Cauteruccio se enteró que Aurora necesitaba la andadera: "Un jugador de Cruz Azul me trajo mi andadera, nueva, me la compró en 20 minutos. No conseguían mi andadera y yo no saqué dinero", explicó Aurora al diario La Afición de México.
Aurora contó que Caute estaba "como voluntario, barriendo, trapeando, dando de comer, dando agua, cargando pero yo no sabía quién era hasta que vino a verme y me dijo: 'Señora, ¿no va a cenar?. Le dije que no me podía parar y él me preguntó por qué. 'Porque necesito una andadera porque me lesioné las piernas', le comenté".
Según contó la señora, Caute habló con una amiga y le dijo: "Andá y comprá una andadera". "A los 20 minutos me la compró y me dijo: 'Esta no la deja, esta es suya, yo se la doy'".
Aurora comentó que Cauteruccio "es lindísimo, andaba haciendo de todo aquí, viendo qué nos hacía falta, se ve que había trabajado muchísimo; es una bellísima persona, estoy conmovida por lo que hizo".