Por JAMEY KEATEN, APBoonen, que ya tiene la camiseta verde del mejor velocista, alzó los puños al cruzar a toda velocidad la meta en el recorrido de 178 kilómetros de Montpellier a Castres.
"Yo me siento muy fuerte", dijo Boonen, "incluso más fuerte que en el 2005", cuando ganó también una etapa del Tour.
"El Tour es una carrera horrible", dijo. "Uno tiene que ser masoquista para participar en una carrera así".
Rasmussen finalizó tranquilamente en el pelotón siguiente, junto a sus principales retadores por la camiseta amarilla. El danés lleva una ventaja de 2:35 minutos a Alejandro Valverde y 2:39 a Iban Mayo.
Las normas internacionales requieren que los ciclistas mantengan informadas a las autoridades de su paradero durante entrenamientos, para posibles exámenes sorpresivos de drogas.
"Pudiera sorprender que aflore en este momento", añadió. "Estoy muy tranquilo y relajado ... Es un asunto menor. Yo sé que numerosos ciclistas en el pelotón reciben advertencias por no informar a la UCI - el organismo rector del ciclismo internacional.
Rasmussen dijo que se sometió a exámenes en junio y los resultados fueron negativos. "Yo no he dado positivo en exámenes de drogas, eso es todo".
El sábado se realizará la contrarreloj individual de 54 kilómetros en el pintoresco poblado de Albi y sus alrededores - en una disciplina que Rasmussen admite no es su punto fuerte.