El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, reconoció que el gobierno tiene una "enorme preocupación" por la cantidad de homicidios que se vienen registrando en las últimas semanas, en particular por el cuádruple crimen en Maracaná (Montevideo) en el que fue asesinado un niño de 11 años.
En una rueda de prensa en Mercedes, el mandatario dijo que no pondría excusas y señaló que el Poder Ejecutivo no ha podido con los homicidios. "Rompe los ojos, tapar el sol con un dedo no se puede", dijo.
"No hemos podido con el tema de los homicidios. El récord fue en 2018, se mantiene estable hace mucho tiempo y no está bien", señaló. Luego volvió a insistir y dijo: "no podemos con los homicidios" aunque rechazó que se utilice el tema como "una plataforma de campaña".
"Que haya una arenga de campaña con niños heridos o muertos, no. Lamentablemente es un tema desde hace diez años. Fue un tema de campaña y es lógico que sea en la que viene si es una preocupación. Pero vayamos a lo que se decía hace muchos años. Un candidato dijo que iba a bajar 30% rapiñas y hurtos. No los bajaron sino que subieron", expresó en referencia a la promesa de Tabaré Vázquez de 2014.
"El observatorio es el mismo, es la primera vez que los delitos descienden. Sensiblemente hurtos, rapiñas y ni que hablar el abigeato. No estoy conforme pero hay que decir la verdad", expresó.
El mandatario dijo que la policía tiene "elementos importantes" para resolver el cuádruple crimen pero señaló que no podía "adelantar más" porque complejizaría la investigación. "No es un hecho aislado de ese día, esa noche. Es un conflicto que se venía extendiendo en determinados grupos de personas hace mucho tiempo", subrayó.
Discrepancias de base
Lacalle Pou también señaló que algunas de las propuestas que el gobierno planteó en la comisión interpartidaria de seguridad fueron rechazadas inicialmente pero ahora están en la plataforma de algunos partidos políticos, en referencia al Frente Amplio. "Nos alegra", aseguró aunque habló de "discrepancias de base" por ejemplo con algunas medidas tomadas por la izquierda en sus administraciones (como la liberación de presos o que se borren los antecedentes de los adolescentes).
Enfatizando en que no estaba poniendo excusas, el presidente dijo que hay un aumento de la violencia difícil de prevenir. "Se pelean en una fiesta y se pegan un tiro. ¿Cómo se hace para prevenir eso?", señaló.
Por último, expresó que el sistema carcelario "está colapsado" aunque su administración es la que viene construyendo la mayor cantidad de plazas para que "no haya hacinamiento".
"Si (el que está recluido) no tiene asegurada una posibilidad de reinserción tiene más chances de la famosa 'puerta giratoria'. No estamos cerca de cerrar cárceles en lugar de abrirla".