy al espejo…
Me siento muy bien, muy feliz y con muchas ganas, porque futbolísticamente y de vida queda muchísimo por delante.
¿Qué te gustaría que vea un niño en vos cuando salís a la cancha?
Me gustaría que me vean como un referente, que pueda ser un buen ejemplo para ellos, que también sepan que no es tan fácil estar aquí sino que hay que trabajar mucho para llegar. Que pueda ser alguien que les tramita algo lindo.
¿Qué no puede faltar en la valija para el Mundial?
El mate.
¿La primera camiseta del Mundial para quien será?
Para mis padres. Porque son las personas clave en todo esto y dejaron la vida siempre por mí, por eso cuando debute en el Mundial se las daré para ellos que la cuelguen ahí en casa.