El abogado Rodrigo Rey, quien se encarga de la defensa del policía de 24 años que el fin de semana asesinó de varios disparos a dos hinchas de Nacional, sostuvo que su representado obró en "legítima defensa" de su persona y amigos.
"Nosotros creemos que se configuran todos los elementos del artículo del 26 de Código Penal que, en criollo, se trata de una hipótesis de legítima defensa. Están previstos claramente los tres requisitos", afirmó en diálogo con Telemundo (Canal 12).
Según el artículo 26 del Código Penal, está "exento de responsabilidad" quien obrando en defensa de su persona o de otras personas sufriera una "agresión ilegítima", el que tuviera la "necesidad racional" de impedir o repeler el daño y en caso de se presenta una "falta de provocación suficiente por parte del que se defiende".
"La línea de investigación del fiscal, con muchísima objetividad, está encaminada a este ángulo", dijo, y señaló que ya existen "condenas abreviadas" que incluyen armas de fuego.
"Los videos son concluyentes: utilización de elementos par taparse el rostro, organización previa, utilización de vehículos, el ataque a personas que estaban indefensamente comiendo un asado, incluso con niños", explicó.
Sobre la cantidad de disparos efectuados por el policía (alrededor de 15), el abogado recordó que los estándares jurisprudenciales en "ningún momento" puntualizan la "cantidad de disparos", sino el "ánimo defensivo" de las personas.
"Si el ánimo defensivo es proporcional a la cantidad de disparos como en este caso... Recordemos la cantidad de personas que abordan el domicilio", puntualizo.
"La cantidad de disparos estuvo ajustada a la necesidad defensiva, es clarísimo", añadió para cerrar.
El asesinato de los dos hinchas de Nacional ocurrió el sábado 9 de agosto, posterior al clásico que terminó con la victoria de Peñarol, fue en la localidad de Toledo (Canelones).
Según el comunicado inicial emitido por el Ministerio del Interior, previo a los hechos, un grupo de personas, entre ellas un oficial de policía, se reunieron en una casa para ver el clásico del sábado.
Para celebrar la instancia, estas personas colgaron una bandera de Peñarol en el tejido del frente de la casa.
Luego de finalizado el partido, seis personas en dos motos llegaron a la casa para, presuntamente, intentar robar la bandera.
Al avistar esto, el policía salió de la casa y disparó contra los hombres que se encontraban con sus rostros tapados. Uno de ellos tenía un arma de fuego. Producto de esto, dos de ellos murieron en el lugar.