La Justicia condenó a otros dos hinchas de Nacional por su participación en el tiroteo en Toledo (Canelones), que se desarrolló luego del clásico del fútbol uruguayo del sábado y en el que murieron dos parciales tricolores.
Uno de los condenados este martes deberá cumplir dos años y dos meses de prisión efectiva, mientras que otro tendrá prisión por un año y 10 meses.
Fue un policía quien disparó contra los hinchas de Nacional, quien según el Ministerio del Interior, se había reunido con hinchas de Peñarol a ver el partido y había colgado una bandera aurinegra en el tejido del frente de la casa.
Luego de finalizado el partido, seis personas en dos motos llegaron a la casa para, presuntamente, intentar robar la bandera. Al avistar esto, el efectivo salió de la casa y disparó contra los hombres que se encontraban con sus rostros tapados. Uno de ellos tenía un arma de fuego.
El que obtuvo la sentencia más dura era quien llevaba el arma que fue denunciada, en este caso fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de rapiña especialmente agravada por la pluriparticipación y el uso de arma de fuego en grado de tentativa en concurso formal con un ilícito de porte de arma de fuego en lugares públicos.
Mientras que el otro condenado en esta jornada fue catalogado por la Justicia como autor penalmente responsable de un delito de rapiña especialmente agravada por la pluriparticipación en grado de tentativa.
Dos hinchas de Nacional murieron en el enfrentamiento, mientras los otros cuatro escaparon del lugar el pasado sábado. Sin embargo, el lunes fueron capturados tres de ellos, uno de ellos es menor de edad. Durante esa jornada uno de los detenidos fue condenada a través de un proceso abreviado a la pena de un año y 10 meses.
Este martes se detuvo al restante joven, otro hincha tricolor de 29 años. Por otra parte, desde Fiscalía comunicaron que en principio el menor detenido sería imputado este miércoles.