"Soy criado en el Cerrito, hasta los 18 años, cuando me junté con mi señora en Colón. Cerrito es 100% bolso, Colón y Lezica es todo bolso. No se ve gente del otro cuadro", dijo.
"Mis principios fueron en la hinchada de Cerrito, con 13, 14 años, el cuadro del barrio. Un amigo de esa edad, el Mono del Cerrito, me arrimó a la hinchada de Nacional y desde ese momento ya hace 20 años que voy a la hinchada de Nacional, pero arrancamos ahí en Cerrito. Hacíamos la C, la B, tuvimos la suerte de subir a la A, peleamos un campeonato, salimos segundos, lo dejé en Primera y ahí pegué el pase. El 90% de mis amigos me los dio la cancha", contó.
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La Abdón Porte, el lugar de la barra de Nacional
En los años que corresponden con su edad, Cerrito logró en 2003 el primer ascenso de su historia a Primera donde se estrenó en 2004.
Por aquellos años, su hinchada concurría en gran número a las canchas con una gran bandera con la inscripción Los Borrachos del Maternal.
La barra de Cerrito tuvo numerosos incidentes en 2004 y en los años siguientes. En un partido ante Peñarol, atacaron a la hinchada aurinegra a balazos por el callejón del Hospital de Clínicas. También hicieron lo propio con hinchas de Cerro en el Tróccoli.
"A esa edad era rebelde, complicado, y ya con 15, 16 años me metí en la barra (de Nacional). La barra era de Sapo (Marcelo Sosa) y (Jesús "Gordo") Ramón, después vinimos nosotros siguiendo la misma línea. En abril hizo 10 años que agarramos la barra, con el Sapo, tenía 23 años. A los tres años el Sapo dio un paso al costado. Empecé con Damián que sigue. Después se fue y ahora volvió. Damián Carlos y yo estamos ahora. En aquel momento éramos el Sapo, Carlos y yo. Los tres nos dividimos roles, pero los tres manejamos la hinchada. Alguno tiene más nexo con la hinchada, otro más nexo con los dirigentes. Otro con los jugadores. Yo me llevo bien con los jugadores, paso en Los Céspedes. Carlos con los dirigentes y Damián con la hinchada", manifestó.
"La barra son 300-400 personas, la barra barra, 200 somos los mismos hace 15 años. Es como una familia, a veces hay momentos buenos, a veces malos, no todos estamos de acuerdo con lo mismo. Compartimos partidos en fútbol, básquetbol, juveniles, fútbol sala, trabajar para clásicos, copas internacionales", informó.
"El apoyo de mi amigo Rodrigo fue fundamental para que hoy pueda estar donde estoy, tiene muchos más años que yo en la barra", agregó. Rodrigo se sumó luego a la entrevista pero pidió no salir en cámaras.
"Tengo una muy buena relación con el Chino (Recoba), no una amistad pero sí una muy buena relación. Jugamos juntos un torneo de hinchas, es un ídolo por lo que me hizo vivir. Mi primer clásico es el 5-0, el segundo estaba en el talud y dije: ‘soy mufa’, estaba descolgando la bandera, hace el gol con la mano Papelito y cuando hace el gol el Chino de tiro libre fue como si me sacaran una daga. 'No soy mufa', me dije", contó.
"Cuando estaban Ramón y el Sapo la gente nos seguía mucho, fuimos creciendo, era otra generación, Ramón llevaba 15 años y decidió dar un paso al costado, se dio cuenta que venía otra generación atrás. Quedó el Sapo conmigo, empezamos a compartir el liderazgo de la barra hasta lo que pasó con las banderas de Peñarol y él decidió irse", contó Lorenzo.
En mayo de 2017, la hinchada de Nacional ingresó a la tribuna Abdón Porte una bandera robada a Peñarol, en un partido contra Lanús, y el club decidió cesar a tres miembros de su comisión de seguridad y suspender a otro. Poco después se dio la renuncia de Sosa.
"Cuando pasó eso, ellos recuperaron 33 banderas, fueron a Juzgado. Fuimos todos al Juzgado: el Sapo, Fabri, yo, Eros, Pomelo, y terminó Fabricio procesado porque las banderas estaban denunciados por los dueños. Terminamos todos en la lista negra. Yo estaba tirando la pirotecnia desde el techo de la sede, cuando sacaron la bandera, pero nos metieron a todos en la misma bolsa", contó Lorenzo.
La razón por la que entró a la lista negra
"Al día de hoy estoy en la lista de inhabilitados porque traté de frenar una situación que pasó entre hinchas de Nacional. Fui a sacar una bandera de Peñarol que mostraron y dos bengalas, se fue de las manos con gente que estaba a favor de eso y la gente que estaba en contra, nos terminamos peleando entre todos y 10-15 personas fueron a la lista negra. No me dieron un tiempo, tuve que poner abogado y preguntar cada tres meses. En las reuniones me dicen que lo que hice estuvo bien, pero no avalan los medios. Y lo que pasa es que se te va de las manos. Pegarnos entre hinchas de Nacional está mal. Pero si uno tira una mano, se te va. Y después te arrepentís, porque no querés que la gente de Nacional nos vea peleando entre nosotros, hay videos y no lo comparto", confesó Lorenzo.
"La barra de Nacional es La Banda del Parque. Después hay grupos de barrios donde cada cual viene con su bandera, tienen su lugar. No hay dos bandas en Nacional. Al otro días nos vemos y nos damos un beso y un abrazo. Me diste un piñe, te di un piñe, a nadie lo asusta", agregó.
"Tenemos un grupo de primera mano que son 10 y luego hay un referente de cada barrio. Muchos años, mucho conocimiento, lo llevamos así. No me gusta la prensa, prefiero no hablar. Cuando Pablo Carrozza me hace la entrevista me pareció injusto que le diera una entrevista a un argentino y no a un medio partidario de Nacional. Pienso hablar hoy y capaz que no hablo más", expresó el barra.
Su experiencia de cuatro años en la cárcel
Lorenzo mandó saludos en la nota a su familia y "a mis amigos del Comcar, módulo 1 y en Todo Comcar, a mis amigos del Penal, en la barraca, el quinto piso, el tercer piso. Las cárceles son de Nacional. Comcar es bolso. El Penal es bolso. Estuve y las cárceles son de Nacional. Hay amplia mayoría".
"Ponele que la mayoría sabía quién era y unos cuantos no. Hay unos cuantos hinchas de Nacional. En la cárcel me desenvolví bien, no es algo que me pone contento ni mucho menos estoy orgulloso de haber estado, pero me dio otra facilidad y accedés a cosas que si no te costaría más. No entré por Nacional. Está dividida la gente de Peñarol con la de Nacional pero se convive. Cuando vas a jugar al fútbol son 20 de Nacional, 10 de Peñarol, 15 de Cerro. No hay problemas por la camiseta. Eso no existe", dijo.
En junio de 2019, Lorenzo fue procesado por narcotráfico por integrar una banda que logró ser desarticulada tras ingresar a Uruguay con 32 kilos de cocaína. En aquel entonces, Lorenzo estaba investigado por un doble crimen en Tres Ombúes por el cual no se encontraron pruebas en su contra.
"Entré en junio de 2019 y salí en febrero de 2023. Fue eterno. Para la familia, el doble. Estudiando y trabajando es la única forma de salir un poco antes, lo aproveché. Salí antes. Tenía cinco años y medio para cumplir y salí a los tres años y siete meses. Estuve siete meses sin ver a mi hijo por la pandemia. Terminé tercero y cuarto de liceo. Y trabajé en todo lo que hay para trabajar. Por cada dos días de trabajo me descontaban un día. Ahora eso se cortó un poco con la LUC y como quien dice obligan a los presos a estar durmiendo, no te motivan a nada. Estuve un año y medio en Comcar y casi dos años y medio en el Penal. Me trasladaron por mala conducta. En Comcar había dos visitas por semana y en el Penal una semana", contó.
La feroz rivalidad con Newell's, el fin de la relación con Independiente y el incumplimiento de Di Zeo
"La rivalidad más grande que tenemos afuera es con Newell’s, La gente dice que es Estudiantes por los hinchas de Peñarol que van a la cancha, pero desde el 88 quedó esa rivalidad con Newell’s. Cuando vinieron acá se pudrió (2014). Es como ir a la guerra. La Policía hizo un destrozo en la tribuna: le pegó a padres y niños. A la gente de Nacional la hicieron pasar horrible en Rosario, cuando fuimos allá llegaron ómnibus sin parabrisa adelante, a la gente les pegaron con bolitas, les tiraron pichi. La pasamos mal de visitantes. Cuando vinieron los de la barra dijeron que nos íbamos a tomar revancha. Cinco minutos antes de que termine el partido quiere salir la barra por la Colombes y la Policía estaba en el último escalón, todos parados. La barra bajó y la gente empezó a empujar de atrás, llegó un momento que no se pudo evitar la barra con la Policía, chocaron y chocaron. Estaba en la parte baja de la escalera".
"Presenciamos el día que los de enfrente sacaron la bandera gigante contra Independiente, fuimos 10 de nosotros a acompañar a los de Independiente y ese día se cortó la amistad con los de Independiente cuando en un hecho sin precedentes , Bebote le devuelve la bandera de Peñarol que un hincha había robado. Entran hinchas de Nacional a la Colombes, les llevan una bandera , bajan los de Peñarol por la Ámsterdam hacia la América, nos pedían por favor que devolviéramos la bandera, el que se la robó decía que no y empezamos a discutir con Bebote (Álvarez) que quería devolver la bandera, los de Nacional no la querían devolver, él dijo que era la hinchada de Independiente donde mandaba él. Tomá la bandera y ese día se cortó la amistad con Independiente y nunca más. Era una amistad histórica. Bebote tenía amistad con Jorge Rivero de la barra de Peñarol".
Lorenzo también acusó a Rafael Di Zeo, jefe de la barra de Boca Juniors de incumplir el año pasado, en duelo de octavos de final de Copa Libertadores, un acuerdo entre barras. "Nos juntamos con Boca, quedamos hacer una cosa en el Parque y lo mismo en La Bombonera. Nosotros cumplimos ellos no, Rafa (Di Zeo) y su gente, no cumplieron. Cada uno es grande y sabe lo que hace".
Diego Polenta, la gran amistad que forjó entre los futbolistas
"Se habla con los jugadores, cuando se viene mal vamos con el grueso de la barra a hablar antes del clásico, pedimos actitud, si ganamos mejor, pero la actitud no es negociable, es lo que pediría cualquiera. Cada vez que vamos, ganamos o empatamos. Perdemos poco. Hoy tenemos una muy buena relación con Polenta, un animal el negro como jugador, como capitán y como persona. Fuimos a pedirle al Chino cuando agarró que queríamos clasificar a la Copa. A veces pasan cosas en un plantel que no se saben, fuimos a preguntar si estaban bien y nos dijeron que estaba todo excelente. La amistad más fuerte que he hecho es con Polenta, es un tipo de barrio".
El tirón de orejas a Yonathan Rodríguez
Lorenzo confesó que el año pasado fue a charlar con el volante Yonathan Rodríguez quien tras anotarle un gol a Racing por el Torneo Intermedio 2023 festejó de cara a la Colombes colocándose las manos abiertas en sus orejas.
"Con Yonathan Rodríguez fuimos a hablar el año pasado con él, tuvimos una conversación cuando se mandó la del Topo Gigio en el Centenario, lo entendió, le pidió las disculpas a la hinchada inmediatamente, nos juntamos, entendimos su postura, pidió disculpas y quedó por esa".
Federico Gutiérrez
El gesto por el cual charlaron con Yonathan Rodríguez
La pelea con Peñarol en Florida en 2013
"Conozco la espalda de todos los hinchas del fútbol uruguayo, de Peñarol y de todos los equipos. En fútbol sala, básquetbol. Lo que pasó en Florida en un clásico de Cuarta (en 2013) que el que ganaba jugaba la Primera con Atlético de Madrid, fueron las dos hinchadas, no había Polícias, era barra contra barra, vi muchas espaldas, había una carrera ese día y ellos iban más rápido, fue tremendo, estábamos cara a cara los que manejábamos las barras y nosotros terminamos de cara y ellos de espalda. Empezó todo adentro de la cancha. Había mucha gente heavy. Ellos salieron primero y se quedaron en la ruta 5. Nosotros salimos después, agarramos el mismo camino y nos cruzamos ahí. El que fue sabe cómo fue. Lo mismo que pasaba en los clásicos de fútbol sala, como lo que pasó en Canelones", expresó aludiendo a un violento incidente ocurrido en las afueras del Sergio Matto de Canelones, tras un clásico de fútbol sala.
Otras frases que dejó la nota con Alan Lorenzo
"Hoy tengo responsabilidades: cuidar al hincha de Nacional, cuidar al club. Cuando era chico eso no era algo que me interesara mucho. Es diferente. Voy con mi hijo, mi hermano, mi señora y la violencia en la tribuna no es algo que comparta o avale. A Nacional va la gente, la familia", dijo Lorenzo.
"Llevo 10 años, cuatro estuve en pausa y Nacional es mi motor. Todos los días me levanto con ganas de ir a ver a Nacional. Dejo todo ordenado y después me voy a mi casa a mirarlo. Creo que me queda un tiempo más. Es un tema generacional. Llega un momento que tenés que dar un paso al costado".
"Mi hijo de 13 años va, se para en el paraavalancha, está al lado de los bombos. Pero tiene otra crianza. Yo a su edad andaba solo de noche en la calle. Él no. Mi hermano tiene 17, va al lado de los bombos, quiere tener otro rol pero no se lo permitimos. Queremos que estudie, pero le tira".
"Los gurises de los bombos y las trompetas siempre quieren mejorar, se ponen comidas, ensayos, organizan rifas, se autogestionan. Tienen un líder espiritual que es Nicolás Ottonello, que le dedicaba mucho tiempo y falleció y no abandonan por él".
"Viajo desde los 17 años, la primera vez fue a San Pablo. Fueron 48 horas de viaje. Ahora no puedo ir porque estoy en la lista de inhabilitados".
"Hoy la única amistad que tenemos es con Gremio, vienen a los clásicos, hacen kilómetros, nos esperan en todos lados cuando vamos a Brasil, se ponen más contentos que los hinchas de Nacional de vernos"
"Con la gente de América de Cali tenemos muy buenos vínculos".
Lorenzo destacó el trabajo en la barra de "Rodrigo, Eros, Edgar, Mauro, Maxi, El Andy y los gurises por los barrios Nuevo París, Cerro, La Teja, Casavalle, Sayago, Colón, Cerrito, Lezica, Lavalleja que se encargan de las banderas y los bombos. Se cuidan a morir".
"El Andy y Bruno actúan en la serie Barrabrava de Amazon. Uno es el hijo del Chirola, de los 90, de la Barra Ámsterdam".
"Álvaro Pua fue el trombón de la Banda por 15 años. Estuvieron Reder, Micky, Amaral que ahora está en los Negroni, primer nivel, clase A que por el tema laboral a veces les cuesta ir. Sábados y domingos trabajan. Tenemos gurises que van aprendiendo y van con tremendas ganas. Tenemos como 20 bombos".
"El trapo de Solymar que recuperamos hace poco se lo sacamos a un manya, lo recuperó la hinchada de Nacional, el que decía "Solymar es Bolso".
"Ya no tengo amigos en la barra de Peñarol, solo conocidos. Vas a cualquier barrio y te reconocen. Uno se maneja con respeto y me respetan".