Las últimas horas en el Parlamento uruguayo mostraron las dos caras del sistema político: una posición casi unánime de respaldo al acuerdo del Mercosur con la Unión Europea –un tema que impulsaron y trabajaron todos los gobiernos de este siglo y que se transformó en una política de Estado– y las acusaciones cruzadas y las iniciativas de comisiones investigadoras por el caso Cardama.
En la mañana de este martes comenzó a sesionar la comisión que estudia el proyecto de ley para ratificar el acuerdo entre los bloques con la comparecencia del ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, y otras autoridades de cancillería.
La delegación realizó una presentación general, se explicaron algunos puntos vinculados a las salvaguardias aprobadas por Europa y quedó en evidencia la preocupación que hay de algunas delegaciones –sobre todo vinculadas al agro que también comparecieron en la tarde– sobre cómo va a ser la negociación intra Mercosur del reparto de las cuotas.
También se habló del apuro por intentar ser el primer país del Mercosur en aprobar el proyecto de ratificación del acuerdo –una disputa que parece ser con Argentina porque Brasil y Paraguay vienen más lento– mientras que Lubetkin aseguró que los rápidos movimientos del gobierno de Javier Milei hicieron aumentar las expectativas de una posible aplicación provisional del acuerdo, según reconstruyó El Observador con participantes del encuentro.
"O sea, las autoridades de la Unión Europea, los principales líderes de Europa –como el primer ministro de Alemania y otros–, han señalado claramente que quieren que se active la cláusula provisoria, que en estos días ha tomado una dimensión mayor, porque como vuestros colegas de Argentina aprobaron en la Honorable Cámara de Diputados, activando la presión en Bruselas, aumentó por parte de las autoridades de la Unión Europea la afirmación de que era muy probable que se fuera al ámbito provisorio. Estamos hablando de especulaciones, simplemente lo menciono para poner a los señores legisladores y a las señoras legisladoras en conocimiento claro del escenario y de los pasos que se están desarrollando", dijo Lubetkin según consta en la versión taquigráfica.
Eso, que depende de una decisión política de la Comisión Europea, implicaría comenzar a aplicar la parte comercial del tratado con el primer país del bloque sudamericano que lo ratifique. De esa forma, las partes no tendrían que esperar por el Parlamento Europeo –que mandó el acuerdo a la justicia para que se expida sobre si es compatible con la normativa del bloque comunitario– para poner en marcha la parte comercial.
Si todo sale según lo previsto, el Parlamento podría aprobar el texto la semana que viene en ambas cámaras. Durante el resto de esta semana está previsto que comparezcan distintas delegaciones empresariales y de productores mientras que el próximo lunes será el turno del Ministerio de Economía y están trabajando para que se sumen otras carteras involucradas como Ganadería e Industria.
El único punto de discusión alrededor del acuerdo fue vinculado a la flexibilización del Mercosur ya que desde la oposición le reclamaron al Frente Amplio por no haber defendido esa postura durante la administración anterior cuando estaban del otro lado del mostrador. El diputado blanco Juan Martín Rodríguez reivindicó el concepto de “flexibilización de facto”, vinculado a la posibilidad de hacer acuerdos por fuera del bloque, manejado por la vicecanciller Valeria Csukasi en una entrevista y lamentó que no haya sido defendido por la entonces oposición en el gobierno anterior.
La respuesta del oficialismo vino por el lado de cuestionar el rol que la administración anterior le dio a Csukasi, ya que durante el gobierno de Luis Lacalle Pou estuvo como embajadora en Malasia, algo que desde el Frente Amplio se interpretó como un desplazamiento de los destinos principales.
Más allá de ese intercambio, el clima en la comisión y con las autoridades de cancillería fue de respaldo. "Creo que la ciudadanía va a tener en pocos días la grata sorpresa de saber que la inmensa mayoría del sistema político uruguayo aprueba algo que tiene que ver muy fuertemente con fuentes de trabajo, crecimiento", reivindicó Lubetkin en rueda de prensa luego de la comisión.
Ese ambiente de cordialidad y casi unanimidad quedó por momentos opacado este martes cuando oficialismo y oposición se cruzaron por intentar llevar la voz cantante en impulsar una comisión investigadora para indagar sobre el rol de uno y otro en el caso Cardama.
Apenas el presidente Yamandú Orsi anunció el viernes que el gobierno finalmente iba a rescindir el contrato con el astillero español Cardama, por irregularidades en la conformación de las garantías previstas en el acuerdo, desde el Partido Nacional empezaron a trabajar para instalar una comisión investigadora sobre este asunto.
"Tenemos que ir a fondo y esclarecer los verdaderos motivos que llevaron al boicot de esta compra y que fue motivada por mezquindades políticas", le dijo el senador blanco Martín Lema a El País el mismo viernes.
El contrato con Cardama fue firmado durante la administración anterior por el Ministerio de Defensa encabezado por el ahora senador Javier García.
El Frente Amplio, sin embargo, movió primero en el Parlamento y este mismo martes ya presentó una moción para crear una preinvestigadora por el tema en el Senado. Los blancos iban a terminar de definir los detalles este miércoles en una reunión de bancada pero la idea inicial era llevarla a Diputados donde podían tener las mayorías necesarias para avanzar.
"Teniendo presente que el prestigio institucional de nuestro país se ha visto claramente afectado por la presunta comisión de un fraude contra el Estado, así como las irregularidades verificadas sobre el proceso de constitución y mantenimiento de las garantías, promuevo la creación de una Comisión Investigadora con el objetivo de aclarar todos los hechos y procedimientos relacionados al contrato suscrito entre la República Oriental del Uruguay y el Astillero Cardama", dice la moción que lleva la firma del senador oficialista Sebastián Sabini.
La comisión preinvestigadora impulsada por el Frente Amplio empezará a sesionar este miércoles a las 8:30. La comisión estará integrada por los oficialistas Nicolás Viera y Eduardo Brenta y la opositora Graciela Bianchi, según información divulgada por el Frente Amplio.
Ese movimiento del Frente Amplio, entre otros, llevó a que el senador blanco Sebastián da Silva dijera que el “clima está espeso” en el Parlamento. "Es la diferencia que podemos llegar a tener como Partido Nacional o como Coalición Republicana con lo que ha sido la historia del Frente Amplio cada vez que le ha tocado destruir desde la oposición", dijo en una rueda de prensa.
Aunque reivindicó la posición de su partido de apoyar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, argumentó por qué cree que el clima está "espeso".
"Está espeso porque nos metieron tres ajustes fiscales a fin de año, porque hicieron la bobada esta de Cardama. Está espeso, pero bueno... Siempre los intereses del país por encima de las chicanas políticas", señaló y también reclamó la renuncia de la ministra de Defensa, Sandra Lazo.
"Si tuviera un poquito de vergüenza, sí. Cómo no va a renunciar si el gobierno está parado de manos con el tema Cardama como caramelo de a peso. ¿Quién habilitó el pago de los 20 y pico millones de dólares?", apuntó.