Paolo Montero, director técnico de Rosario Central, protagonizó una insólita acción que le valió la tarjeta roja en el encuentro en el que su equipo le ganó de visitante por 2-1 a Temperley este lunes a la noche, en el cierre de la fecha del fútbol argentino.
Cuando se jugaba el primer tiempo, un jugador del conjunto rival iba a realizar un lateral en la zona del banco de suplentes del equipo rosarino y Montero levantó su mano, obstaculizando el movimiento del futbolista, quien también hizo un poco de actuación en la jugada.
Al ver la situación, el juez expulsó a Montero, por lo que su ayudante de campo, Richard "Chengue" Morales, tuvo que tomar el mando.
Tras el partido y el triunfo, Montero habló de la expulsión y dijo que el árbitro estuvo bien en mostrarle la roja: "El juez había cobrado una falta a favor nuestra, por eso le quise sacar la pelota a (Cristian) Chimino para que no demorara el juego y el árbitro mal interpretó y me fui expulsado".
"Interpreté mal la situación. Intervine en una jugada rápida de ellos y estuve bien echado", dijo Paolo.