La cantidad de personas que vive en asentamientos en Uruguay es mayor a la que se informó en el Censo de 2023, según una corrección realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Hay 34.533 personas más viviendo en estas viviendas informales de las que se comunicó oficialmente en primera instancia.
Con el Censo realizado en 2023 -cuyas conclusiones fueron presentadas en febrero de 2025- se había determinado que había 158.727 personas viviendo en asentamientos, un 4,5% de la población total. Sin embargo, una revisión de los datos, aplicando un método de ponderación sobre los datos a los que no se pudo acceder, arrojó que, en total, son 193.260 las personas que viven en estas viviendas informales, alcanzando el 5,5% del total de la población.
El nuevo informe del INE que se dio a conocer este jueves también incluye otras variaciones, como un aumento de las personas que viven en la zona rural. En los datos presentados en febrero de 2025 se detalló que eran 142.745 (un 4,1% del total), pero en realidad son 174.765 (un 5,0%).
Desde el INE aclararon que no se modifica el número total de personas que viven en el país (3.499.451 personas), así como tampoco la división por departamentos, género y edad.
Para adelante y para atrás
¿Cómo se explica que, un año después, el INE cambie los datos oficiales?
Para responder esta pregunta es necesario detallar cómo se realizó el censo. Primero, el 60% de la población accedió a responder la entrevista de manera virtual -una cifra récord en la región-, por lo que solo el 40% restante debía ser encuestado de la forma tradicional, en el cara a cara.
Sin embargo, la tasa de omisión fue muy grande. ¿Qué es este índice? Es la cantidad de personas que se estima no contestaron pese a que los censistas saben que existen y se da por tres motivos. Puede ser gente que reside en viviendas que fueron registradas por los censistas como ocupadas con residentes ausentes –fueron visitadas en varias oportunidades, incluso hasta las cinco veces que establece el protocolo, pero, pese a que hay indicios de personas viviendo allí, nunca contestaron–, población que vive en casas que no fueron alcanzadas por el operativo censal y población que reside en viviendas que fueron censadas pero donde no fueron declarados todos sus residentes.
El INE, empleando cuatro técnicas distintas, logró establecer que la cantidad de personas que omitieron el censo fueron cerca de 350.000, un 10,3% de la población.
Para comprender la magnitud de esa cifra hay que ir a los antecedentes: en el último censo, en 2011, la omisión había sido de 4,1% y en los censos anteriores rondaba el 2%.
Pero los inconvenientes no terminaron allí. Para publicar los datos del censo en primera instancia, el INE logró determinar la pertenencia de estas 350.000 personas a solo tres variables (de las más de 100 que se estudiaban en el censo): la edad, el género y el departamento de residencia.
Para todas las demás variables, el INE descartó los datos de las 350.000 personas. Es decir, cuando se informó el porcentaje de personas que vivían en asentamientos no se tomó la población total, sino el 90% que sí fue entrevistado.
Esto generó una acumulación de errores, porque los datos presentados en 2025 aparentaban ser del 100% de la población, pero representaban al 90%. El INE realizó este miércoles un taller con periodistas en donde fueron comunicadas estas correcciones.
¿Quiénes no fueron censados?
La respuesta a esta pregunta es la clave. Entre las 350.000 personas que no fueron censadas hay una preponderancia decisiva de las clases baja y media-baja.
Un 17,5% de las personas de clase baja y un 9,8% de las de media baja no fueron censadas. Por otra parte, solo el 3,1% de los uruguayos de clase alta no fueron censadas.
Así las cosas, los datos presentados en 2025 tenían una incidencia menor a la real de la población más pobre, presentando a un Uruguay levemente más rico de la realidad.
El nuevo método del INE permitió recalibrar los datos a partir de la ponderación para tener en cuenta estos errores y llegar a conclusiones más cercanas a la realidad. Ahora, con los datos nuevos que fueron publicados este jueves, se toma al 100% de la población a la hora de medir las más de 100 variables que midió el censo.