Como les había prometido por carta el 17 de julio de 2025, el presidente Yamandú Orsi concretó la invitación a sus ex colegas del “sindicato de los intendentes” en Anchorena.
Aunque amenizada por el día soleado, los mates en el alero y el cordero asado, la de este jueves tuvo un cariz más de reunión de trabajo que la distendida cena del año pasado en Suárez y Reyes. La respuesta institucional a las crecidas generadas por el fenómeno climático de El Niño en varios departamentos fueron el tema casi exclusivo de los intercambios, pero los intendentes también aprovecharon para marcar inquietudes de su interés.
Los jerarcas le reconocieron al gobierno nacional sus gestiones para asegurar créditos por US$ 750 millones ante organismos multilaterales para contingencias, aunque buena parte de la discusión giró en torno al posible acceso a financiamiento antes de que ocurran las inundaciones y la reposición del dinero que salga de los Fondos de Desarrollo del Interior.
El mandatario aseguró en una rueda de prensa a la salida “el compromiso del gobierno nacional” de que los fondos estén “en el momento que se precisen” y no solo una vez ocurridos los daños.
El intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez, planteó en ese marco durante la reunión la idea de que el Poder Ejecutivo envíe un proyecto de ley a ser votado “por unanimidad” en el Parlamento para elevar el tope de deuda y disponer de inmediato de unos US$ 40 millones o US$ 50 millones adicionales.
Orsi respondió que no hay ambiente político para avanzar en una iniciativa de esas características. El presidente apuntó que darle trámite parlamentario a un acuerdo entre intendentes y el gobierno referido a la deuda se terminaría “prestando” más para “lío” que para otra cosa, según pudo reconstruir El Observador a partir de cuatro dirigentes que participaron en el encuentro.
Al igual que había sucedido en agosto del año pasado, la reunión del jefe de gobierno frenteamplista con una mayoría de jerarcas del Partido Nacional contrastó con la crispación que blancos y oficialismo mantienen en otros ámbitos, aunque antecedida en esta ocasión por la ida de Álvaro Delgado, presidente del Directorio, a la Torre Ejecutiva.
Presidencia de la República
Al comenzar el encuentro, el presidente del Congreso de Intendentes y jefe comunal de Florida, Carlos Enciso, propuso un minuto de silencio por Aparicio Saravia por los 122 años de su muerte.
No hubo menciones al hecho, pero para los participantes no pasó desapercibido que la semana anterior el senador blanco Sebastián Da Silva había afirmado que, más allá de que la reunión entre Orsi y los intendentes está “dentro de lo habitual”, sí le “embolaba un poco" que fuera en una “fecha sagrada para los blancos de todo el país” que estarían “llorando a Aparicio mientras los caudillos están de comilona en Anchorena”.
Al introducir el encuentro, Orsi recalcó la importancia de estas reuniones mano a mano con los intendentes y recordó la tradición de José Mujica de convocarlos a la estancia presidencial de Colonia. El presidente adelantó que espera citarlos varias veces en el período para mantener ese diálogo directo abierto.
Otros planteos de los intendentes
Los intendentes que ya tuvieron crecientes en sus departamentos hicieron planteos específicos respecto a su coordinación con el Poder Ejecutivo. El sanducero Nicolás Olivera transmitió que había tenido dificultades con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en Paysandú para articular respuestas, al tiempo que el intendente de Cerro Largo, Christian Morel, pidió un canal de diálogo abierto “lo más eficaz posible” luego de las crecientes en Río Branco y Melo.
Enciso señaló en otro tramo la inquietud de varios intendentes en torno al decreto reglamentario de la Ley de Ordenamiento Territorial emitido en junio por el Poder Ejecutivo. En nombre de la bancada, el intendente de Florida señaló que el texto limita el uso del Programa de Actuación Integrada (PAI) Abreviado para recategorizar el suelo en proyectos de interés como la construcción de viviendas.
Umpiérrez, que en Rocha tiene varios focos de discusión con el Ministerio de Ambiente –entre ellos la recategorización del suelo para la instalación de un aeropuerto internacional en su departamento–, ha arremetido contra el instrumento por considerarlo una ampliación de las potestades de la cartera y señaló que la comuna lo impugnó.
Orsi se comprometió a consultar y hacer una devolución al respecto.
Enciso también planteó su preocupación respecto a que el ministro de Ganadería, Alredo Fratti, refiera durante la Expo Prado a que la quita del impuesto del 1% a la enajenación de bienes semovientes no se haya resuelto por la falta de respuesta de los intendentes. El jerarca marcó que están a la espera de una devolución del Ministerio de Economía para avanzar en el tema.
El gobierno ha planteado su voluntad de eliminar este tributo –vigente por ley desde 1960 para todo remate de bienes muebles, inmuebles y semovientes– pero su derogación había generado resistencias en las intendencias, que son las que lo perciben. Los jefes comunales terminaron de alinearse para avanzar en su derogación aunque aún faltan cerrarse detalles administrativos.