26 de agosto 2020 - 5:04hs

Hace tres años, el 24 de agosto de 2017, el contador encargado de dirigir y controlar las cuentas de la Dirección General de la Granja (Digegra) compró un iPhone por US$ 1.390.

El problema con esa compra -así como otras tantas que realizó como la de un jacuzzi- fue que el funcionario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca las facturó (con RUT) a nombre de la unidad ejecutora que tenía bajo su responsabilidad contable, pero con la dirección de su casa.

El profesional fue separado del cargo cuando las irregularidades se detectaron hace un año y medio, pero pasado los seis meses cuando debía volver al ministerio presentó licencia médica.

Actualmente, tiene prohibido ingresar a las instalaciones de la Dirección de la Granja y las autoridades actuales buscan dar los pasos necesarios para su destitución, aunque sigue percibiendo su salario.

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El contador encargado de las finanzas de Digegra entró a su cargo en el año 2012 y en mayo de 2019, el MGAP realizó la denuncia penal por desvío e irregularidades en el manejo de fondos de la Junta Nacional de la Granja (Junagra).

Según pudo saber El Observador, la alerta de las maniobras provino del sistema financiero, a través de una denuncia del banco Santander al Banco Central del Uruguay (BCU), dado que había depósitos en la cuenta de la institución privada de la que era titular el funcionario que no se correspondían a los ingresos que tenía. 

Hasta ese momento, el profesional había estafado a la cartera por $ 50 millones (más de US$ 1 millón), pero una vez que se conoció la irregularidad, comenzó a hacer depósitos desde su cuenta personal a las del Banco República del MGAP. Llegó a devolver más de $ 20 millones.

Mientras la denuncia penal fue realizada en la Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Complejos de 2do  turno -que ha tenido poco avance-, una investigación interna arrojó que hubo “movimientos bancarios a la cuenta del investigado” que no pudieron ser justificados.

Según el documento al que accedió El Observador, el encargado de manejar las cuentas de la Dirección de la Granja facturó a nombre de esa área del MGAP desde un jacuzzi por $ 66.868, un Ipad por US$ 960, además del Iphone mencionado.

Entre otros gastos que incurrió el profesional siempre con la dirección de su domicilio en la factura, se destacan la instalación de 4 cortinas catalanas imitación madera a motor por $ 90.200, reparación del sistema de seguridad y alarma para su casa y un portero por $ 118.549, ladrillos de vidrio para baño por $ 46.360 y un biselado de cristalería que tuvo un costo de US$ 249.

Juan Samuelle

Además también de trabajos de hidrolavado, la pintura de la fachada e interiores para un inmueble de 304 metros cuadrado –con dirección del investigado-, otras compras que figuran en el expediente interno realizado por el MGAP fueron: protección con vidrios oscuros con láminas de seguridad para residencia por US$ 860, una ampliación de cerca eléctrica por $ 18.500 y la compra de una computadora más múltiples insumos informáticos por un monto de $ 235.846. Todas estas compras fueron realizadas en agosto de 2018, junto al pago de un microondas, un purificador y un anafe que suman $ 39.500.

Por su parte, solo en accesorios para un auto adquirió cobertura antigranizo, varios kits de luces led, sensor y cámara para la marcha atrás, que totalizaron entre varias facturas $ 116.821.

La lapicera que se borraba 

Además de facturar a nombre de la Dirección de la Granja un sinfín de gastos personales, el contador tenía varios modos más de transferir fondos desde la institución pública a su cuenta personal. Según surge del documento, varios cheques de la unidad ejecutora que van desde importes por $ 150 mil a los $ 3 millones, tenían como destinatario a cobrar al funcionario. Son varias las facturas que se pagaron desde su cuenta personal, por lo que siguen siendo investigadas debido a los importantes fondos que el funcionario del MGAP se transfirió.  

La maniobra que realizaba consistía en que al tratarse de documentos a cobrar a dos firmas, en principio, los cheques estaban dirigidos a un tercero, pero escrito con una lapicera que se podía borrar, por lo que después de tener la firma de otro funcionario y la suya, el profesional cambiaba el "páguese" a su nombre.

Otros asunto que resta por dilucidar pero que consta en la investigación son los traspasos correspondientes a productores granjeros, muchos de los cuales el investigado alegó hacerlos desde su cuenta personal bancaria. En la investigación consideran injustificada la defensa del funcionario que alegó traspasaba fondos de la Digegra a su cuenta personal y de allí al productor correspondiente. 

Al menos en un caso, la auditoría interna realizada por el MGAP comprobó que existieron dos egresos de la Digegra por $ 555.394. Uno de ellos fue dirigido a un productor en particular, mientras que el otro al contador sin justificación alguna.

El Fondo de la Granja maneja una presupuesto de $ 350 millones por año y el Fondo de Fomento es principalmente financiado a través del cobro del IVA a la fruta y hortalizas importadas.

“Nótese que si el segundo egreso de $ 555.394 obedeciera a alguna conducta delictual, resultaría llamativo que fuera la primera vez que sucediera atento a que se trata de un monto elevado, puesto que supone que en la generalidad de los casos suelen hechos delictuales que registran una progresión en lo que refiere al monto. Resulta arduo pensar que si alguien realiza una maniobra como la que surge se realice por primera vez con un monto semejante”, señala el documento, abriendo la puerta a otras situaciones similares sobre todo considerando que la investigación solo fue hasta el año 2017.

También se detectaron el uso de “las cuentas bancarias personales para pagos de la oficina”, movimientos bancarios realizados por “error” (sic) del contador a terceros y pagos con fondos de la Digegra sin la facturación correspondiente.

En tanto, en una carta enviada al encargado del área financiera contable del MGAP, Juan Castiglioni, el implicado manifestó que se encontraba “separado del cargo por haber cometido errores propios bajo presión y por no ser afín a intereses políticos”.

Agregó que tenía “varias bases de datos con cosas irregulares a denunciar”, proponiendo que se le retire la denuncia penal, y que en ese caso asumiría la destitución del cargo.

Juan Samuelle

En el mismo mail del 10 de marzo de 2020 el funcionario solicitó una reunión junto a su abogado con el actual ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte.

El actual director nacional de la Granja, Nicolás Chiesa, responsabilizó hace una semana a la anteriores autoridades de la cartera por la falta de control. El jerarca apuntó principalmente al exministro Enzo Benech y al exsubsecretario Alberto Castelar, en particular.   

Al momento de efectuarse la denuncia penal tras constatarse las irregularidades, el MGAP tomó la decisión de suspender la habilitación a las personas que se encargaban de autorizar los traspasos de dinero y renunció Avelino Casas (2019), quien se desempeñaba como director de la Granja hasta ese entonces. Casas había asumido hacía unos pocos meses y Benech dijo que su renuncia correspondía en realidad a asumir la responsabilidad institucional ante los hechos. Su antecesora fue Zulma Gabart, que asumió el cargo en mayo de 2012.  

Según la reglamentación de la ley de creación del fondo de Reconstrucción y Fomento de la Granja  (N° 17.503) la administración de los fondos debe ser realizada por el MGAP y dicha unidad ejecutora "deberá realizar informes trimestrales respecto a la evolución de los ingresos y la utilización de los fondos según los destinos". Además, se estableció la creación de una Comisión Fiscal con el fin de controlar. 
Temas:

Dirección Nacional de la Granja Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca MGAP Member

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