Los actuales dirigentes de Nacional ya pasaron por una situación polémica que involucró a futbolistas del plantel profesional en actos de indisciplina. Sucedió en agosto del año pasado, con el golero Sergio Rochet y el volante argentino Pablo Barrientos. Ambos se habían incorporado al club un mes antes y no eran titulares, aunque si entraron en varios partidos; en el caso del golero debido a que el titular, Luis Mejía, tuvo inconvenientes de lumbalgia y en una rodilla.
El 31 de julio de 2019 Nacional perdió 2-0 contra Inter de Porto Alegre y quedó eliminado de la Copa Libertadores. Rochet fue suplente y Barrientos ingresó 18 minutos. El viernes 2 de agosto el plantel entrenaba, pero en la noche anterior los dos jugadores fueron a bailar, incumpliendo el protocolo de conducta del futbolista profesional que el club estableció cuando asumió el presidente José Decurnex y que los futbolistas firmaron.
¿Cómo actuó entonces la directiva? No participaron del partido siguiente, frente a Boston River, y luego ambos fueron sancionados con la quita del 20% del salario de agosto. Después continuaron formando parte del plantel que a fin de año se coronó campeón uruguayo venciendo a Peñarol en dos finales.
Ahora volvió a suceder un acto de indisciplina, de otras proporciones porque no solo violaron el protocolo de conducta del futbolista profesional del club sino un acuerdo con el gobiernno a través del cual, mediante una burbuja sanitaria, estaban autorizado a jugar los partidos de Copa Libertadores. Los nombres no trascendieron públicamente, pero El País informó que hay 12 jugadores involucrados.
El hecho está siendo investigado por el club y por el Ministerio de Salud Pública.