El Partido Comunista volvió a sacudir por estas horas el avispero entre los sectores que militaron por Carolina Cosse en las internas, con el segundo lugar de su lista al Senado como una llave de negociación. Cuando los acuerdos parecían haberse enfriado, los camaradas le ofrecieron una vez más a Constanza Moreira ese puesto, que cobra especial valor al tener en cuenta que la histórica 1001 tiene chances reales de lograr no menos de dos senadores.
Según confirmó El Observador mediante tres fuentes al tanto de las conversaciones, los comunistas piden a cambio que Casa Grande –el sector liderado por Moreira– junte fuerzas con el Espacio Socialdemócrata Amplio (ESA) con un Senado común entre ellos para acumular votos dentro de un mismo sublema.
En criollo, el partido le está asegurando la banca a Moreira para el próximo período si no logra los votos con su propia lista. El interés de los comunistas con este esquema es incrementar su representación parlamentaria y abrir la puerta a que los restos jueguen a su favor a la hora de distribuirse las bancas.
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Óscar Andrade va a encabezar la lista 1001 al Senado y fue quien ofreció en un primer momento el segundo lugar a Constanza Moreira
Diego Battiste
En las pasadas elecciones la lista 1001 obtuvo 164 mil votos y con ellos llevó al Senado a Óscar Andrade y Carolina Cosse. Los dirigentes calculan que con un buen sublema que retenga más adhesiones bajo un mismo paraguas, esas bancas que en 2019 pagaron con más de 80 mil votos cada una, esta vez les “saldrían” más barato.
Tanto Casa Grande como el ESA deben resolver en los próximos días si se ponen de acuerdo para estructurar una lista en común.
El segundo –encabezado por Rafael Michelini, Pablo Ferreri y Florencia Astori – también debe decidir si avanza en las conversaciones que venía teniendo en pos de un Senado común con La Amplia, la agrupación del riñón de Cosse que procura lanzar su lista propia luego de una buena votación en las internas.
Michelini tiene escasas chances de encabezar él mismo un Senado con su histórica lista 99000, luego de perder peso en las últimas internas.
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Rafael Michelini en una conferencia de prensa sobre inclusión financiera
Camilo Dos Santos
Casa Grande por su parte reunirá el próximo jueves a su asamblea nacional y considera "de interés" la propuesta realizada en las últimas horas por los comunistas, informaron a El Observador fuentes del sector.
Cierre como cierre la ingeniería electoral, los tres sectores votarían bajo el sublema del Partido Comunista.
Izquierda y Libertad
Por la vía de los hechos, el nuevo ofrecimiento a Casa Grande pone en riesgo la continuidad de Izquierda y Libertad, un bloque programático que comparte junto al Partido Socialista, el Partido por la Victoria del Pueblo y la lista 5005. Los ‘latas’ se juegan a mantener su banca en el Senado –esta vez con su joven secretario general Gonzalo Civila como primer candidato– mientras que las otras agrupaciones más pequeñas pretendían estar en la misma lista que Moreira, un armado que corre riesgo si Casa Grande acuerda Senado común con Rafael Michelini.
Tal como informó El Observador, las negociaciones entre comunistas y socialistas se apagaron la semana pasada tras una reunión en la Casa del Pueblo de la calle Soriano, y hasta hoy no hay perspectivas de reactivarlas, por lo que se frustró una apuesta inicial por abroquelar bajo un mismo sublema a los sectores más fuertes de la precandidatura de Cosse.
La primera oferta de Óscar Andrade a Constanza Moreira, aliada de los socialistas, hizo ruido tanto en la colectividad de Emilio Frugoni como en la dirección de los propios camaradas, malestar que consignó el semanario Búsqueda.
Sin embargo, con el paso de los días, y como ya supo hacerlo Andrade con Cosse en 2019, el Partido Comunista volvió a hacer del segundo lugar de su lista 1001 tierra fértil para una posible nueva alianza.