La relación de la argentina Marta Cruz (@marta_cruz) con el mundo del emprendimiento comenzó de niña cuando tuvo que acompañar a su madre en su negocio de ropa de blancos. Estudió para ser contadora y como su familia no tenía recursos comenzó su vida laboral temprano. A los 19 años ya había logrado escalar en Siemens alcanzando el puesto de jefa de ventas, pero a los 21 abandonó ese trabajo para unirse a Ponchiarello, la fábrica de ropa masculina que lideraba su marido. La fiebre de las puntocom e hitos como la venta de Patagon despertaron su interés por el rubro tecnológico y creó un proyecto de historias clínicas profesionales que no prosperó por falta de capital. Fue su primer fracaso.
En 2001 fue reclutada por McCann Erickson para administrar el área de marketing directo de MRM Worldwide. Tres años más tarde se convirtió en directora regional. Gracias a ese trabajo conoció a sus socios, Ariel Arrieta y Martín Hazan, con quienes fundó en 2009 la agencia digital Nextperience y en 2011 la aceleradora de negocios NXTPlabs. Cruz disertará en un seminario de Más Emprendedoras el martes.
¿Qué buscaba crear cuando se unió a Arrieta y Hazan?
Apostamos por unirnos con un modelo que queríamos: juntábamos las ideas y la performance para desarrollar campañas que efectivamente generaran resultados para nuestros clientes. Siempre pensamos que íbamos a tener una compañía muy grande; entonces comenzamos haciendo muy bien los deberes desde el inicio e incorporamos a nuestro cuarto socio, que es el CFO, Francisco Coronel. Buscamos cambiar el modelo de la industria, basándonos en la efectividad del servicio y siendo innovadores. El modelo de negocios en la industria de la publicidad offline y online siempre estuvo basado en pagar por un valor horario. Pensamos que eso no era escalable porque los anunciantes cada vez quieren pagar menos y obtener más, a las agencias no le dan los números y entonces ponen gente de menor seniority y termina siendo un círculo vicioso. Así fue que buscamos mantener un estándar de servicio muy alto, con personal altamente calificado y por otro lado que nos paguen por el valor que le agregamos y no por hora. Eso lo pudimos hacer realidad a partir de NXTPlabs.
¿Qué ofrece NXTPlabs a los emprendedores tecnológicos?
Es un fondo de capital semilla que invierte en etapas tempranas, en startups de tecnología de base digital.
El programa de aceleración dura 14 semanas e incluye entrenamientos con una serie de encuentros y capacitaciones, tenemos una parte de coaching para que vayan superando los escollos o problemáticas que significa probar el modelo de negocios y están las instancias de mentoreo.
El paquete completo es de US$ 25.000, espacios de oficinas y servicios. Por todo eso tomamos entre 2% y 10% en acciones dependiendo del estadio de la compañía.
Nuestro objetivo es llegar a invertir en entre 250 y 300 compañías para 2015.
¿Cuál es la metodología de selección de emprendimientos?
Como recibimos más de 400 postulaciones cada cuatrimestre a nivel regional, lo que miramos para tomar a las entre 20 y 25 compañías por cuatrimestre es el equipo, su capacidad y experiencia; la oportunidad o problema que están atacando y que tengan alcance mundial o al menos regional.
¿Trabajan con proyectos de Uruguay?
Estamos acelerando a Kidbox y a Populy games. Junto al inversor, mentor y amigo Pablo Garfinkel, -a quien consideramos una muy buena fuente de recomendación de startups uruguayas-, hemos estado viendo algunos proyectos para la próxima edición que empieza en setiembre.
Ha vivido el fracaso empresarial en carne propia ¿qué le recomienda a los emprendedores?
Les digo que no es el final del juego sino el inicio de algo. Hay que hacer proyectos rápidamente, probarlos rápido en el mercado, aprender y volver a empezar. El fracaso nos puede dar fortalezas que otras situaciones no nos dan, por lo tanto es bienvenido. Hay que levantarse al otro día con ganas de llevar adelante un proyecto de alto impacto.
¿Cuáles son las principales barreras que le plantean los emprendedores de Latinoamérica?
Dicen que tienen problemas de acceso a capital y tienen algo de razón, pero para mí su principal barrera -no tanto en el caso de Argentina y Uruguay que miran mucho hacia afuera-, es que miran solo al mercado local. Para poder expandirse realmente hay que mirar fuera de fronteras. De esa forma vamos a atraer inversores de todo el mundo.
¿Las posibilidades de las mujeres emprendedoras son iguales?
Estamos llevando adelante un programa bastante importante de apoyo a la mujer emprendedora del área tecnológica con inversiones de FOMIN. Yo en particular participo de muchas instituciones.
Estamos tratando de que las mujeres dejen de hacer solo proyectos que las tienen a ellas como target, proyectos más de autoempleo como ropita de bebé o el desayuno a domicilio. Son muy válidos y buenos, pero queremos que creen compañías que resuelvan problemas que atañen a mucha cantidad de personas y que sean vistos por inversores que se interesen.