Las perspectivas son que se consolide la venta actual, que ubica el producto en el puesto nueve del ranking de rentabilidad de la categoría, “aunque sabemos que es posible que baje un poco una vez pasado el período de novedad. Los consumidores la prueban, pero debemos ver si luego la adoptan como producto de consumo regular”, se explicó.
La empresa no considera que la carne vegetal le gane espacio al consumo de carne vacuna en el mercado local. “Uruguay es productor, exportador y el mayor consumidor de carnes (todas) per cápita, superando los 90 kilos, eso lo debemos proteger. Nos debemos a los clientes, a todos y a todas sus tendencias”.
Según Grupo Disco, la tendencia de consumo de productos alternativos a la carne, como hamburguesas y milanesas de soja, de gluten de trigo, tofu y otras vegetarianas, es creciente en su conjunto. Se comercializan cinco marcas en este rubro entre nacionales (cuatro) e importadas (una marca).
Miguel Gularte, CEO de Operaciones de Marfrig en América del Sur, anunció a Tiempo de Cambio de radio Rural que “en los próximos meses se estará lanzando el producto en Uruguay, a través de la cadena Burger King”. Marfrig produce 2.400 millones de hamburguesas por año y desarrolla el proyecto en asociación con Archers Daniels Midland. Marfrig fue la primera en 2016 esas negociaciones, fue pionera, el proyecto fue avanzando. Tienen varios productos entrando en el mercado, simulación de carne picada, y simulación de carne de pollo, cerdo, incluso imitación panceta”.
“Las personas quieren tener el derecho y la posibilidad de tener una dieta variada, son flexitarianos, no quieren ser veganos, pero sí expandir el uso de alimentos vegetales. Hay que generar productos de sabor y apariencia parecida a la carne”, dijo.
Agregío que “en términos de volumen eso debería ser 10% a 20% de la producción total de hamburguesas. Está en 10% ahora y suponemos que en los próximos dos a tres años llegará a 20%. Pero es un mercado muy nuevo, el potencial de consumo no está todavía completamente definido. Ya tenemos exportaciones hechas para China y para Uruguay. Y luego estamos terminando las certificaciones para Medio Oriente, Europa y Estados Unidos. En Brasil tenemos la alianza con Burger King y se ingresará a los supermercados en marzo. Exportamos a China, Uruguay y se están concretando negocios a Medio Oriente, Europa y Estados Unidos”.
En noviembre Marfrig realizó una primera importación –muestra– de hamburguesas vegetales desde Brasil, y el 13 de enero trajo un volumen más importante: 6.063 kilos a un precio de US$-CIF 6,16 por kilo, según los datos de la Dirección Nacional de Aduanas.
A nivel global, de acuerdo a los datos manejados por Gularte, Marfrig estaría comercializando unas 240.000 hamburguesas vegetales al año, es decir 20.000 por mes, con la idea de duplicar esa cifra en el mediano plazo.
Aunque hay varios estudios que defienden el consumo de carne vacuna y lácteos, las empresas y la opinión pública parecen estar cambiando. Para los lácteos la amenaza es importante. Es más fácil de imitar la leche que un corte de carne. La semana pasada Starbucks anunció cinco medidas que apuntan a bajar la huella ecológica de la empresa usando menos carne y lácteos promoviendo las imitaciones de estos productos, particularmente mediante un mayor uso de sustitutos vegetales.
El resultado inmediato fue un salto en las acciones de Beyond Meat y una gran preocupación en la industria lechera, que enfrentará en esta cafetería global una competencia mucho más fuerte de bebidas blancas generadas a partir de avena, avellanas, almendras, soja y otras proteínas vegetales.
Pero no todo lo que brilla es oro, la cadena de restaurantes Tim Hortons anunció que retira los productos de Beyond Meat de todas sus sucursales de café y donas en Canadá: “El producto no fue aceptado por nuestros clientes como pensamos que sería”, explicaron desde la empresa.
Piqsels
Los gigantes detrás de la industria vegana
En Estados Unidos la venta de carne vegetal aumenta 10% por año y llegó a US$ 800 millones en el año cerrado en julio de 2019, según los datos de la consultora Nielsen y la Asociación de Alimentos a Base de Plantas. Las ventas de leche elaborada a base de plantas aumentaron un 13%, a US$ 1.800 millones, mientras que en el mismo año las ventas de leche de vaca cayeron un 3% en dólares.
Un informe de la firma de inversión UBS proyectó que la industria de alimentos elaborados a base de plantas crecería de US$ 4.500 millones en 2019 a US$ 85.000 millones en 2030.
Beyond Meat es la empresa más conocida, con una valoración de mercado superior a US$ 5.500 millones y entre sus inversores se encuentran Leonardo Di Caprio y Bill Gates. Sus hamburguesas hechas con proteínas de arvejas, sin soja y sin utilizar organismos genéticamente modificados (OGM) aportan un total de 19 gramos de grasas por cada 100 gramos de alimento. De eso, 4,4 gramos son grasas saturadas. Un aporte superior al de las opciones veganas que no buscan imitar a la carne.
Las acciones de Beyond Meat son muy volátiles. La compañía debutó en Wall Street el 2 de mayo de 2019 a un precio de US$ 25 por título. En julio, apenas tres meses después de su debut habían aumentado más de 800% a un máximo de US$ 239,71. Desde entonces, comenzó una tendencia bajista que le llevó a cerrar 2019 en US$ 75,60. Pero en enero sus acciones se revalorizaron un 70%.
Su principal competidor es Impossible Foods –no cotiza en bolsa todavía–, que se diferencia de Beyond Meat por usar soja y OGM en sus ingredientes. Ha firmado un acuerdo con Burger King para distribuir hamburguesas veganas, y creó carne de cerdo artificial de origen vegetal, lo que le permite desarrollar productos como panceta o chorizo de origen vegetal. Pero estas empresas no son las únicas, hay más de 20 dedicadas a la elaboración de este tipo de productos en el mundo.
Ambas buscan incursionar en un mercado más rentable y con una mayor huella medioambiental: China, el consumidor de carne más grande del mundo. Sin embargo, vender carne a base de plantas al gigante asiático no será fácil, ya que plantea un conjunto de obstáculos políticos y culturales. Muchos consumidores en la creciente clase media del país asiático consideran que la carne es un símbolo importante de estatus.
Ethan Brown, director ejecutivo de Beyond Meat, dijo que el proceso regulatorio era “abrumador”, pero que esperaba comenzar a producir carne a base de plantas en China para finales de 2020 y que esto ayudaría al gobierno chino a reducir su dependencia de las importaciones.
Ahora que pasó el empuje de la demanda de China, una vacuna para la fiebre porcina africana parece estar cerca y es necesario volver a competir por diferenciar productos, esta tendencia no puede ser vista con indiferencia.
En el mundo se siguen dando transformaciones que refieren a un cuestionamiento a la producción de proteína animal y que obligan a acentuar las medidas de diferenciación que protejan a los productos uruguayos de la ola de sustitución usando proteínas vegetales. Bienestar animal, cuidado de la ecología y el valor nutritivo diferencial de la verdadera carne deberán ser realzados. Empieza una nueva era donde carne y leche conviven con imitaciones que tienen aceptación en el consumo.
Los precios, un freno
Un freno al consumo (al menos uno de ellos) es el precio. El paquete con dos hamburguesas de 114 gramos cada una cuesta $ 440, seis veces más que los $ 72 de las hamburguesas tradicionales. Los 453 gramos de carne vegetal picada Beyond Meat tienen un precio de $ 710, casi cinco veces más que los $ 150 de la carne picada premium.
Producción: Cecilia Pattarino y Cecilia Ferreira