Inspirada en Wall Street y enfocada en el mundo de los negocios. Esa es la propuesta del
restaurante que abrirá hoy sus puertas con el nombre 1792, el año en que se firma el acuerdo que da nacimiento a la bolsa de valores de
Nueva York.
Está ubicado en la peatonal Sarandí 526, esquina Ituzaingó, en un edificio antiguo, que tiene 500 metros cuadrados.
Podría tener capacidad para 300 lugares, pero se prefirió que fuera para 185 dividido en cuatro ambientes diferentes decorados con cuadros alusivos al mundo bursátil.
El objetivo es ofrecer una alternativa a quienes buscan reunirse con clientes o por temas de trabajo, comer y no tener que salir corriendo porque hay otras personas esperando por la mesa y el mozo está interesado en que la rotación sea alta.
Además, se tiene en cuenta el carácter empresarial de la clientela al ofrecer no solo internet gratis sino también conexión para enchufar laptops. También están a disposición livings y las mesas tienen un diseño que las convierte en semi privadas para poder charlar y tener reuniones.
La propuesta
1792 abrirá desde las 9:30 hasta las 20 horas. La oferta de café está a cargo de la marca Segafredo, con una amplía oferta que va desde el café colombiano hasta peruano y costarricense.
Una de las apuestas está en la mañana, ya que se focalizará en café para llevar acompañado con medialunas o bizcochos. En la tarde habrá tortas dulces. La repostería corre por parte de Leticia Ciuffo, coordinadora y docente del Instituto Crandon.
Para los almuerzos, 1792 cuenta con un menú inspirado en Wall Street con mucha comida típica de la zona de Manhattan y Philadelphia en la que se destacan las carnes y los pescados.
Además, con las sugerencias del chef buscará romper con los clásicos menú ejecutivos: por ejemplo, esta semana ofrecerá camarones rebosados con salsa barbacoa y timbal de arroz, a un precio de $ 330.
Un punto de partida
Los mismos socios de 1792 abrieron en enero pasado un restaurante en Punta del Diablo, que ahora es parte de un proyecto más amplio que están desarrollando.
En el futuro podrían presentarse otros proyectos gastronómicos, ya que los socios consideran que los uruguayos se están animando más a lo diferente y a salir a comer.