Están en los imanes de los altavoces y en las pantallas táctiles de los celulares. También en las turbinas eólicas y hasta en los sofisticados sistemas de uso militar. Las “tierras raras” marcan época tanto por usos tan cotidianos como el de recibir un mensaje de WhatsApp como por llevar el pulso de la geopolítica mundial entre las dos principales potencias.
Por eso también se colaron en uno de los 266 pedidos de informe que lleva presentados Identidad Soberana, el partido de Gustavo Salle en el Parlamento, con requisitos tan diversos entre sí como los gastos en servicios de cátering de los organismos públicos, la existencia de bases subterráneas, inversiones comprometidas a la Agenda 2030 o los controles a la vacuna del meningococo.
El legislador de Identidad Soberana pidió al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) "minucioso detalle" sobre la presencia de estas “tierras raras” en el territorio nacional y sobre estudios realizados en la materia. La respuesta a cargo de la Dirección Nacional de Minería (Dinamige) dejó en claro que estos materiales, tan buscados por la administración de Donald Trump en su disputa geopolítica con China, también están en Uruguay y bajo la lupa de inminentes investigaciones científicas.
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Hay 17 tierras raras diferentes y son fundamentales en la manufactura de tecnologías modernas.
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Eso sí, ni el más optimista de los hallazgos hace pensar al director de Minería, Néstor Campal, en una industria que a futuro ponga a Uruguay en el mapa de estos gigantes.
Anomalía de uranio
No son “raras” por su escasez en el mundo, sino porque nunca aparecen en su estado puro. De hecho, son mucho más comunes que el oro en la corteza terrestre.
Se trata de 17 elementos químicos –en las tablas periódicas de los liceos aparecen casi todos juntos en la penúltima fila inferior como la familia de los “lantánidos”–, metales que en la naturaleza suelen encontrarse junto a otros minerales. Dos de ellos –el neodimio y el disprosio– son los más repetidos en los catálogos de materiales que componen los nuevos smartphones.
China es con luz el mayor productor de tierras raras (270 mil toneladas métricas el año pasado), seguido de lejos por Estados Unidos (45 mil toneladas métricas) y Myanmar (31 mil toneladas métricas). Ese liderazgo le permite a la administración de Xi Jinping poner en vilo a occidente con medidas como las que tomó en abril para limitar las exportaciones de siete tipos de tierras raras e imanes permanentes utilizados en industrias de defensa, automoción y energía, en respuesta a los anuncios arancelarios de Trump.
En Uruguay, como en el resto del mundo, “las tierras raras son constituyentes muy minoritarios de todas las rocas conocidas”, explicó la Dinamige en su respuesta a Salle. La dificultad, si hubiera reservas, es obtenerlas en estado puro. “Uruguay no va a reprocesar nunca las tierras raras, necesitás un equipamiento muy complejo, con cuidados muy especiales, son muchos ácidos para poder separarlas y en general es muy contaminante, salvo una regulación muy sofisticada”, dice a El Observador el director Campal.
Formado en Geología, el jerarca ya estuvo en la Dinamige en el último gobierno frenteamplista y también fue director de Limpieza en la Intendencia de Montevideo. Su repartición tiene en la mira un territorio específico en la frontera entre Florida y Lavalleja, cerca de la localidad de Illescas. Hoy hay “una sospecha de que puede ser de interés” y confía en que, aún cuando no llegue a revestir un interés económico, un hallazgo en este sentido sí puede tener un valor científico.
Hace 12 años un relevamiento detectó “una fuerte anomalía” de uranio y de torio en un extenso campo de Illescas, por lo que tiempo después la Dinamige –bajo la administración de Campal– solicitó una reserva minera y realizó los primeros estudios. De acuerdo con el expediente entregado al diputado Salle, los resultados de ese trabajo “señalan la necesidad de proseguir las tareas de investigación a efectos de decidir si la zona debería ser objetivo de una inversión sustancial en exploración de tierras raras”.
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Archivo sobre la reserva minera de Illescas
Dinamige
Campal anunció que después del Presupuesto van a llevar a cabo una nueva investigación en la zona o llamar a una licitación para que un privado haga ese trabajo. El expediente de la Dinamige da cuenta de que la zona de interés abarca una superficie de casi 11.000 hectáreas compuestas en parte por padrones privados, a la altura del kilómetro 164 de la Ruta 7.
Viejos estudios de Ancap
Minerales como la monacita, que están en Uruguay, pueden tener “porcentajes altos de tierras raras” pero nunca hubo estudios específicos para conocer si puede llegar a haber una concentración importante que viabilice una inversión minera.
Según reportó la Dinamige al diputado Salle, Ancap llegó a hacer investigaciones entre los años 1957 y 1963 sobre “depósitos de minerales energéticos en diversas localidades” de Rocha, aunque nunca con el objetivo de conocer “la abundancia de tierras raras”. “La información pertinente y detallada respecto a las conclusiones de este no está disponible en la Dirección Nacional de Mineria y Geologia”, concluyó sobre ese antecedente.
El expediente recoge que a principios del siglo XXI hubo también “sucesivos estudios enfocados en la ilmenita”, uno de los minerales mayoritarios en las arenas negras de balnearios rochenses como Aguas Dulces. Sin embargo, tampoco allí “se analizó específicamente ninguna variable relativa al contenido de tierras raras”.
En entrevista con En Perspectiva, la doctora en Geociencias Manuela Morales se explayó sobre las importantes dificultades de cualquier iniciativa minera en la materia, y puso como ejemplo los reparos ambientales. La experta citó también que antes de dar con cualquier depósito mineral seguro, son necesarias miles de exploraciones geológicas.
El tema sí ha estado en agenda de las autoridades uruguayas. La exministra de Industria Elisa Facio hablaba a mediados del año pasado en una entrevista con Forbes sobre que no hay “grandes yacimientos” de tierras raras en Uruguay, aunque de todos modos llevaban a cabo “un estudio con un instituto francés de minería para analizar muestras”.
En el norte, la administración Trump mantiene su proactividad. A comienzos de año procuró con Ucrania la eventual explotación conjunta de sus recursos mineros, al tiempo que distintos medios internacionales como France 24 y BBC han dado cuenta de sondeos a Brasil para explotar a futuro sus yacimientos de tierras raras.
De momento, la veta comercial en Uruguay continúa inexplorada. "En las solicitudes de prospección y/o exploración en nuestro territorio, distintas empresas han colocado a las tierras raras junto con largas listas de minerales de interés económico como objetivo de las labores a desarrollar", sostiene la Dinamige. "Sin embargo ninguno de los informes finales de prospección o exploración, que surgen de los permisos otorgados oportunamente, hace referencia a la localización de fuentes de estos minerales con interés económico".